La activista señaló que las féminas tienen la capacidad de hacer de una crisis, una oportunidad.
✍?Sarah Valenzuela
Este espacio está dedicado a las mujeres emprendedoras chiapanecas, con mucho cariño, a todas esas mujeres que han logrado salir adelante gracias a sus emprendimientos, a sus ideas innovadoras, a esa capacidad que tienen las mujeres de hacer de una crisis, una oportunidad.
En Zona E, las invitadas que han asistido a este programa son mujeres dedicadas a la venta de todo tipo de productos, como el pozol, hasta la que tiene un negocio consolidado o es líder de los grupos empresariales de Tuxtla Gutiérrez, y de Chiapas.
En esta ocasión, la invitada es Toyka Baskos Hernández, activista feminista, que ha trabajado mucho el tema del sistema de cuidados que va ligado al emprendimiento.
EL EMPODERAMIENTO ECONÓMICO DE LAS MUJERES
Tiene que ver con la decisión de las mujeres, por una autonomía personal que incluye la autonomía económica, revisar: cómo nos vemos, qué estamos sintiendo, cómo nos vemos frente a los demás.
En esta plática, coinciden en que una mujer puede iniciar un negocio con poco capital, se puede empezar con la venta de alimentos, y se puede recurrir a la estrategia de entrar en tandas, como una opción.
Recordó que hace algunos años trabajando en Alemania, conoció a un grupo de mujeres que conformaban una cooperativa con una casa de mujeres que habían vivido violencia, por lo cual se asociaron con mujeres profesionistas, pidieron préstamos al banco y pusieron en la ciudad de Berlín, un punto denominado “casa de las viejas”, que cuenta con espacios seguros donde todas vivían junto a sus hijos con estancias unidas a la cocina y el comedor, donde eran espacios de convivencia entre estas mujeres y sus familias.
“Este lugar tenía dentistas, psicólogas, escuelas, y los negocios de ellas como lo eran panaderías, preparación de alimentos, corte de cabello, etcétera. Las mujeres por lo regular no solicitan los préstamos, no nos gustan las deudas, una deuda como que te mata si es de pagarse en mucho tiempo, las mujeres cuando emprenden contratan personas, mínimo tienen dos entradas”.
APORTAN MÁS AL GASTO FAMILIAR LAS MUJERES QUE LOS HOMBRES
Comparada con un hombre, las mujeres aportan más al gasto familiar, a los hijos, aportan el 70 por ciento de sus ganancias, y las distribuyen entre los hijos, comparada con los hombres es alta, porque los hombres más o menos andan por el 30 por ciento.
Hace un par de años, una investigadora brasileña hizo un estudio de cómo distribuyen su dinero las “reinas del narco”, y resultó que en ellas se repite la cifra, pues siguen aportando el 70 por ciento más al hogar, a los hijos y a su propia madre en principio.
Además de quienes solicitan préstamos, el 99 por ciento de las mujeres lo paga. De las mujeres que solicitaron un préstamo para su negocio, el 99 por ciento paga completo el préstamo que haya hecho.
También se ve que a las mujeres no les gusta contraer deudas porque piensan que no las podrán pagar.
LOS CRÉDITOS A LA PALABRA
Un ejemplo de los préstamos que pagaban las mujeres de escasos recursos, fueron los grupos, con esta mecánica, las mujeres se avalaban mutuamente y se logró que las instituciones bancarias dieran los créditos y resultó que las mujeres son muy pagadoras.
Las mujeres han demostrado ser buenas pagadoras, estiran la quincena y en las oficinas se dedican a la venta de cosméticos, ropa, utensilios de cocina, y demás productos que con el paso del tiempo han ido incrementado.
SURGEN LOS MICROCRÉDITOS
Anteriormente los créditos solo se los ofrecían a los hombres, y a las mujeres los microcréditos. Hoy surgen una serie de programas tanto gubernamentales como privados y es de esta manera que las mujeres pueden acceder a ellos y cuando demuestran que son buenas pagadoras, les pueden aumentar la cantidad del préstamo.
¿QUÉ HACEN LAS MUJERES QUE SE PROPONEN SER EMPRENDEDORAS?
Según datos del INEGI, el porcentaje de las mujeres emprendedoras a nivel nacional es bajo si se compara con la cantidad de hombres, donde solo el 14 por ciento son mujeres emprendedoras y de dicha cifra, el 49 por ciento son mujeres de 18 a 34 años; mientras que el 41 por ciento son de 35 a 54 años. Es decir, mujeres de todas las edades son emprendedoras.
