El Seguro Popular era un mecanismo conservador y privatizador de aseguramiento mínimo; el Insabi cumplió con su propósito de financiar a los estados en la pandemia, y el nuevo modelo, semejante al de Dinamarca, dará salud a quienes no tienen seguridad social, además de enfocarse en la prevención de enfermedades para disminuir los niveles de diabetes e hipertensión, que generan más gasto al país.
Eugenio Hernández Sasso/Alfredo
Pacheco/Ricardo del Muro/Ultimátum
TGZ
Zoé Robledo Aburto ratifica su conocida aspiración de ser gobernador del estado para el 2024 y menciona varios puntos importantes que tienen que ver con el despegue económico de Chiapas, visto desde una nueva plataforma basada en la Cuarta Transformación, que ubica a la entidad en una posición estratégica para el desarrollo del turismo y la exportación de productos, principalmente.
Entrevistado por Ricardo del Muro en el trayecto del aeropuerto de Tuxtla Gutiérrez “Ángel Albino Corzo” a Pujiltic, del municipio de Venustiano Carranza, donde el director general del IMSS puso en marcha el programa Entornos Laborales Seguros y Saludables (ELSSA), Robledo Aburto hace alusión a temas de vital transcendencia, tanto para su estado como para el país.
En su travesía de más de hora y media, vía terrestre, aprovecha para mencionar que la transmutación del Instituto de la Salud para el Bienestar (Insabi) a IMSS Bienestar representa “un desafío monumental” y afirma que durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se ha logrado iniciar la redistribución de la riqueza como base para el arranque de un nuevo modelo de crecimiento económico con justicia social.
Habla, de igual manera, de la vocación turística que tiene Chiapas, así como de la diversidad productiva que debe impulsarse para lograr mayor progreso, y resalta que “la seguridad es un elemento “sine qua non” para lograr metas y propósitos.
Por otra parte, considera que la migración no debe estigmatizarse, sino volver a escuchar las propuestas del presidente López Obrador para contenerla, con programas que generen percepciones económicas y arraiguen a la gente a su país de origen.
ASPIRA A SER GOBERNADOR
Ultimátum.- ¿Cómo ves el resultado de la encuesta que te coloca a la cabeza como aspirante a la candidatura del gobierno del estado?
Zoé Robledo.- Desde luego son resultados que emocionan mucho. Ha habido muchas casas encuestadoras que están haciendo ejercicios sobre las elecciones del próximo año, tanto la presidencial como en los nueve estados.
Desde luego que es conocida mi aspiración, lo es porque desde el 2017 participé en el proceso interno de mi partido, Morena, que también se definió por una encuesta. En aquel momento, el Consejo Estatal de Morena eligió a tres militantes: al doctor Rutilio Escandón, al doctor Óscar Gurría y a tu servidor para que fuéramos encuestados. El mayor puntaje lo obtuvo el doctor Rutilio Escandón, hoy nuestro gobernador.
Desde aquel momento mi planteamiento era el mismo que hoy, que si participamos en un proceso conociendo las reglas, había que respetarlas; y yo fui el primero, al día siguiente, en levantarle la mano y decirle que me ponía a disposición del movimiento, tanto para la llegada del licenciado Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, como de él al gobierno del estado, desde la trinchera donde yo estuviera.
Fue así que llegué a la diputación del distrito seis, pero es el mismo proceso ahora que se va a llevar a cabo, yo supongo que va a ser hacia finales del año, pero desde luego que se empiezan a hacer estos ejercicios a partir de quienes hemos expresado una aspiración legítima de participar en esa encuesta.
Las cosas van bien, pero debemos de seguir haciendo lo que a nosotros nos corresponde que es dar resultados. Más allá de ejercicios de promoción personal a mí lo que me toca es dar resultados en el Seguro Social y, desde luego, ahora también en el IMSS Bienestar.
Ultimátum.- Has venido varias veces a Chiapas por cosas de tu cargo, por supuesto, ¿todavía no podemos decir que se ha dado el banderazo para precampañas?
Zoé Robledo.- No, aún no, yo creo que eso tiene unos tiempos establecidos en la ley, lo que se encuesta, en el caso de Morena, es para quien será coordinador de los comités de los protagonistas en defensa de la Cuarta Transformación, que es el mecanismo que ha encontrado Morena para contar con una base y estructura electoral que defienda el proyecto de transformación y su continuidad.
Esto todavía es muy incipiente aún, y desde luego son datos que satisfacen porque hablan del trabajo que he hecho en los últimos años, y además en una definición clara con un partido en el que he decidido militar desde enero del 2017.
DESAFÍO MONUMENTAL
Ultimátum.- ¿Qué reto te plantea la decisión de que los recursos y las funciones del Insabi van a pasar al Seguro Social?
Zoé Robledo.- Es un desafío monumental que tiene bases y un recorrido previo. Hay que irnos más atrás, en el año 1983 para ser exactos, había un planteamiento en toda la administración pública con Miguel de la Madrid: la modernización administrativa y el fortalecimiento al federalismo.
Entonces se planteaba darle más funciones a los gobiernos de los estados como una forma de democratizar al país. Yo creo que eso es falso, porque se entregaron funciones a los gobiernos de los estados que nunca habían hecho antes, de las que no tenían ninguna experiencia, ni ninguna capacidad. Así inició la descentralización de los servicios de la extinta Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA) que antes operaba esos hospitales desde la Federación.
Afortunadamente había una historia previa que era el Coplamar, que había nacido unos años antes y que se había planteado a partir de las reformas a la ley de 1973 del Seguro Social, que planteaba que el IMSS podía atender a no derechohabientes que vivieran en zonas marginadas y también la expansión del IMSS justo al mundo rural: los jornaleros agrícolas, el henequén, el ixtle, los cañeros, en fin. Cuando se plantea la descentralización y se empieza a entregar toda esta infraestructura a los estados, ocurren dos cosas, se empiezan a crear sistemas estatales de salud completamente diferentes uno del otro.
Esa es la fragmentación de la que tanto se habla, no tener un sistema nacional, homologado, uniforme desde los salarios hasta la ropa, pero sobre todo los procesos clínicos, el método de atención. Cada estado se fue por su camino. Luego viene el peor de los momentos, en el 2003, con el Seguro Popular. Este nunca operó un solo hospital, un solo centro de salud, se hacía la idea, por el nombre de seguro, que era como el Seguro Social para los que no tienen IMSS, pero no, era solo un método de financiamiento, exclusivamente.
Rotulaban de Seguro Popular los hospitales, los financiaban, pero los operaban los gobiernos de los estados.
El Insabi nació como una institución justamente para desplazar ese método del Seguro Popular, e ir en el tiempo asumiendo las funciones de operador de servicios, es decir, del prestador de los servicios de atención médica.
Desafortunadamente con la pandemia ese tránsito ya nunca se logró que ocurriera, siguieron habiendo transferencias, pero no hubo la transición de las unidades hacia el Insabi, que eso si está haciendo el IMSS Bienestar.
Desde hace un año que empezamos en Nayarit, hoy los hospitales o son del IMSS para los derechohabientes, o son del IMSS Bienestar para los que no tienen seguridad social, y desde luego el ISSSTE y algunos otros mecanismos de aseguramiento, pero que son más pequeños.
Eso es lo que estamos haciendo. Esa es la gran diferencia. No se trata solamente como el Seguro Popular de financiar, sino de operar esas instalaciones, transferir al personal manteniendo todos sus derechos, sueldos, prestaciones y por eso nació este nuevo órgano público descentralizado conocido como IMSS Bienestar, recuperando toda la experiencia que se tenía desde Coplamar en 1979.
Es un gran reto, porque significa ofrecer, desde una sola institución que es la que cubre tanto al régimen ordinario del IMSS que atiende a sus derechohabientes, como ahora a los no derechohabientes desde el IMSS Bienestar, pero esa es la universalidad de lo que tanto se había hablado, que tengan la misma calidad, el mismo tipo de atención.
¿A qué me refiero con esto? El IMSS atiende todas las enfermedades que están reconocidas en el mundo, lo que no atiende el IMSS son entregas de lentes ni cirugías estéticas, ni temas de ortodoncia, fuera de eso nosotros estamos obligados a atender todo lo demás, el Seguro Popular era una lista, el Catálogo Universal de Servicios de Salud (CAUSES), así se llamaba, que si te enfermabas fuera de ese catálogo ya no estabas cubierto y tenías que empezar a pagar.
