Damián Montes/Ultimátum
TGZ
Álvaro López Ríos, dirigente Nacional de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (Unta), expuso durante una gira en Chiapas, que el Sureste es una esperanza para enfrentar la grave crisis alimentaria que se presenta en el país.
Dijo que, el país gastó tres mil millones de dólares para importar alimentos de Estados Unidos principalmente, en el primer trimestre del 2023, por ello es una situación difícil que se deriva en parte de la cancelación de los subsidios al campo.
Puntualizó que: “El gobierno tiene pensado que los subsidios sociales suplan la producción del campo, pero esto no es así, a tal grado de que, los próximos gobiernos tendrán que colocar al campo como una prioridad”,
La FAO ha recomendado que, cada país debe producir el 75 por ciento de sus alimentos, pero eso no ocurre en el país.
“En Latinoamérica los gobiernos de los países se pueden caer por falta de alimentos, por ello se requiere que exista sensatez y una visión más ampliada del desarrollo del sector rural”, indicó.
Esto es posible dado que, en el tema de la seguridad alimentaria, México dispone de 18 millones de hectáreas, de tierras de buena calidad en el trópico del Sur-Sureste del país.
“Si al Sur-Sureste los gobiernos de la República le ponen atención le dan prioridad al sector rural, en este sector podemos producir los alimentos necesarios para no depender de nadie”, manifestó.
Reiteró que, el campo debe verse como una oportunidad para garantizar autosuficiencia y soberanía alimentaria, para llevar alimentos a la mesa.

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