Carta a un niño del año 2050
Amado Ríos Valdez/Ultimátum
QUERIDO NIÑO
Te escribo desde el año 2023, el 5 de junio, día mundial del medio ambiente. No te conozco, tal vez seas el hijo de un niño de un niño de hoy, un nieto o tal vez seas mi bisnieto. Me hubiera gustado conocerte y decirte esto personalmente, pero la vida tiene sus leyes.
Permíteme compartir contigo una historia que encierra la tristeza y la urgencia de nuestro tiempo, una historia que habla de lo que hemos enfrentado y lo que te hemos heredado. Me dirijo a ti desde el año 2023, un tiempo en el que el mundo se ha visto envuelto en una vorágine de desastres ambientales y ha sufrido las consecuencias devastadoras del cambio climático. Te escribo desde la desesperanza y el pesimismo que me causa ver que no hay los suficientes esfuerzos, ya no digamos el interés, por modificar nuestras acciones y nuestras conductas para evitar seguir dañando nuestro hogar, nuestro planeta que injustamente te estamos dejando a ti a millones de niños.
Es difícil expresar con palabras el dolor que embarga nuestros corazones al ver cómo se ha desvanecido la belleza de nuestro hogar, cómo los paisajes antes vibrantes se han vuelto grises y desolados. Los océanos, que alguna vez fueron un espectáculo de vida y color, ahora son un eco de arrecifes coralinos muertos y especies marinas al borde de la extinción. Las selvas tropicales, hogar de innumerables criaturas, han sido arrasadas por la deforestación desenfrenada. Los glaciares majestuosos se han derretido, dejando tras de sí un legado de sequía y desplazamiento masivo.
La imprudencia y la negligencia han cobrado su factura. Hemos abusado sin piedad de los recursos naturales, envenenado el aire que respiramos, los alimentos que comemos y contaminando las aguas que nos dan vida. Nos hemos consumido en la búsqueda desenfrenada de un progreso ilusorio y pueril, vanidoso y estéril, y hemos olvidado nuestra conexión intrínseca con la naturaleza. Ahora enfrentas las consecuencias de nuestro egoísmo y te digo con profundo dolor que no es lo que hubiera querido heredarte.
Las tormentas, antes ocasionales y predecibles, ahora se desatan con una furia despiadada. Los huracanes, tornados e inundaciones se han vuelto más frecuentes y destructivas, dejando a su paso devastación y muerte. Las sequías han dejado sin agua a millones de personas y han llevado a la desaparición de cultivos enteros, dejando a miles de comunidades sumidas en la desesperación y el hambre.
La pérdida de biodiversidad es otro golpe desgarrador. Los animales que una vez poblaron nuestro planeta en abundancia están desapareciendo rápidamente. Sus hogares han sido destruidos, sus hábitats alterados y su supervivencia pende de un hilo. Cada especie que se extingue es una nota triste en la sinfonía de la vida.
Querido niño, te escribo esta carta no solo para compartirte nuestra tristeza, sino para despertar en ti un sentido de urgencia y un llamado a la acción. El tiempo es escaso y la ventana de oportunidad para revertir estos desastres tal vez no se ha cerrado del todo. Necesitamos un cambio radical en la forma en que interactuamos con nuestro planeta y entre nosotros.
La ciencia y la tecnología pueden ser nuestros aliados en esta batalla. Debemos invertir en energías renovables, abandonar los combustibles fósiles y reducir nuestra huella de carbono. Necesitamos proteger los ecosistemas restantes y fomentar prácticas sostenibles en todos los aspectos de nuestras vidas. Juntos, podemos encontrar soluciones innovadoras y construir un futuro en el que la armonía con la naturaleza sea la norma, para que entonces tus hijos y nietos tengan todavía un planeta habitable.
Querido niño, lleva contigo la tristeza que sentimos hoy, pero también el amor y la esperanza que aún arden en nuestros corazones. Prométeme que serás un guardián de este hermoso planeta que te ha sido confiado. Haz lo que puedas para preservar su belleza y su diversidad. Inspira a otros a unirse a esta causa y nunca dejes de luchar por lo que amas.
Con profundo pesar, te escribo esta carta para que puedas aprender de nuestros errores y no repetirlos. El cambio climático y los desastres ambientales son una advertencia para todos nosotros. Espero que tú, como parte de la próxima generación, seas el catalizador de un cambio que traiga consigo un futuro mejor para todos.
Hoy celebramos en el año 2023 el día mundial del medio ambiente y estamos peleando porque lo que te describo sea tan solo una mala pesadilla y te prometo que seguiremos peleando.
Con el mayor de los deseos de un mundo en recuperación,
Un amigo del pasado.
amado.rios@gmail.com