¿Qué enfermedades no cubría el CAUSES? El infarto al miocardio a mayores de 65 años. La mayor causa de muerte en el país no la cubría. Temas de hemodiálisis, terapia sustitutiva de la función renal, diálisis peritoneal, no las cubría.
Entonces no era un seguro, era un mecanismo de aseguramiento mínimo, con catálogos muy limitados, con cuadros básicos de medicamentos muy restringidos.
Y lo peor aún, me parece sorprendente el cinismo de quienes operaron el Seguro Popular y que ahora lo defienden, porque no dicen algo: nunca hicieron un esfuerzo grande en el primer nivel de atención.
En los centros de salud, en el primer nivel de atención, en la medicina preventiva, se pueden evitar el 80 por ciento de los padecimientos ¿Cómo operaba el seguro popular? Con médicos generales, que pueden resolver algunas cosas más cotidianas, alguna infección estomacal, una infección en vías respiratorias, una curación, pero un médico general difícilmente puede atender una enfermedad crónico degenerativa.
¿Qué tiene el IMSS? médicos familiares. La columna vertebral del IMSS es el consultorio del médico familiar que ve todo el entorno de una familia y las determinantes sociales de la salud. Las enfermedades ocurren por alguna causa, el que ve los procesos de vacunación, las mujeres embarazadas, a los pacientes para que no desarrollen enfermedades crónico degenerativas. Es una especialidad que después de medicina general estudian los médicos familiares.
Eso no existe, nunca existió ni lo quisieron desarrollar. Era un sistema curativo. Es decir, que planteaba que la gente se iba a enfermar de cualquier manera y que tuvieras hospitales para intentar sanarlos o curarlos, sin hacer ningún esfuerzo previo.
Esos son los 30 años, después el Seguro Popular en 2003, pero durante todos esos años nos convertimos en el número uno en el mundo en diabetes, obesidad, en hipertensión. Esas enfermedades hoy las vemos con prevalencia del 16 por ciento. ¿Qué significa eso? Que el 16 por ciento de la población en México es hipertensa, que el 12 por ciento es diabética. No hay sistema de salud que pueda atender eso solamente curando, se tiene que volver a lo preventivo.
¿Qué hacían? Hospitales, hospitales y hospitales, sin especialistas, sin médicos, sin insumos, y lo peor aún, en una distribución de esos ingresos hacia 32 estados que hacían y deshacían y planeaban como se les viniera en mente, con algunos casos exitosos y la gran mayoría muy penosos, y con una enorme opacidad.
El Seguro Popular todavía tiene que explicar cerca de 8 mil millones de pesos que no solamente no se invirtieron, sino que desaparecieron por completo como ente financiador. Financiaba, pero no rendía cuentas. Era el estado de cosas perfecto para una administración pública estatal. Dame el dinero. Mientras más enfermos atienda más dinero me das, cuando debería ser una lógica de procuración de la salud, en la cual mientras más gente sana te pueda yo reportar, me das más dinero para mantenerlos sanos.
Tenía hasta esos incentivos perversos que hacían generar más enfermos. Entonces ese modelo era indefendible por una razón adicional, nos lo demostró la pandemia. Atender la pandemia desde el IMSS tenía una condición distinta, porque es un solo modelo de salud; tiene muchas necesidades, muchísimas cosas que tenemos que hacer, inversiones que no se hicieron durante años, contratar más médicos, disminuir los tiempos de espera para cirugías, para las propias consultas, pero es el mismo IMSS en todo el país, mientras que el resto de los estados, son 32 sistemas que pueden ser tan buenos o tan malos, dependiendo de cómo esté operando.
¿Qué arraigó eso? La desigualdad. Estados más ricos tuvieron más inversión y ahí se concentraron los grandes hospitales, por eso tiene hospitales grandes y buenos Nuevo León, Guanajuato o Querétaro, y los estados con menos ingresos fue donde menos se invirtió. Así de problemático resultaba el Seguro Popular.
¿Qué significa ahora? Que las funciones que tenía el Insabi para la construcción, la planeación de la infraestructura, para lograr atraer a una sola nómina a todos los trabajadores y poder basificar a quienes están por contrato, a que el tema del equipamiento, la adquisición de equipo ya no lo va a atender una institución que financia a otras, sino el MSS Bienestar, que a partir de sus necesidades crecerá, comprará equipo, contratará personal, pero ya como una sola institución. Es la centralización de la atención médica.
Esto es algo que la pandemia demostró, los beneficios de un sistema centralizado. Cuando se habla de Dinamarca es eso. Dinamarca no es que vamos a tener una farmacia igual que los daneses. Lo que pasa es que se ha simplificado hasta llevarlo al ridículo; somos países distintos, con poblaciones epidemiológicas diferentes, nos enfermamos de cosas diferentes.
Dinamarca es el diseño de la institución ¿Cómo es en Dinamarca? es una institución cien por ciento pública. En Europa, en Estados Unidos y en China la salud no la provee el Estado, la proveen los privados, y el Estado paga el aseguramiento de una cobertura mínima. Por eso cuando la gente se enferma en Estados Unidos quiebra, tiene que pedir préstamos y se endeuda, porque está muy metido lo privado.
Hay muchos países que en este momento están replanteando la participación del Estado en la atención médica, uno de los más fuertes es quizá Dinamarca, donde es público, o también Inglaterra que está cada vez tendiendo más a lo público, pero países como China esta cien por ciento privatizados.
Dinamarca es público y nuestro sistema también es cien por ciento público. En conjunto, todos los hospitales privados de México 6 mil camas. Solamente el Centro Médico Nacional La Raza y Siglo 21 tienen más de 6 mil camas. Esa es la fuerza de una institución como el Seguro Social.
Entonces, primero que sea público; segundo, que sea gratuito. Es decir, el estado es el que cubre el costo y nadie tiene que pagar un aseguramiento, como en otros países donde te dicen, yo te cubro hasta estos padecimientos, pero si te enfermas de algo más ya lo tienes que pagar tú.
Tercero, está centralizada la operación desde una sola institución, no tienes financiamiento a los estados, sino que una sola institución es la que opera la red de hospitales, la red de centros de salud. Eso es lo que se va a dar.
Y el cuarto punto más importante quizá en Dinamarca, es la prevención. Los sistemas privados buscan el rendimiento económico, van a buscar siempre la ganancia, y siempre va a ser más caro y más rentable tener una persona enferma que una persona sana, por eso es que es importante mantener el modelo público, en donde nos enfoquemos en la prevención de enfermedades, un proceso que va a llevar su tiempo para que entonces sí podamos disminuir los niveles de diabetes, hipertensión, de las enfermedades que además generan más gasto público en el país.
Antes el IMSS atendía mujeres embarazadas, accidentes y enfermedades infecciosas. Hoy, el 70 por ciento del gasto es en atención de diabetes, hipertensión y las enfermedades asociadas a la obesidad. Entonces, eso es Dinamarca. Ese es el modelo que estamos siguiendo.
Ultimátum.- En México un trabajador está enfermo, va a su clínica, ahí le dan su incapacidad y lo canalizan a diferentes áreas. ¿En Dinamarca cómo es?
Zoé Robledo.- Igual. Hay un aseguramiento, nada más que allá la gran diferencia es que todos están asegurados, porque la seguridad social la cubre por completo el Estado, los trabajadores y los patrones no pagan cuotas. Ahí es donde la diferencia con Dinamarca es su tamaño y la industrialización de su economía. Hay mucho empleo formal, digamos. Entonces allá se cubre por completo.
Aquí vamos a mantener un sistema en el que los derechohabientes del IMSS se seguirán atendiendo en los hospitales, en las unidades de medicina familiar, los del ISSSTE en el ISSSTE y los que no tienen seguridad social en el IMSS Bienestar.
Esa sí es la gran diferencia con Dinamarca, porque ahí todo está financiado por impuestos generales, porque tienen una de las tasas impositivas más altas del mundo. Nosotros no estamos ni cercanos a los niveles de recaudación de la región Latinoamérica, pero ese es un debate distinto.
Hoy el IMSS Bienestar se va a financiar con impuestos generales, es decir, con recursos fiscales, así como el IMSS se seguirá financiando con las cuotas obrero patronales.
Ultimátum.- Y la población que no tiene seguridad social ¿cuántos se calculan?
