Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
TGZ
En 2018 el municipio de Tuxtla Gutiérrez estuvo técnicamente en quiebra porque no tenía capacidad para hacer frente a sus obligaciones. Había riesgo de incumplir con el pago de la nómina. Existían muchos adeudos con proveedores, contratistas, y falta de pago de impuestos Sobre la Renta (ISR) y Sobre Nómina (ISN), pero con disciplina financiera el alcalde Carlos Morales logró sanear las finanzas.
Entrevistado por Amet Samayoa Arce, director general del diario Ultimátum, y los analistas políticos Alejandro Moguel y Javier Guízar, el tesorero de la capital tuxtleca, Carlos Agustín Gorrosino Hernández, afirmó que también había un adeudo grande con la empresa Veolia. En total se debían alrededor de 225 millones de pesos.
Sin embargo, con las medidas de disciplina financiera adoptadas, “logramos pasar de un riesgo de quiebra a tener hoy finanzas públicas fuertes, sólidas, con liquidez suficiente y con la posibilidad de venir incrementando cada vez el gasto de inversión, que finalmente es lo más importante para la ciudad”, indicó.
Reveló que Carlos Morales entregará un municipio con un fuerte nivel de liquidez, con crecimiento de ingresos propios, modernizado y saneado, con un pequeño nivel de deuda, para que las siguientes generaciones que les toque gobernar tengan una plataforma que les permita impulsar un mejor nivel de desarrollo.
Entregará un municipio con un círculo virtuoso de desarrollo, porque en 218 solo se tuvo un gasto de inversión de 160 millones de pesos y al último año de gobierno se puede llegar a cerca de los 700 millones de pesos.
En estos cinco años de gobierno, agregó, se ha trabajado mucho en el fortalecimiento de los ingresos, y se han cubierto compromisos de pago con el propio flujo de caja, sin la necesidad de recurrir al financiamiento de corto plazo, como en los gobiernos del pasado.
Aseguró que se cuenta con recursos suficientes para cubrir en tiempo los aguinaldos de los trabajadores, pues del 2019 a la fecha se tiene reservado un capital de hasta por 108 millones de pesos y en diciembre podrán pagar sin ningún problema.
Asimismo, se han disminuido considerablemente las deudas y se ha transparentado el gasto, pues en la página de Internet se publican los avances de las cuentas públicas cada mes y cualquier ciudadano puede consultar en qué se invierte el dinero de sus impuestos, añadió.
Explicó que estas son las medidas generales que han servido para transformarle el rostro de la situación financiera al municipio de Tuxtla.
QUINTO INFORME
Señaló que los ingresos, durante el quinto año de gobierno, se estiman en los 3 mil 216.5 millones de pesos, por encima de 2 mil 919.4 registrados un año antes.
Explicó que las entradas se habían reducido en el tercer año de la actual administración por el efecto de la pandemia de COVID-19, pero se han recuperado de una manera significativa, y Tuxtla se encuentra en un nivel de crecimiento tope que nunca había tenido en este rubro.
Estos ingresos, añadió, han crecido por la gestión que ha pasado de 614 a 642.2 millones de pesos, del cuarto al quinto año de gobierno, y porque las participaciones se incrementan por una mayor recuperación del impuesto predial y de la recaudación del agua también influye para tener mayores recursos.
Del cuarto al quinto año, explicó, “pasamos de mil 617 millones a mil 743.2. En cuanto a los egresos estimamos que vamos a cerrar con 3 mil 172.3 millones de pesos, por encima de los 2 mil 520.3 del año anterior”.
Haciendo un balance entre ingresos y egresos, sostuvo que se tienen balances financieros positivos durante todos los años que lleva la administración de Carlos Morales Vázquez en la capital chiapaneca.
Para este quinto año se tiene estimado que el balance financiero será con saldo positivo de 44.2 millones de pesos. Es decir, los ingresos son más elevados que el gasto.
“Tener balances financieros positivos nos pone en una posición que muchos gobiernos locales desearían tener”, precisó el tesorero del ayuntamiento.
Manifestó también que para el quinto año se tiene estimado un gasto de inversión de 500 millones de pesos, superior a los 300 millones de pesos que tuvieron el año pasado.
La expectativa, en ese sentido, para el sexto año de administración de Carlos Morales, indicó que será de alrededor de 600 millones de pesos.
“La buena noticia es que crece el ingreso, el gasto operativo lo tenemos contenido y aumentamos el gasto de inversión. Lo ideal es que el gasto de inversión siga creciendo para que la ciudad tuxtleca tenga un mejor nivel de servicio en el largo plazo”, subrayó.
En cuanto a la calificación que algunas empresas especializadas le han dado a la administración tuxtleca, reveló que en 2018 Fitch Ratings le daba el nivel de BBB y Moody’s Investors Service B1/baa2, lo cual significaba que el municipio tenía una posición débil de liquidez. Es decir, no había posibilidad de recursos en la caja.
Esto significaba que dependía de financiamiento a corto plazo y que los ingresos del municipio no alcanzaban a cubrir sus obligaciones.
Explicó que durante este tiempo de gobierno las calificaciones han aumentado cinco niveles y actualmente las empresas PCR Verum y HR Ratings consideran que Tuxtla tiene una calificación de AA-, que acerca a este municipio a las entidades mejor valoradas.
PCR Verum dice que Tuxtla tiene un buen nivel de liquidez y una flexibilidad financiera robusta. Asimismo, ha elevado el nivel de inversión pública productiva en los últimos 24 meses, y que han crecido la generación de los ingresos propios en un 20 por ciento en cinco años.
Estos resultados, dijo, se deben a que el presidente municipal es un gran gerente en la administración municipal.
“Tiene diferentes reuniones para diferentes temas, se reúne con los equipos de trabajo en colegiado; ahí se hace el análisis de la situación actual de manera continua, se plantean metas, se evalúan y se valoran los resultados”, explicó.
En general, añadió, se debe a un equipo de trabajo que ya maduró, que cada vez sabe cómo resolver las necesidades de una manera más eficiente y más eficaz.
EL PROCESO
Comentó que para realizar todo este trabajo de recuperación financiera se tuvo que usar las herramientas necesarias, por ejemplo, se actualizó la cartografía, porque tenía duplicaciones, errores en los domicilios y mediciones, así como también se limpió el padrón catastral. Actualmente se tiene uno de los catastros más modernos que da certidumbre y genera confianza en la ciudadanía de que el municipio hace las cosas correctamente.
CAPTACIÓN POR IMPUESTOS
Señaló que las contribuciones más importantes son el impuesto predial y el traslado de dominio, después de ello está el gravamen sobre fraccionamientos y espectáculos, así como los derechos por el usufructo de bienes del dominio público y los que se cobran por otorgar un servicio. Otra forma de captación es a través de los productos y aprovechamientos.
Otros ingresos, explicó, son a través de las participaciones y aportaciones federales, además de otros rubros extraordinarios.
Precisó que ha mejorado la cultura de pago, pero hay un grupo de contribuyentes que se tienen que incentivar a que se sumen a liquidar sus impuestos. El año pasado se registró un 70 por ciento y este año se quiere rebasar para tener más ingresos propios y, con ello, mayor gasto de inversión.







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