La foto que circuló, en la se funde en un abrazo con Marcelo Ebrard, fue tomada en el marco de un evento realizado en Tuxtla; esa imagen en sí no tendría ninguna trascendencia, de no ser porque a este López Obrador lo juzga la historia, principalmente, por el deshonesto acto de recibir sobres con dinero en efectivo
Carlos Trujillo/Ultimátum
TGZ
Su pasado en Chiapas no es de buenos recuerdos, muchos conocen la historia negra de Pío Lorenzo López Obrador, su paso en la función pública y su “derrota” negociada en unas elecciones, solo dejan ver un atisbo de alguien que es inmoral e imprudente.
Esbozado en números de celular de otras partes del estado, usando la misma estrategia que ocupan funcionarios de medio pelo de la actual administración, envían mensajes intentando defender lo indefendible porque nunca rebatieron el lodo en el que está inmerso Pío Lorenzo.
El hermano incómodo del presidente Andrés Manuel López Obrador, usa las mismas tácticas de guerra sucia que caracterizaron a Juan Sabines Guerrero, disfrazados como ovejas son lobos que aúllan en la misma loma de la perversidad.
Hoy bajo el manto protector del apellido, se suma a una aspiración legítima, real, con liderazgo, pero que al poner a esta persona (Pío Lorenzo), cerca, solo limita sus posibilidades y crea confusiones que afectan un buen comienzo.
Pío Lorenzo López Obrador es una suma que resta a Marcelo Ebrard, ya que en su ambición de quedar bien con uno de los aspirantes de Morena a la Presidencia de la República se fue a la cargada, desobedeciendo la recomendación de su hermano Andrés Manuel.
Pendenciero como ha sido su naturaleza, obsesionado con el poder y el dinero (los vídeos recibiendo dinero no mienten) Pío Lorenzo, se sumó y lanzó arengas a favor de un aspirante, justo cuando 24 horas antes su hermano Andrés Manuel, pedía que nadie se subiera al tren de la de guerra sucia y fratricida.
La foto que circuló, en la que Pío Lorenzo se funde en un abrazo con Marcelo Ebrard, fue tomada en el marco de un evento realizado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en el que el ex secretario de Relaciones Exteriores presentó el libro de su autoría, titulado “El Camino de México”.
Esa imagen en sí no tendría ninguna trascendencia, de no ser porque a Pío Lorenzo lo juzga la historia, principalmente, por el inmoral acto de recibir sobres con dinero en efectivo de manos de David León, entonces funcionario del gobierno del estado.
En ese mismo evento, Pío Lorenzo López cometió una gran imprudencia, tal vez en su pretensión de quedar bien con Marcelo Ebrard, pues se lanzó a la cargada que el presidente Andrés Manuel López Obrador prácticamente prohibió para cualquiera de sus corcholatas.
“Hago un llamado respetuoso y fraterno a las mujeres y los jóvenes del país, de nuestro país, y a la ciudadanía en general, para que sigan a ese gran proyecto de nación que encabeza el compañero Marcelo Ebrard, quien va a ser, sin lugar a dudas, el próximo presidente de nuestro país”, declaró.
Hace más de un año, Pío Lorenzo confesó públicamente que recibió dinero en efectivo de parte de David León para “apoyar al movimiento con el tema de gastos menores, como gasolinas”, rumbo a los comicios de 2018 en los que triunfó su hermano Andrés Manuel López Obrador.
El comentario de la gente acerca de la imagen que circuló en las redes, es “no me ayudes compadre”, porque al hermano del presidente solo se le conoce por haber recibido dinero en efectivo, del cual nunca probó su procedencia, y no como alguien que haya contribuido al desarrollo de Tabasco, donde nació; ni de Chiapas, donde vive.
En síntesis, Pío Lorenzo López Obrador, ha roto el pacto al que su hermano, el presidente Andrés Manuel llamó, no le importó dejar en tela de juicio su conducta, tampoco le importó que ataquen a su “carnal Marcelo”, por esos abruptos que demuestran su temperamento traidor y rastrero para quien esta en el poder, y finalmente ni la familia le interesó, solo su protagonismo y estar presente como mandando el mensaje de “voy de nuevo por los sobres amarrillos para gasolina”.

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