Zoé Robledo.- Generalmente es como la otra mitad del país. El IMSS atiende a cerca de 70 millones de derechohabientes entre los 22 millones de trabajadores y trabajadoras, los beneficiarios que son sus parejas, los padres cuando hay dependencia económica, los hijos menores de 16 años y los pensionados y jubilados. El ISSSTE está atendiendo más de 10 millones de personas, los otros sistemas, en todo su conjunto, sistemas estatales de seguridad para trabajadores estatales como el ISSTECH aquí en Chiapas, ISSFAM para las Fuerzas Armadas y Pemex, suman como 9 millones.
El resto del país son los que no tienen seguridad social, ahora eso sí es estado por estado, habrá los que no quieran entrar y entonces tendrán sus transferencias y ellos operarán sus servicios, serán hospitales estatales de lugares donde nos han dicho: nosotros nos vamos a mantener así, que generalmente son en donde la mayoría de la población tiene seguridad social.
Pero digamos que quienes tendrían derecho para atenderse en el IMSS Bienestar será cualquier persona en México que no tenga seguridad social, que no nace de cero, pues es con los hospitales que ya se tenían, 80 del programa IMSS Bienestar que están en lugares más apartados, rurales, aunque ya hoy son en ciudades.
El hospital más grande del programa IMSS Bienestar es el de Coita que tiene 60 camas y ya no puede uno pensar en Ocozocoautla como un pueblo rural, ya es una pequeña ciudad.
Con eso es con lo que partimos y ahora con los que hemos ido sumando al programa, pero que además en un año tienen una mejora visible, no solamente en términos de la imagen y las reparaciones, sino en cuántas consultas o cirugías se han podido hacer, rehabilitar los quirófanos, porque además tiene una gran ventaja, tiene atrás de respaldo al IMSS. Te pongo un ejemplo, el IMSS forma la mitad de los especialistas del país, éstos, en su último año antes de graduarse, tienen que hacer una rotación de campo, algunos de seis meses otros de cuatro meses.
Ahora los estamos mandando a los nuevos hospitales del IMSS Bienestar, que sin el residente nunca habían visto a un pediatra, que son de especialidades troncales: pediatría, ginecología, urgencias, cirugía, anestesia y medicina interna. Ahí es donde ellos, junto con los médicos que ya están ahí, conforman una fuerza de trabajo que ayuda a operar esas unidades.





Ultimátum.- ¿A qué le atribuyes los ataques tan fuertes, a veces hasta despiadado contra el Insabi de parte de la oposición?
Zoé Robledo.- Primero porque hay quienes creen que hay que mantener el modelo privatizador del Seguro Popular que buscaba, a final de cuentas, que alguien se pudiera atender en un hospital privado y si tenía para pagar pagara y si no el gobierno le pagará esa atención, ese es el modelo norteamericano.
Eso significaría tener una cobertura universal de todos los padecimientos que se pueden atender en esos lugares, además era un modelo conservador de la derecha, que fue la primera que se opuso en 1943 al nacimiento del Seguro Social.
Nunca les gustó que los patrones tuvieran que pagar por la seguridad social de sus trabajadores, nunca les gusto esa posibilidad y se pensaba que con pura beneficencia pública se iba a poder atender.
Hoy no hay una institución de atención médica en el mundo más grande que el IMSS. Hay muchas instituciones, redes de hospitales privados. La institución privada más grande de Estados Unidos, porque públicas son más limitadas, tiene cerca de 220 hospitales. El IMSS tiene casi 300. Es decir, la fortaleza de una institución pública es lo que nunca les gusto.
La tendencia del Seguro Popular hubiera sido desaparecer al IMSS y al ISSSTE. Ese es un poco el ataque ideológico, histórico, de quienes creen que lo privado va a ser mejor que lo público. Yo te diría que en México los privados no tuvieron participación en la pandemia, porque no tienen capacidades en término de infraestructura, son muy pequeñitos. No tienen las competencias que tienen los institutos nacionales, las unidades médicas de alta especialidad del IMSS Siglo 21, los hospitales grandes que tiene la Sedena, Marina e incluso Pemex.
Es una batalla ideológica, primero, entre quienes creemos que hay responsabilidades del Estado y que desde lo público se deben atender, a quienes han creído que el Estado debería ser mínimo y que lo privado y el mercado se va a regular bien.
En 2008 la crisis financiera, y luego la pandemia, demostraron que eso no es cierto, que el mercado siempre va a buscar el rendimiento y nunca el bienestar, y el ataque político es quizá por no entender que el Insabi nació, tuvo un papel muy relevante durante la pandemia, financió los ventiladores de todos esos gobiernos estatales, todos los equipos de protección personal, capacitó y contrató gente para los estados. Es muy ingrato decir ahora que no funcionó, porque fue el mecanismo para que los estados pudieran sortear la pandemia. Ese fue el papel que le correspondió.
La definición de buscar que sea en el IMSS y en el IMSS Bienestar, parte también de los hechos de haber visto que la institución que más atendió a más de la mitad de la población que tuvo alguna necesidad de hospitalización, y en primer nivel en la pandemia fue el IMSS. O sea, en términos de pruebas o pacientes ambulatorios, derechohabientes y no derechohabientes.
Si no hubiéramos pasado esa prueba, quizá no hubiera sido esa la definición, pero la prueba fue que la pandemia se soportó en México, sin las dramáticas escenas de gente que no lograba acceder a la atención médica, como en Estados Unidos, Europa y América Latina, porque el IMSS abrió todas sus puertas.
Cuando llegó Fox el IMSS dejó de crecer. Había un argumento de la quiebra financiera, pero dejó de crecer, y yo estoy convencido de que el modelo neoliberal, sobre todo del panismo, tendía a intentar desparecer al Seguro Social, hacerlo pequeño, pequeño, pequeño, ir privatizando muchos de sus servicios, y lo mismo que se hizo con teléfonos, con los ferrocarriles, propiciar un mal servicio para que cuando llegara la privatización la gente misma dijera, bueno, si va a estar mejor no importa que sea privado.
Si hubiéramos hecho eso, la pandemia hubiera sido una desgracia humanitaria en el país, por los problemas de salud que tenemos de otras enfermedades crónico degenerativas que hemos mencionado.
Yo creo que el Insabi tuvo un rol muy relevante y que ese es un proceso de transformación hacia otra institución del Estado mexicano, lo que sí no es posible es seguir financiando a sistemas estatales que se han ido privatizando.
Hemos encontrado farmacias privadas al interior de hospitales públicos, así de dramático es esto, que uno le pregunta al director de un hospital ¿oiga, como anda su farmacia? No, es que la farmacia no es mía ¿De quién es? No, pues de un privado y ¿cuántas claves tiene? No, pues las que nos traen. Tiene una definición de qué es lo que necesita, pero no tiene la decisión final, eso es el privado.
Privatizar la salud es muy peligroso, y creo que esto es lo que lo frena, y además fortalece a una institución nacional que debe durar igual que el IMSS, 80 años que está cumpliendo en 2023.
Ultimátum.- ¿Es muy difícil romper con la percepción que tenemos prácticamente todos de que en el IMSS no hay medicinas? Ya ves la situación que manejaron con los niños de cáncer, de que si te ponen en la balanza, ¿que prefieres, que te atiendan en el IMSS o vas para otro lado? No falta el amigo, el pariente que te diga, ¿para qué vas, porque te van a dar Paracetamol o cosas por el estilo? ¿Es real ese desabasto?
Zoé Robledo.- No es real. En lo que va del año hemos surtido 61 millones de recetas, no son medicamentos, recetas, una receta puede tener varios medicamentos. Si tuviéramos un nivel de desabasto que hubiéramos surtido 6 millones y no las 61, habría una crisis social de otra naturaleza.
Lo que le planteó siempre a mi equipo en los estados, en los hospitales, en las delegaciones, es esto, tú puedes tener en un garrafón de agua de 20 litros con 80 mil gotas de agua, pero basta una gota de petróleo para contaminar todas esas 80 mil gotas de agua.
¿Por qué lo digo? Porque puedes tener 80 mil acciones positivas, pero nadie sale y tuitea: “fui al IMSS y me dieron mis medicamentos”. ¿A qué voy? Hay posibilidades de que a alguien le rechacen la receta o no se la den completa en el momento que la está solicitando en la farmacia, claro, pero son cierta claves, en ciertos momentos, en ciertos lugares.
Eso no constituye un desabasto, desabasto fue lo que ocurrió a finales del año pasado con las empresas productoras de psicotrópicos que dejaron de producir, y ahí si tuvimos que buscar sustitutos terapéuticos, pero tampoco nos quedamos de brazos cruzados.
