Oscar Eduardo Ramírez Aguilar
José Adán Altúzar Figueroa/ultimátum
Lalo Ramírez para Sindico y Adolfo Altúzar Figueroa, para secretario de Seguridad Municipal, esa fue la orden del Presidente electo de Comitán de Domínguez, Chiapas, Rafael Ruíz Morales, iniciando el año 2000. Este hecho marcó el inicio de una carrera política meteórica del ahora Senador de la República, presidente del Senado y Presidente de la Junta de Coordinación Política, Oscar Eduardo Ramírez Aguilar. Nadie, en ese año, podría imaginarse que un Comiteco de cuna humilde alcanzaría, sin lugar a dudas, por su capacidad, su tenacidad, su valentía, su carácter y sobre todo por la gran herencia de sus padres, quienes le inculcaron una incansable cultura del esfuerzo, obtener importantes cargos durante 23 años consecutivos: Síndico Municipal y Presidente Municipal de Comitán, Diputado del Con- greso Chiapaneco, Diputado Federal, Secretario General de Gobierno y Senador de la República.
La historia nos dice que grandes personajes chiapanecos ocuparon cargos relevantes en la política nacional, sin embargo, Eduardo Ramírez, ha ejercido sus responsabilidades políticas administrativas, de manera protagónica; en esta historia podemos mencionar a quien es ilustre Comiteco, a Don Belisario Domínguez Palencia, Jorge de la Vega Domínguez, Absalón Castellanos Domínguez, Roberto Albores Guillén, Irma Serrano Castro, entre otros chiapanecos como: Patrocinio González Garrido, Rafael Pascasio Gamboa, o como Jorge de la Vega Domínguez, el primero efímero Secretario de Gobernación, el segundo Secretario de Salud y el tercero Secretario de Comercio, pero nadie en la época moderna a destacado a niveles políticos legislativos como lo ha hecho Lalo Ramírez.
Me consta, que, en buena medida, las razones de sus éxitos están cifrados en su enorme disposición al trabajo incansable, dispuesto siempre a atender asuntos, a escuchar y dar trámite a lo que implica una gran responsabilidad de administrar y además, conoce la administración pública y los conflictos sociales como pocos. Lo trae de herencia, ya que sus padres ejercían una intensa actividad comercial, allá por la década de los 70´s y 80´s.
Esas son las enseñanzas que trae, quien ahora hace pública sus legítimas aspiraciones de gobernar su estado natal. A finales de los 70´s una mañana muy temprana, quien esto escribe, en compañía de mi padre, circulábamos frente al negocio de Don Oscar Ramírez y de Doña Naty Aguilar, padres de Lalo, cuando de pronto mi padre Adolfo Altúzar García, señala y al mismo tiempo me dice: Si algún día quieres tener prosperidad económica, fíjate de personas como ellos, abren su negocio a las 6 de la mañana y lo cierran a las 10 de la no- che, todos los días, solo así puedes lograr tus propósitos en la vida, trabajando incansablemente, durante muchas horas. Esa es la herencia del ahora Senador por Chiapas: Pasión por el trabajo, disciplina y entrega. Eduardo Ramírez, fue siempre dedicado al estudio y a retos. En su natal Comitán, destacó a partir de la educación primaria en la Escuela Federal Belisario Domínguez, sin duda, ahí le nació la admiración por el mártir chiapaneco.
Ya en sus años subsecuentes de estudio, secundaria y bachiller, enfrentó a cuantos pretendían insultarlo, defendiéndose valientemente con los puños. En su intención de ser exitoso y voluntarioso, provocaba desprecios a su persona. Su figura en rebeldía, cabello largo y lacio, montado en una bicicleta, respondía a los insultos o provocaciones de quien creía que lo juzgaba. Su adolescencia de 15 años, su inseparable playera de tirantes y su aspecto rebelde, hacía que otros jóvenes quisieran imitarlo y otros burlarse.
Estoy seguro que Lalo recuerda un enfrentamiento a golpes que tuvo con un joven igual que él, muy cerca del negocio de sus padres, en un lugar conocido en esos años como Hotel Ideal. Esas experiencias de vida son las que van forjando el carácter, para después tener la necesidad en enfrentar otros retos que la vida nos depara. Lalo Ramírez es ahora un hombre de retos, de lucha constante y capaz de sortear obstáculos. Simple y sencillamente, proviene de la cultura del esfuerzo. jaltuzarf@hotmail.com