El director general de este organismo descentralizado comentó que se hará un convenio con el gobierno del estado para apoyar lo económico, artesanal, científico y tecnológico
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
TGZ
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) busca firmar un convenio marco de coordinación con el gobierno de Chiapas, que girará en tres vertientes: la parte económica, el sector artesanal y la comunidad científica y tecnológica, informó José Sánchez Pérez, director general de ese organismo público descentralizado.
En cuanto a la parte económica el acuerdo tendrá que ver con la promoción y apoyo a los pequeños y microproductores, en lo social con los pueblos originarios, y, en el rubro de la comunidad científica y tecnológica, con las universidades, explicó Sánchez Pérez al ser entrevistado por Alejandro Moguel y Javier Guízar en el diario Ultimátum. Para consolidar estas acciones, añadió, ha sostenido reuniones previas con el secretario de Economía y del Trabajo de Chiapas, Carlos Alberto Salazar Estrada, así como con la titular de la Secretaría de Turismo de la entidad, Katyna de la Vega Grajales. Manifestó que el propósito de este organismo es el registro de marcas, patentes y diseños, administrados por la Ley Federal de Protección de la Propiedad Industrial que sanciona el uso indebido de las mismas. Reveló que hasta su llegada el IMPI no era conocido en amplios sectores de la población de México, así como en algunas regiones, sobre todo en el Sur-Sureste del país. Para superar esa deficiencia, afirmó, se hizo un ejercicio de planeación estratégica con la gente que ya laboraba en el Instituto, a efecto de conocer los objetivos del organismo e involucrar a toda su estructura de organización, para fijarles un rumbo claro y que todos trabajaran hacia el mismo sentido.“Esto surtió buenos efectos porque los que estaban ahí, que traían una inercia, cambiaron, y a los nuevos directivos les permitió enterarse rápidamente de la problemática”.
Asimismo, con la nueva dinámica de trabajo se busca dar a conocer las prioridades, como son las políticas públicas de la 4T, implementadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador, a sectores marginados y no atendidos, como es el caso de los pueblos originarios de Chiapas.“Por eso estamos aquí, para acercar los servicios sustantivos del IMPI, para difundir qué hace y cómo le puede ayudar la propiedad industrial, en el caso de los artesanos que producen muchos artículos, en sus actividades económicas”, subrayó.
Reveló también que tienen una relación muy estrecha con el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) y este miércoles firmaron un convenio con Adelfo Regino, titular de la dependencia, “para trabajar brazo con brazo y aprovechar todo lo que han avanzado en cuanto a la estructura de organización e información sistematizada de los pueblos indígenas”.
Destacó, asimismo, que el IMPI está implementando estructuras regionales, de las cuales ya existían una oficina en Monterrey, otra en Guadalajara, León, Puebla y Mérida. “Estamos cerrando la de Puebla y vamos a abrir una en Tabasco para atender todo el Sureste de México”.
Esto tiene el propósito de acercar a ese organismo a la gente y atenderla, así como para despejar dudas generadas por la mala información.“Se decía que había que estar afiliados a una cámara para tener una patente o una marca, cosa que no es cierta, o que necesitabas un abogado para que te hiciera los trámites. Ahora vamos a tener acercamiento e información y nos va a permitir un trato directo”, agregó.
Sin embargo, afirmó que en Tuxtla Gutiérrez se va a tener un enlace directo para realizar todo tipo de trámites, con un tratamiento preferencial para los sectores marginados y no atendidos, así como para los microempresarios.
El costo del registro de una marca, dijo, es de aproximadamente 3 mil 200 pesos, pero en el caso de estos sectores se le hace un descuento del 90 por ciento. Con acciones de este tipo se apoya en la parte económica y en los trámites de registro, además de hacer un esfuerzo de capacitación del personal para ofrecer servicios con procedimientos más sencillos.Reveló que anualmente se reciben más de 200 mil solicitudes de empresas en el IMPI, de las cuales se atendía el 50 por ciento y eso iba generando rezago que, en este momento, se atiende para abatirlo en menos de un año.
“Para ello nos vamos a apoyar en los programas sociales de Jóvenes Construyendo el Futuro, a efecto de hacer el trabajo de volumen”, explicó.
CONTROVERSIAS
En relación a las controversias que se encuentran en trámite, manifestó que hay casos extremos que llevan muchos años sin resolverse.
Una de ellas es el de la cooperativa Pascual Boing que mantiene un conflicto desde hace 40 años con los trabajadores, en donde se pelea la marca.
“Hay un renglón muy fuerte y con un impacto social muy importante que es la cuestión de los medicamentos, y ahí hay que dejar claro que el papel del IMPI es el registro de las patentes, no la autorización”, precisó.
En cuanto al registro de marcas también dijo que uno de los problemas que los ocupa son las artesanías de Chiapas, Oaxaca y Yucatán, debido a que muchas veces sus diseños han sido plagiados por grandes empresas, a causa de la falta de conocimiento de las funciones del IMPI y cómo les puede ayudar la propiedad industrial.
Estos sectores, destacó, estaban desatendidos y no sabían cómo se les podía ayudar, y los artículos que producen regularmente se venden a precios muy bajos, mientras que la utilidad se la lleva regularmente el intermediario con las prendas y artesanías.