Estoy consciente de que una receta que se rechace puede contaminar miles que se estén dando todos los días en todas las farmacias.
Eso es lo que tenemos que combatir. El año pasado, en 2022, fue el año que más recetas surtió el IMSS en toda su historia, fueron 224 millones de recetas, no a 224 millones de personas, sino de personas que acuden con una enfermedad crónica y que tienen que ir varias veces, recetas colectivas que ocupan los médicos para los hospitales.
Entonces sí lo tenemos que revertir, hemos logrado cosas muy positivas; por ejemplo, con los niños con cáncer que se atienden en el IMSS, yo no puedo ver por los otros, tenemos un diálogo permanente, semana a semana, con los papás que ya lleva más de un año, y que inició pensando que eran problemas de desabasto y terminaron siendo problemas de otra naturaleza, de atención, salieron temas que se han ido resolviendo.
Tienen un chat en donde ponen su seguridad social, es como la llave para no creernos todos los registros falsos que a veces nos llegan, y ellos ponen ahí, fui a tal farmacia en tal hospital y tal clave no me fue surtida y ahí se busca resolver. Tenemos ese diálogo. Hay conversaciones que yo no voy a hacer públicas a menos que ellos me lo permitan, en donde nos felicitan.
Es una conversación directa con los papás, no con las organizaciones ni con los abogados. Eso sí les dije, yo trato directo con las mamás y los papás de niños y niñas que tienen cáncer y se atienden en el IMSS, con nadie más. Y hablaban de un reconocimiento de cómo este mecanismo había solucionado muchos problemas. Son 3 mil 500 niños y niñas que están en tratamiento por esta enfermedad.
Hemos abierto OncoCREAN en el país, que son Centros de Referencia Regional para el Cáncer Infantil, para evitar que los pacientes con ciertos tipos de cáncer se tuvieran que trasladar a la alta especialidad a la ciudad de México, Guadalajara o Monterrey.
Antes había siete, ahora hay 35. Son áreas de servicio para los cánceres más comunes que se pueden tratar con mayor facilidad como las leucemias. Antes todo el cáncer se tenía que transferir. Eso acerca más la atención.
Cuando un cáncer es más complejo se tiene que derivar a otro lado. Las quimioterapias las preveía un monopolio privado, hoy estamos haciendo nosotros nuestras
propias centrales de mezcla, para que ahí se elaboren las quimioterapias y ahí mismo salgan hacia las salas. Aquí en Tuxtla estamos haciendo una de ellas. Estamos haciendo 20 en el país.
Yo sé que la percepción es un poco como lo que pasa con la seguridad, puede haber un estado que tenga un homicidio en el año, pero si es lo suficientemente escandaloso o se está hablando de eso todo el tiempo se cree que hay violencia o inseguridad, pero es un reto también cambiar la percepción que nosotros tenemos que lograr manteniendo los estándares de surtimiento de recetas.
El año 2021 fue muy difícil, honestamente fue el más complejo para el surtimiento de medicamentos, los contratos de UNOPS eran muy defectuosos, establecían elementos que no le convenían a la institución.
Por ejemplo, la institución no le podía pedir al proveedor los medicamentos cuando los necesitara. Hacían calendarios e iban entregando por ese calendario, los necesitaras o no. Nosotros en el IMSS tenemos contratos con órdenes de reposición mediante los que tú le puedes decir a alguien oye, no me surtas de esto porque tengo dos meses de inventario, pero súrteme de esto otro porque tengo ya nada más un mes y se me va a acabar.
Además, limitaciones al suministro por la producción de medicamentos durante la pandemia, que también se vieron afectadas rutas de distribución, y eso me parece injusto de parte de la oposición, porque no se puede hablar de niveles de surtimiento en un año tan irregular como el de la pandemia. En todo el planeta hubo diferimiento de cirugías y de consultas. En todo el planeta hubo caídas en los niveles de surtimiento de recetas y no es para autocomplacencia, simplemente estábamos atendiendo una pandemia.
Ya en 2022 cerramos con el 95 por ciento del surtimiento de recetas, claro que ese otro cinco por ciento en el IMSS se sigue calculando en miles y esos son los que tenemos que lograr atender, pero insisto, ningún sistema de salud va a lograr surtir todas las recetas, todo el tiempo, en todos los lugares, si no atendemos la prevención. Si pensamos que la salud significa simplemente atenderse.
Es como pensar que el problema de la inseguridad se resuelve si pones muchas cárceles, pues no se resuelve así, lo que tenemos que hacer es volver a lo preventivo, hacernos cargo también de los padecimientos, hacernos cargo del cuidado de nuestra salud, que es justo lo que estamos planteando con los Entornos Laborales Seguros y Saludables, que las empresas también se hagan cargo de la salud, no que la paguen, sino que la salud de las personas, la salud mental, los riesgos psicosociales, los accidentes, las enfermedades del trabajo, sean vistas también como un proceso en el que todos pueden contribuir.
Si una empresa establece metas para que sus comedores sean saludables, que tengan actividades, activación física, que tengan programas preventivos que lleva el IMSS muchas veces para detección de enfermedades, estoy seguro que sí podemos cambiar las cosas después de las dolorosas lecciones que nos dejó la pandemia.
Ultimátum.- Me imagino que se necesita un proyecto para recuperar la confianza que tuvo en el pasado el Seguro Social.
Zoé Robledo.- Pero fíjate lo que son las cosas, muchísimas personas, cuando ya se enfermaron de algo grave buscan el aseguramiento, porque por un lado saben que la privada es inaccesible, pero no solo eso, sino porque en el IMSS, sobre todo en el tercer nivel de atención, los centros médicos nacionales tienen especialistas que están haciendo investigación, que están innovando y tenemos equipos extraordinarios.
Pero la fama del IMSS no solo debe ser la alta especialidad, sino que logremos que la gente vaya a la unidad de medicina familiar en cuanto tiene derechohabiencia, cuando no esté enfermo. No hay que ir a la unidad de medicina familiar solo cuando se está enfermo, se puede ir una vez al año a hacerse un chequeo. Ahí pueden aparecer enfermedades de las que no tenemos conocimiento, cubrir los procesos de vacunación, llevar un buen control sobre el tema reproductivo.
Una mujer embarazada que llega a término y va a llegar al parto o a la cesárea, que tuvo por lo menos siete consultas previas, no se convierte en un embarazo de alto riesgo.
La salud es un tesoro, es como la seguridad. El problema no es la seguridad, es la inseguridad; el problema no es la salud, es la enfermedad, entonces hay que procurarla cuando la tenemos, la consulta del paciente sano la promovemos por todos lados, pero es muy difícil que alguien diga me siento bien, voy a ir al hospital nada más porque me quiero seguir sintiendo así.
Vamos a la unidad de medicina familiar ya que nos sentimos mal, ya que nos enfermamos o ya que queremos la incapacidad, pero ahí creo que debe haber una corresponsabilidad.
VIDA MÁS SALUDABLE
En referencia al proyecto de Entornos Laborales Seguros y Saludables (ELSSA), Robledo Aburto consideró que si después del COVID no se aprendió nada, eso sería lo más doloroso.
No hay nada peor que te pueda pasar que una pandemia, y lo segundo peor que te puede pasar después, es una pandemia de la que no aprendiste nada.
Hay un dato que es alarmante, en el país hay 22 millones de trabajadores registrados en el IMSS, 10 millones de esos 22 tienen algún padecimiento crónico degenerativo, padecen obesidad, dislipidemia, hipertensión, sobrepeso o diabetes.
Es decir, la planta productiva que además está en los mejores años de su vida está muy enferma. Entonces dijimos, después de la pandemia cuál va a ser la reacción del IMSS, y son muchas las estrategias, pero una de las importantes es ELSSA, que significa que el centro de trabajo se convierte en un centro de prevención de enfermedades, de accidentes, pero también de cambios de conducta hacia una vida mucho más saludable.
Empezamos hace un año, el 1 de mayo del 2022, en uno de los grandes emblemas de la producción en México que es el parque Fundidora, allá en Monterrey. Ahí firmamos el acuerdo con todas las cámaras empresariales, con los sindicatos de los trabajadores afiliados al IMSS. Este tiene que ser un esfuerzo de todos, de la institución, de los patrones y de los trabajadores.
