Fortalecer la democracia en México, es impensable sin el concurso paritario de las mujeres y los hombres. La meta es, ni más ni menos, conquistar la igualdad sustantiva.
José Adán Altúzar Figueroa
Desde mediados del siglo pasado, la mayor parte de los países ha reconocido el derecho de las mujeres al voto, lo que ha aumentado su influencia en la toma de decisiones y, con ello, la posibilidad de impulsar sus derechos políticos, económicos, sociales y culturales. En los países donde se han aplicado cuotas de genero para incrementar el número de legisladoras, también se han generado leyes progresistas en beneficio de las mujeres y la igualdad de género.
Si bien es cierto que pueden constatarse avances importantes en la participación de las mujeres en el ámbito político en México, también lo es, el que pueden identificarse claroscuros en el ejercicio del derecho de las mujeres mexicanas a la participación. Se aprecian avances importantes, pero también la persistencia de obstáculos para garantizar su plena participación, en los asuntos públicos del país, en condiciones de igualdad y no discriminación.
Fortalecer la democracia en México, es impensable sin el concurso paritario de las mujeres y los hombres. La meta es, ni más ni menos, conquistar la igualdad sustantiva.
Bajo este contexto, es necesario consolidar e impulsar en el Congreso de la Unión, medidas para que las legisladoras participen de manera igualitaria en las estructuras de decisión al interior de ambas cámaras, como las Comisiones, la Mesa Directiva, la Junta de Coordinación Política y demás órganos decisorios, con el fin de que cada vez más, las legisladoras ocupen posiciones de poder dentro de sus respectivos grupos parlamentarios.
En este sentido, es necesario destacar algunos aspectos que afectan el desempeño de las actividades legislativas, políticas y administrativas de las mujeres, como lo es la DESCONFIANZA de la ciudadanía, en la que aún prevalecen estigmas de género en la validación y reconocimiento, en la toma de decisiones en la vida pública nacional.
De lo anterior se desprende que uno de los principales retos que enfrentan las mujeres, es abatir el grado de desconfianza de una sociedad, que sobre todo en el ámbito rural, por el simple hecho de ser mujer, no por su propia persona, sino por el cargo que ocupa, es catalogada como una intuición poco o prácticamente nada confiable, particularmente, en el sureste mexicano, donde las prácticas de usos y costumbres tradicionales, en la toma de decisiones para beneficio de la población, relegan a la mujer a un segundo término.
Como representantes populares, enfrentan desafíos adicionales, debido a las altas expectativas de la ciudadanía en cuanto a resultados y transparencia. Disputas de grupos políticos dentro de los partidos, en donde se impulsa la atención de temas particulares en términos presupuestales y normativos, así como la responsabilidad de abordar los problemas heredados.
Actualmente, el que como mujer se desempeñe una responsabilidad política, en un ámbito antes dominado por los hombres, es el resultado de muchas y muy diversas batallas y conquistas, empezando por el ejercicio y acceso mismo a los espacios de decisiones en los partidos políticos, la configuración y nivel de participación política de la sociedad en México, que se ha caracterizado por un mayor acceso de las mujeres a la participación política activa, independientemente de la configuración de su sexo, romper tabúes, estereotipos y hasta reconfigurar la manera en que se concibe la capacidad, talentos e inteligencia de las mujeres, demostrando inclusive mayor capacidad de coordinación, eficacia, eficiencia y responsabilidad al ejercer un cargo de alta responsabilidad y de representación popular, sumado a que la mujer tiene un mayor nivel de confianza en materia de transparencia y anticorrupción, que sus pares varones.
Sobrevivir y prosperar en el mundo de la política en México, al igual que en cualquier otro lugar, puede ser desafiante para las mujeres debido a diversos factores, que van desde la discriminación de género hasta las expectativas culturales arraigadas. Sin embargo, se ha ido avanzando en el Poder Legislativo, al ser la LXIV Legislatura donde existe una EFECTIVA equidad, al ser 250 Diputadas y 250 Diputados; así como en el Ejecutivo, estando en la antesala de que por primera vez en la historia de México una mujer sea presidente de todas y todos los mexicanos.
Si llegar no ha sido fácil, mantenerse no es menos complicado.
La Educación y nivel académico son muy importantes, eso ha brindado la oportunidad de obtener una educación sólida y ejercerla en áreas que han resultado relevantes en la vida profesional y política, en ámbitos como la administración pública que sentó y fortaleció la racionalidad de pensamiento y praxis para desempeñarse en el campo de la política.
De igual manera, el estar con la mente abierta para nutrirse de las necesidades y oportunidades que demanda la gente es fundamental; por ello, es importante mantenerse atenta y receptiva en los eventos, conferencias y reuniones políticas, pues éstas ayudan a establecer relaciones útiles para y en tú comunidad.
Por otra parte, y de gran importancia, la comunicación ha sido la base del desarrollo de la sociedad; por eso tener una buena habilidad para comunicarse efectivamente es fundamental en la política. Saber expresarte, comunicar con efectividad tus ideas y las demandas y tener una alta capacidad de negociación es fundamental, si no las tienes y te dedicas a la política, entonces es momento de fortalecer esa habilidad mediante cursos y la práctica regular de la oratoria, la escritura, así como el diálogo para construir acuerdos.
Finalmente, es necesario que como mujeres conozcan y se familiaricen con sus derechos, bastante han costado que se reconozcan para que no sean difundidos y, principalmente, ejercidos, sin temor a exigirlos y defenderlos. Aunque la Constitución que nos rige lo proscribe, se sigue teniendo espacios donde se carece de igualdad de oportunidades, aún persiste la discriminación y la seguridad en el ámbito político no es una garantía, así que la tarea no está terminada, las generaciones que nos siguen deben continuarla y solo conociendo sus derechos se puede avanzar.
ULTIMÁTUM
En esta conmemoración, día internacional de la mujer, se dificulta entender porque expresar su sentir, dañando el patrimonio nacional y privado. Háganle saber a la autoridad, del ámbito de que se trate, que, ante su impotencia, su manifestación legítima, es por el bien de la humanidad. La radicalización extrema y la violencia, no ayuda en nada. Por ahora, es cuánto.
jaltuzarf@hotmail.com