De ahí hemos ido haciendo las estrategias de diferentes sectores de la economía, porque no es lo mismo el riesgo que puede tener el trabajador de una planta de lácteos, que el de una maquiladora, oficina, banco o universidad. Todos son centros de trabajo, pero tienen diferentes implicaciones sobre los riesgos de enfermedades o accidentes.
Creemos que cuando se generan de manera colectiva los cambios de conducta se potencian, y que así como la escuela y el hogar el centro de trabajo puede ser de donde surjan estos y se lleven a las casas, y entonces el trabajador o la trabajadora contagie positivamente a su entorno familiar, para comer bien, hacer actividades, estarse revisando, checando y demás.
Después de lo de Fundidora hemos estado en lugares muy emblemáticos como Peñoles para el tema de Minería, en la planta de Bombardier en Querétaro, en el Club de Banqueros que tienen cerca de 300 mil trabajadores, en Palenque para el ELSSA del sector turístico, también en la antigua planta Tolteca, de Cemex, en la Ciudad de México para toda la industria de la construcción, y hoy (viernes 28 de abril) que estamos celebrando el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, dijimos que había que ir a un entorno laboral completamente distinto.
Así como en los entornos laborales urbanos, oficinas o fábricas, maquilas, armadoras y demás, también hay derechohabiencia en trabajadores del campo, particularmente los cañeros, centros laborales que además históricamente generaban enfermedades, accidentes, que han hecho esfuerzos y por eso quisimos hacerlo en Pujiltic, porque es un gran ejemplo de una industria que existió durante muchos años en nuestro estado, desde los años 50 que se fundó el ingenio.
Esta industria llegó a tener los grandes momentos de no solo quedarse en la producción primaria de caña, sino de generar el siguiente paso y creó el ron Bonampak que era de fama nacional.
Sí quisimos venir a celebrar este día en un entorno distinto, porque hay muchas coincidencias con las Naciones Unidas de que la estrategia debe ser Entornos Laborales Seguros y Saludables. Una fábrica, una oficina, un negocio, un comercio que tiene trabajadores sanos va a tener siempre trabajadores más productivos, que van a tener menos ausentismo no programado, menos problemas de salud, mental, menos incapacidades, menos accidentes; le conviene a todos, a la institución, al empleador, y, desde luego, lo más importante, le conviene al trabajador, entonces por eso es que estamos aquí, presentando ELSSA cañeros, el primer proceso que hacemos de la industria primaria en México, por eso nos acompaña también el secretario del campo, Víctor Villalobos.
REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA
Ultimátum.- En el caso de Chiapas observamos que pasan los años, es uno de los estados que tal vez tiene más presupuesto de la Federación, muchísimo dinero, ha habido proyectos hidroeléctricos, de palma en el Sureste, cafetaleros y el estado sigue en la pobreza. En tu opinión, ¿qué es lo que falta para detonar un proyecto de desarrollo económico en Chiapas?
Zoé Robledo.- Lo que hace falta es un poco más de tiempo, porque ya las bases que se han establecido para una mejor redistribución de la riqueza están en Chiapas. Hoy, esos presupuestos de los que se habla están llegando con transferencias directas, no condicionadas, a los adultos mayores; somos el estado que tiene mayor número de pensiones para adultos mayores, esta pensión que existe a partir de la llegada del presidente López Obrador, becas para estudiantes de escasos recursos, el mayor número de productores del programa Sembrando Vida, ahora también con el asunto del fertilizante que está empezando en Chiapas y los proyectos de infraestructura.
Todo eso que permite que en Chiapas dejemos de tener una dependencia de los elementos y de los ingresos del gobierno, es la primera parte, poner un piso más parejo, lograr esa redistribución de la riqueza que ya está en curso con los programas sociales de la presidencia.
Creo que eso es lo más importante, porque yo lo veo desde mi posición del Seguro Social, somos el estado con menos formalidad en el empleo, somos el estado con menos derechohabiencia del IMSS y no porque haya mucho trabajo informal o mucha elusión, sino porque hay pocos centros de trabajo que ofrezcan estos trabajos formales.
Las apuestas que se han hecho por parte del gobernador y del presidente, en los proyectos de infraestructura vinculados al turismo, en cómo podemos diversificar la producción agrícola y hacerla más sofisticada y más atractiva, agregarle valor para los mercados nacionales y también, obviamente, para los mercados internacionales, está ahí.
Estaba ayer revisando la balanza comercial del estado y en el gobierno de Rutilio Escandón se ha incrementado de manera importantísima con respecto a años anteriores, se está exportando más plátano que nunca, se está exportando tabaco, café. Ese piso mínimo de igualdad que era lo primero que había qué hacer. No se puede pensar que la riqueza llega nada más por goteo o porque se instalen fábricas o maquiladoras o plantas.
Lo hemos vivido, llegaron las presas hace 50 años y generaron riqueza para la nación, fundamental para echar a andar otros estados. Nuevo León no existiría sin la energía de Chiapas. La potencia de Nuevo León, si no tienen agua, la energía de las plantas de Nuevo León, de Fundidora, con la que se sienten tan orgullosos, no se explica sin las hidroeléctricas de Chiapas.
Ese es el siguiente gran paso que debe venir a nuestro estado, la riqueza del sector turístico está creciendo de una manera extraordinaria después de la pandemia; aunque se pensaba que iba a haber una depresión en el turismo mundial, al contrario, se ha disparado y están ahí todos los elementos puestos con el Tren Maya, con la posibilidad de tener salidas hacia mercados con el Transísmico, desde Coatzacoalcos y también a Salinas Cruz que nos queda tan cerca.
Creo que Chiapas se está quedando ahí, justo como el punto estratégico, por su ubicación, para ser el gran estado exportador.
Pero para hacer eso, antes, se tenía que atender lo urgente, que la gente pudiera comer tres veces al día, que los adultos mayores tuvieran algo de ingresos para satisfacer sus necesidades. Entonces, creo que el planteamiento del presidente de empezar ahí es lo que nos permite dar el siguiente paso.
VOCACIÓN TURÍSTICA
Ultimátum.- en el caso del turismo, a veces me da la impresión de que somos un estado con turismo de temporal, porque Chiapas tiene una gran atracción, es un estado que se conoce a nivel mundial por sus riquezas naturales y las ruinas arqueológicas, realmente yo observo casi lo mínimo en el esfuerzo institucional hacia el fomento del turismo, cuando otros estados, otros países ponen como centro de desarrollo el turismo y alrededor de este se generan muchas actividades como hotelería, transporte…
Zoé Robledo.- Somos un estado que le puede apostar al turismo como una vocación, porque tenemos el subsidio natural, tenemos las bellezas naturales, la herencia de la cultura maya, ciudades coloniales, playas, todo; difiero contigo porque creo que se ha hecho un gran esfuerzo en dos sentidos. Primero, el turismo se vio completamente afectado durante la pandemia, fue la actividad que más empleos perdió en el planeta y en México también, por una razón: por diseño el turismo cerró. Nadie quería viajar y quienes lo hacían era por necesidades laborales y demás, pero la gente dejó de viajar.
¿Qué es lo que yo creo que fue un gran acierto del gobernador? Aprovechar ese tiempo para ampliar el aeropuerto. Hoy, y lo digo siendo ya un experto usuario de aeropuertos de todo el país, hay pocos tan buenos como el de Tuxtla, con tantos vuelos, con tanta facilidad, sin saturación, se amplió toda una nueva terminal, tenemos más conectividad que muchos estados grandes como Michoacán donde no hay un solo vuelo de la Ciudad de México a Morelia, o a otros estados.
Hoy ya tenemos vuelos internacionales a Guatemala que debe ser nuestro gran socio comercial todo Centroamérica, y además la apuesta por hacer de la infraestructura aeroportuaria también para la carga, para otros servicios que necesitan del comercio internacional me parece también un acierto.
Hay que revisar solo los datos de cómo se ha incrementado el número de vuelos, de pasajeros que llegan a Chiapas por distintas razones. Hoy que es viernes, inicio de puente para muchas personas, los aviones vienen llenos de gente que no es de acá. Antes uno llegaba y saludaba a todos los paisanos, hoy es gente de fuera que viene a vacacionar, parejas jóvenes, familias.
Entonces yo creo que sí hay un esfuerzo en lo más importante con la actividad. Para que haya turismo la gente debe tener una forma de llegar a Chiapas y hoy sigue siendo la vía aérea la más importante para el turismo nacional y el internacional. Desde luego que hay muchas cosas por hacer, desarrollar productos turísticos; tenemos el caso de Comitán que tiene una potencia extraordinaria hacia todo tipo de turismo, sobre todo el que más deja que es el familiar.
Yo sí creo que ha habido ese esfuerzo para que sea realmente nuestra gran vocación económica. ¿Qué debemos siempre cuidar? Los temas de seguridad, los temas de tránsito, para que ese turismo vaya, hable, cuente de lo que vio y vivió en Chiapas y sea esa la mejor de las promociones.
Eso vale más que hacer campañas de publicidad. Todo mundo ya sabe de la belleza del estado, todo mundo conoce, escucha, hay una referencia, no hace falta posicionar al estado, lo que hace falta es tener las vías, la conectividad para que más turistas lleguen a Chiapas.
Ultimátum.- Yo me refería a que efectivamente Chiapas tiene su turismo, pero estamos en situación perdedora si nos comparamos con Mérida, con Cancún, llega mucho turismo
pero es un turismo nacional, de un gasto no elevado, sin embargo, se podría ampliar una perspectiva más internacional.
Zoé Robledo.- Sin duda, creo que sí hay mucho por hacer. Hace algunos días veía que se celebró este concurso, encuentro sobre turismo de un sector, un segmento muy particular que son los que viajan para observar aves, y hubo 300 turistas que vinieron de todo el mundo a tomar fotografías de pájaros en Chiapas.
Ese tipo de esquemas que se están planteando para diversificar también el tipo de turismo, el turismo de sol y playa es el más competido del planeta, no solamente de México.
Yo lo veía ahora en el programa de limpieza de playas en época turística, en el que llevo más de 10 años y ya son muchos más los centros turísticos.
Antes, mucho del turismo local se concentraba en Puerto Arista, hoy son más de 13 puntos, desde Playa Linda en Tapachula, obviamente, Barrita de Pajón, Chocohuital, Madre Sal, pasando por Boca del Cielo, Paredón que debe tener un gran crecimiento; Zapotal, en Pijijiapan, tiene una oferta turística, hotelera, gastronómica extraordinaria.
Entonces sí ha habido un crecimiento, pero efectivamente se tiene que seguir trabajando en los productos turísticos que luego no los debemos de ver solo como el turista que llega a san Cristóbal.
Hay una carrera de bicicletas aquí en Tuxtla, el Reto Coyote, donde se inscriben cientos de personas que no son de Chiapas, que vienen específicamente a ese lugar; eso también es un producto turístico que se debe de seguir explotando.
Lo que a mí me parece es que si hay una ruta y una definición clara de que esa es una de las grandes vocaciones del estado. Es así como cuando eres joven y decides estudiar para dedicarte a algo después, las vocaciones de los estados tienen que pasar por eso mismo, por decidir que nos vamos a dedicar al turismo, no solo porque esté aquí Palenque, Agua Azul, sino porque realmente es una vocación y se debe desarrollar toda la infraestructura, todas las competencias, capacidades, y conocimiento de un sector de la economía que es igual de importante que el de la importación de crudo.
DIVERSIDAD PRODUCTIVA
Ultimátum.- ¿Qué sectores tienen ventajas que puedan tener mayor impulso en Chiapas?
Zoé Robledo.- Además del turismo yo estoy convencido de la posibilidad de ser el gran estado exportador no solamente de producción primaria de los cultivos que ya hacemos, sino de la sofisticación de los mismos, agregarles valor a lo que ya hacemos.
Hoy uno de los mejores ejemplos quizá es el plátano, porque implica una complejidad, es un producto muy delicado que necesita refrigeración y que se ha logrado justo con la Banana Corp y Chiquita Banana en todo el Soconusco y son ejemplos que se pueden seguir.
Creo que también hay muchas posibilidades de crecer en términos de textiles, no solamente en la manufactura de gran volumen, sino también en el respeto a los diseños indígenas que tienen un gran atractivo en el mundo.
También tenemos que empezar a pensar en otras manufacturas, en donde hay posiciones estratégicas, el propio puerto, la posibilidad de contar con una salida hacia la vía férrea que va a hacerse desde Salina Cruz hasta Tapachula, restablecer esa línea, pero que va a permitir conectarnos a todo el Transísmico.
Entonces sí creo que es el momento de empezar a diversificar cada vez más la producción de exportación del estado, porque eso a final de cuentas acarrea mayor empleo, mano de obra más calificada, que es a la vez mejor pagada, y, desde luego, por supuesto que el turismo.
Todas las industrias que no sean extractivas, poco intensivas en mano de obra, me parece que siguen siendo una apuesta incorrecta. Pensar que porque hay minerales valiosos entonces hay que solo pensar en la minería, creo que es un error, porque al final de cuentas, a la postre, genera mucho más daño que beneficios sociales.
Sin duda, el gran futuro de Chiapas estoy convencido que está asociado al turismo y a la diversificación de los productos que podemos exportar.
Ultimátum.- Caso concreto el café, porque lo exportamos en verde.
Zoé Robledo.- Exacto. Sin tostar. Ese es justo el planteamiento. Cómo logramos que un producto que tiene además ciertas condiciones en términos de la altura, el terreno, el clima, pueda desarrollarse y darle valor a la hora de la exportación, porque, efectivamente, no es lo mismo exportar café sin tostar que café tostado, o mayor aún, café ya empaquetado.
Esas siguientes etapas de la cadena productiva son en las que nos debemos de concentrar, y eso implica mucha capacitación, infraestructura, inversiones importantes para que eso se logre.
Ultimátum.- ¿Qué posición tiene en esto la ganadería?
Zoé Robledo.- Hay una ganadería y hay presencia también de grandes empresas de engorda de ganado y productos lácteos.
Aquí tenemos no solamente una tradición, que esa tradición es conocimiento al final de cuentas. Tenemos gente que conoce el campo, conoce el ganado, que ha desarrollado razas propias. El Sardo Negro es una raza chiapaneca, resistente, productora de leche, productora de carne también.
La ganadería, teniendo esos brincos hacia lo sustentable también es una de las vocaciones, hay muchos métodos de ganadería sustentable que no necesariamente implica hacerlo todo potrero y que hay grandes casos aquí en Chiapas, siempre y cuando tengamos salidas hacia los mercados internacionales y no ser solamente la primera etapa del proceso productivo.
Hay ganado de registro extraordinario en todo el estado, en la parte Norte, en La Costa, aquí mismo en el Centro. Esa tradición ganadera es conocimiento y también mucha calidad. Yo sí creo que hay una potencia enorme también, pero insisto, pensándolo como un mercado de exportación.
CRECIMIENTO ECONÓMICO CON JUSTICIA SOCIAL
Ultimátum.- Ahora, por el otro lado, ¿cuáles son los retos, obstáculos que se observan para que puedan detonarse muchos proyectos productivos?
Zoé Robledo.- Yo creo que lo primero es piso parejo, una base mínima de bienestar y de distribución de la riqueza, porque de otra manera no se puede pensar que un crecimiento económico que no trae consigo elementos de justicia social sea perdurable en el tiempo.
Esa parte que ya se ha empezado a hacer es fundamental. Creo que también hay una infraestructura necesaria de vías, sobre todo hacia el puerto y hacia los otros puntos de salida en los que se van a convertir, y que ya lo son, Coatzacoalcos y Salina Cruz.
También un elemento adicional. Creo que es fundamental, sobre todo el Soconusco, que sea competitivo en términos de energía. Chiapas tiene grandes yacimientos de gas natural, petróleo, pero no llega hasta acá el tubo, básicamente, poder llevar gas natural hacia Tapachula me parece que sería uno de los grandes proyectos para detonar realmente el puerto.
Durante el sexenio pasado se discutió mucho lo de las Zonas Económicas Especiales, yo había hecho un planteamiento de que sí eran necesarias, pero no así como se estaban planteando y que pasaban por hacer las inversiones para poder llevar y ser competitivos frente a Centroamérica en términos energéticos.
¿Qué busca una industria? ¿Qué busca gente como Elon Musk? Recursos. Agua y energía. Si no eres competitivo en términos energéticos es difícil que una planta, una fábrica, una empresa de esas dimensiones llegue a un estado si la energía le va a costar más cara en otro lado. Yo creo que ese es otro de los elementos que se debe plantar hacia el futuro.
SEGURIDAD, ELEMENTO SINE QUE NON
Ultimátum.- Seguridad
Zoé Robledo.- Desde luego, yo creo que la seguridad es un elemento sine qua non, pero pasando por las estrategias que ha planteado el presidente y el gobernador, yendo a las bases, a las causas de por qué la gente se empieza a orillar hacia los temas de la delincuencia organizada ¿Cuáles fueron las oportunidades que no se les abrieron? Cuáles fueron las puertas que tocaron y que no hubo respuesta antes de tomar esa esa decisión.
Yo soy un convencido de que no hay una vocación hacia el crimen en ninguna parte del país, sino que hay falta de oportunidades que después se convirtieron en desintegración familiar, muchas veces producto de la migración.
Hoy el hecho de que la tasa de migración esté bajando tanto, que la gente prefiera quedarse en México, habla de que va a haber familias mucho más cohesionadas, que quizá no van a tener posteriormente un problema en algunos de sus integrantes que lo lleve a tomar malas decisiones.
La seguridad, desde luego, la debemos de plantear como una condición sine qua non y también los temas de la gobernabilidad del estado que, sin duda, tienen que entenderse, por un lado, en sus causas históricas, estructurales, profundas. Las cosas no ocurren de la noche a la mañana. Ningún pueblo se levanta un día diciendo ¿por qué no cerramos la carretera? Hay procesos, algunos de ellos de siglos, de temas de tierras, de carácter religioso.
La clave es mantener siempre el diálogo y el entendimiento amplio de qué es lo que originó un conflicto social para poderlo resolver.
Ultimátum.- Mencionaba el tema de la seguridad porque es conocido lo que acaba de ocurrir en San Cristóbal, uno de los principales centros turísticos del estado y que es triste que sea escenario permanente de enfrentamientos y balaceras de esa pandilla que se llama Los Motonetos.
Zoé Robledo.- Sí, yo creo que se tienen que cuidar todas las cosas, ha habido acciones, incluso creo que al principio entró una etapa del gobierno de Rutilio Escandón de haber puesto orden en invasiones ilegales que no tenían nada qué ver con temas de justicia, sino simplemente con grupos políticos que eran clientelas electorales, y haber puesto orden creo que es uno de los elementos más importantes.
Desde luego que esos temas, además sé, porque he estado presente en ellas a nivel nacional y en el estado, que todos los días se ven en la mesa de seguridad, y eso es algo que no se valora a veces en la dimensión que tiene.
Estar todos los días pendiente de los temas de seguridad evita que esos episodios se repitan y se reproduzcan en muchos lados. La seguridad es de esos temas que antes se veían cuando había un problema y entonces se convocaba a las autoridades y hoy que todos los días que estén autoridades estatales y nacionales de la Guardia Nacional, Sedena, Marina, Fiscalía General de la República, incluso de derechos humanos en el caso de Chiapas y del Tribunal de Justicia, pudiendo ver los casos que ocurren para que cuando haya detenciones no se procesen mal y después haya impunidad, me parece que es una forma diferente de abordar un tema tan delicado.
Ultimátum.- También está en que ojalá algún día se concrete la autopista San Cristóbal-Palenque, porque es peligrosísimo pasar por ahí.
Zoé Robledo.– Claro, totalmente, y además sí creo que esa es una de las llaves del turismo para que todos que vienen desde la Riviera Maya, de Cancún y demás y que llegan hasta Palenque, continúen ese bienestar que tiene la economía del turismo a todas partes de Chiapas.
Creo que se tiene que plantear como un gran proyecto estatal, no solo del gobierno, entender las diferentes razones por las cuales no se ha podido hacer, hay muchos trazos; en fin, creo que tiene que haber una gran conversación al respecto.
POSICIÓN ESTRATÉGICA
Ultimátum.- ¿El Tren Maya va a ser un detonante para el turismo, el desarrollo en el Sureste, incluyendo a Chiapas? ¿Es a lo que le estamos apostando?
Zoé Robledo.- Chiapas está en una posición estratégica con el Tren Maya en Palenque, con la llegada de ese tren que viene desde Coatzacoalcos también que va a conectar con el Tren Maya, y después, en toda el Istmo de Tehuantepec hasta Salina Cruz.
Es decir, vamos a tener por un lado el proyecto de infraestructura más grande del país vinculado al turismo, y por el otro lado el proyecto de infraestructura más grande vinculado a la exportación de productos.
Conectar a Chiapas a esa infraestructura que legará el presidente López Obrador, es el gran reto, es algo que está todavía construyéndose, pero no podemos otra vez quedarnos viendo cómo llega esa infraestructura, como nos ocurrió con las presas.
La tarea es cómo conectamos a esos grandes proyectos de infraestructura, como conectamos para que el turismo no llegue a Palenque y se quede, sino que siga bajando; cómo conectamos para que el Transísmico que va a ofrecer de manera extraordinaria la salida más rápida que el Canal de Panamá de los productos de una costa a otra, hacia Oriente, Chiapas no se quede excluido.
Esas son tareas que llevan tiempo, pero estoy seguro que con la continuidad de la Cuarta Transformación, con el convencimiento que tenemos tan arraigado de lo que está haciendo el gobernador y el presidente, por eso es que queremos estar aquí, pronto.
MIGRACIÓN TASA CERO
Ultimátum.- ¿Cómo ves el fenómeno de la migración?
Zoé Robledo.- Yo lo veo en tres dimensiones; primero, hay una migración histórica, productiva económicamente. Tapachula, si no fuera por los migrantes no tendría la economía que tiene. Los hoteles, gente que va a hacer comercio, a comprar, a vender, acudir a temas hasta de recreación: la feria, partidos de futbol, y esa migración debemos de dejar de estigmatizarla. Hay una migración histórica, sobre todo con Guatemala.
La segunda parte creo que sí tiene que ver con el planteamiento del presidente López Obrador, sobre todo hacia los Estados Unidos, para que la contención de la migración sean las ofertas de programas que pueden generar que alguien deje de emigrar y permanezca en sus lugares de origen por temas económicos. Me parece que debe ser nuevamente escuchada.
Mientras no existan programas que arraiguen a la gente en Guatemala, Honduras y demás, con posibilidades de trabajo, pues difícilmente a alguien le puedas decir no te vayas, aunque no tengas qué comer.
Hay otros procesos migratorios que tienen que ver con inestabilidad política o con un estado de delincuencia organizada que obliga a la migración, que es prácticamente más vinculada a quienes están buscando asilo, no porque quieran salir, sino porque si se quedan corre riesgo su vida, pero también está vinculada a cómo esos países que tienen muchas grandes historias puedan entrar en un ciclo como el mexicano, que disminuya la migración.
Es decir, el migrante mexicano se iba por las mismas razones; hoy hay una tasa prácticamente cero de migración entre los que vuelven y los que se van. Eso ha ocurrido por muchas razones, porque al final de cuentas empezó a haber posibilidades en México, porque alguien que quizá no iba a tener una opción en el campo hoy está recibiendo el programa de Sembrando Vida y entonces prefiere mantenerse aquí que migrar.
Esos procesos, extendiéndolos ampliamente hacia el resto de los países de Centroamérica, pueden ser la verdadera solución.
Adicionalmente a eso hay una posibilidad de ofrecer empleos, en el momento en que estas grandes industrias, empresas, estén en nuestro estado, sobre todo en la frontera, que va hacer de la frontera lo que debe de ser siempre, espacios virtuosos, de intercambio comercial, económico, cultural, social, como son muchas fronteras en el mundo y no verla siempre solo como el problema que significa la migración ilegal.
Las caravanas, efectivamente, existen desde hace tiempo, son estrategias diferentes entre la migración que era más fragmentada, pero que ocurría en los mismos volúmenes. Se ven muy grandes e impresionantes, pero ese mismo número de gente cruzaba, de cualquier manera, todos los días por los 300 y feria cruces ilegales que hay en el estado.
Debemos primero cambiar la concepción de la migración, es un derecho humano, pero creo que debe ser visto así, que se combate no con deportaciones, no con aseguramientos, se combate con ofertas productivas y que los Estaos Unidos ahí tienen mucho qué decir, durante muchos años existió el programa de la cooperación para el desarrollo, pero eso desapareció y pareciera que la idea es solamente que México haga un muro con Guatemala, cosa que nunca debe ni siquiera imaginarse.
Ultimátum.- ¿Chiapas podría convertirse en una especie de estado santuario?
Zoé Robledo.- Ya lo hemos vivido en los 80, 25 mil desplazados de las guerras civiles de Centroamérica llegaron a Chiapas y aquí las historias de solidaridad son de verdad conmovedoras; esta idea tan bella de partir la tortilla a la mitad, el compartir algo de la pobreza, por parte de quienes estaban completamente en el desamparo.
Creo que se tiene que hacer un replanteamiento,
porque es distinto un país que está viviendo una guerra, como en los años 80, y que eso genere esos desplazamientos, a hoy que el asunto tiene más que ver con la economía y con procesos de la delincuencia organizada.
MEDICINA PREVENTIVA ABANDONADA
Ultimátum.- En tu recorrido como director del Seguro Social por Chiapas ¿qué has observado? ¿cómo ves el ambiente? ¿qué carencias se notan en este momento?
Zoé Robledo.- En todo el país, porque los recorridos por unidades, por hospitales, los hago en todo México. Tenemos dos circunstancias, por un lado, una pandemia que le implicó al Seguro Social reconvertir 20 mil camas. Eso se dice muy fácil, pero para darnos una idea, el IMSS tiene 35 mil camas en 280 hospitales. Reconvertimos 20 mil de esas 35 mil.
Es decir, más de la mitad se tuvieron que poner a disposición de las personas que se contagiaran por COVID y tuvieran un cuadro grave, porque el IMSS, como una aseguradora de trabajadores y de sus familias, abrió para todos, para los no asegurados también.
Atendimos en hospitales a cerca de 50 mil personas sin seguridad social, que tradicionalmente le hubieran correspondido a las secretarías de salud de los estados, o a otras instituciones de seguridad social, pero la instrucción del presidente López Obrador fue abrir para todos.
Lo mismo también con derechohabientes del IMSS que tal vez se atendieron en hospitales de la Sedena, pero en una pandemia había que romper esas reglas de la derechohabiencia, esas barreras de acceso que existen a partir de lo laboral, y creo que eso fue lo que nos permitió no tener esas escenas que veíamos en otras partes del mundo, en Europa, en Asia, de filas y filas de ambulancias intentando entrar a un hospital o gente en salas de espera atendiéndose.
Todo aquel que tuvo la necesidad se pudo atender en una cama de hospital, hubo personal que lo atendiera, desde luego que en nuestro caso en México tuvimos una presión adicional a la pandemia: somos campeones en diabetes, en obesidad, en sobrepeso, dislipidemias e hipertensión; entonces, eso que en esta enfermedad era una comorbilidad que agravaba los casos, nos pegó aún más.
Eso no se explica por la pandemia, se explica por los 30 años de modelo liberal, de atención médica, que abandonó lo preventivo, que se concentró exclusivamente en curar, en sanar en los hospitales, cuando a veces ya es demasiado tarde.
Esos últimos 30 años es cuando en México se disparó la prevalencia de estas enfermedades crónico degenerativas, enfermedades que se pueden evitar, pero cuando se contagian ya no se curan. Eso es lo que estamos encontrando.
El 2022 significó una recuperación de los servicios enorme, nuestra meta fue hacer el mismo número de cirugías, especialidades, consulta familiar y estudios que habíamos hecho en 2019, que había sido el último año regular sin pandemia, y lo logramos.
Este año lo que tenemos que hacer es mantener ese ritmo, mantener nuestra meta de lograr el 98 por ciento de surtimiento de recetas y desde luego, en todo ese proceso, incorporar a todas las unidades de los estados que se están sumando al IMSS Bienestar, para el modelo de atención del Seguro Social.
LA GIGAFÁBRICA DE TESLA
Ultimátum.- ¿Cómo viste la decisión de que el gran proyecto de Musk, de los carros eléctricos? Se mencionó a Chiapas y estuvo compitiendo con Nuevo León, concretamente con Monterrey, y al final el empresario tomó la decisión de poner la planta en Monterrey.
Zoé Robledo.- La competencia estaba más cercana entre Hidalgo y Nuevo León, pero de cualquier manera lo que explica que Musk haya venido a México es que existe ya una industria automotriz, de autopartes y aeroespacial, está bombardier en Querétaro, que permite que ya haya un conocimiento previo, ingenieros, gente que hace cosa similares, y que esa industria no se viera tan afectada durante la pandemia.
Déjame decirte por qué, en la pandemia, en marzo, hubo un decreto que establecía cuáles eran las actividades esenciales. Es decir, las actividades que tenían permiso de seguir trabajando. Obviamente la prestación de servicios médicos, la producción de insumos médicos, el tema alimentario que siempre es esencial, los temas de seguridad los servicios financieros, no eran más de 10 servicios y todos los demás tenían que cerrar porque era la jornada nacional de sana distancia.
Es decir, todas las otras industrias no consideradas esenciales tenían que cerrar, incluida la industria automotriz en México, que es muy grande.
En mayo del 2020, el presidente nos convocó al secretario de Hacienda, tu servidor, la secretaria del Trabajo y a la secretaria de Economía para decirnos que se iban a abrir tres sectores de la industria que no eran esenciales y los vamos a hacer esenciales: la minería, la construcción y toda la industria automotriz, que, insisto, son las armadoras de coches como Yazaki aquí, las que producen partes de coches y la industria aeroespacial.
¿Cuál era el riesgo? Que abrir en medio del primer pico de la pandemia generara brotes en los centros de trabajo. Hicimos toda una plataforma en cuestión de horas, que fue la de Nueva Normalidad. Esta era un mecanismo de los protocolos de seguridad sanitaria que debían de tener las industrias, las fábricas, para que sus empleados pudieran trabajar sin riesgo de contagio.
Lo Hicimos muy rápido y eso nos generó un mecanismo de confianza, porque el IMSS diseñó la plataforma, les dijimos cuáles eran los aplicativos, y cuando veíamos que sí lo estaban haciendo porque nos lo decían bajo protesta de decir verdad y con confianza, entonces les dábamos un documento que les permitiera abrir.
Si no hubiéramos hecho eso, toda esa industria automotriz tan grande que hay en la frontera norte, incluido Nuevo León, se hubiera visto muy afectada. En muchas otras partes del mundo esa industria pudo volver a prender sus fábricas a finales de 2020, nosotros lo hicimos a mediados de mayo, para junio ya estaban trabajando otra vez.
El presidente salvó esa parte, se dice poco, pero la verdad es que hay un reconocimiento. Yo acabo de estar en Bombardier en Querétaro y todas las compañías Volkswagen, Audi, Nissan, todas las que están en México reconocen que sin eso hubieran quebrado o tenido un retroceso.
Si eso hubiera ocurrido, Musk nunca habría venido a México. No es un asunto de simpatía, además, yo aprecio a Samuel (García Sepúlveda), pero esas son las razones estructurales que permitieron que hubiera una industria automotriz fuerte, que permita que hoy llegue una planta más, importantísima, sin duda, pero tiene que ver con eso, porque haya en Nuevo León sí se han diversificado muchísimo en ese sector. Eso es lo que responde a que una inversión de ese tamaño llegue y es también lo que tenemos que seguir ofreciendo en Chiapas.
Ultimátum.- ¿Y entonces por qué surgió la idea de proponer a Chiapas para que se instalará aquí?
Zoé Robledo.- Porque son muy intensivos en el uso de agua y aquí tenemos mucha agua, ahora el asunto es que en la negociación que hizo el presidente López Obrador logró que no fuera nada más voy a llegar y dame beneficios, no me cobres impuestos, regálame terrenos, porque es muchas veces lo que hacen otras industrias, sino llegar a hacer una contribución a los temas de agua, porque allá tienen un problema en ese rubro.
Antes de que se tomara la decisión hubo una negociación para que ellos invirtieran en una serie de plantas de agua, para que su uso de este insumo no fuera a afectar a la población. Creo que fue una muy buena negociación por parte del presidente y pues claro que nos da gusto, además de que hay un proyecto para hacer un hospital del IMSS allá en García y en en Santa Catarina, que es justo donde se va a poner la planta.
Es una gran noticia para todo el país, pero sí creo que es importante explicar eso. La industria automotriz en México se vio beneficiada de una decisión estratégica del presidente López Obrador, contraintuitiva, porque en ese momento era preocupante decir vamos a abrir ahorita a que regresen a trabajar y se puedan contagiar, pero la verdad no hubo un solo brote en plantas automotrices, porque lo hicimos con esa plataforma de Nueva Normalidad, y basándonos en la confianza de que cada quien tenía que hacer lo que le correspondía.
