En caída libre, literal, a la vista ya del inminente agotamiento de su gestión, Andrés Manuel López Obrador.
✍?Enrique Aranda
En caída libre, literal, a la vista ya del inminente agotamiento de su gestión, Andrés Manuel López Obrador comienza a dar por hecho que, si bien merced a un “último jalón…”, él y los suyos lograron dar un primer paso hacia la planteada reforma de fondo al sistema de pensiones que esta misma semana deberá ser impugnada ante la Corte y en rubros como el juicio de amparo y el otorgamiento de la amnistía por parte del Ejecutivo, el último y más importante “paquete” de iniciativas, presentado el pasado 5 de febrero, simple y sencillamente deberá ir a la congeladora legislativa.
Y esto, no porque alguien haya armado un compló para bloquear el eventual debate y aprobación de las 20 propuestas de reformas citadas, las más de ellas constitucionales, sino, esencialmente, por el inminente cierre del actual, último periodo de sesiones de la LXV Legislatura, este martes, y la evidente incapacidad de sus operadores —Ignacio Mier en San Lázaro y Ricardo Monreal en el Senado, impresentables ambos— de negociar el voto favorable de la oposición o, para decirlo pronto, por la práctica imposibilidad que las mismas pudieran avanzar sin poner en riesgo la estabilidad, derechos y libertades, la democracia y el mismísimo Estado de derecho.
Así, iniciativas que en su momento constituyeron el núcleo de la propuesta de gobierno de la 4T, como serían la garantía de atención médica universal y gratuita, que el aumento al salario mínimo no pueda ser nunca inferior a la inflación anual o que los trabajadores y familias sean propietarios de las viviendas que habitan y, más allá, el que cambios de mucho mayor envergadura como pudieran ser una nueva reforma electoral para regular gastos en campañas políticas y reducir el número de diputados y senadores federales, que jueces o magistrados del Poder Judicial sean elegidos por voto, oficializar la dependencia de la (ineficiente) Guardia Nacional o eliminar las dependencias y organismos (autónomos) onerosos y elitistas, deberán quedar a la espera de la LXVI Legislatura en la que, previsiblemente, el oficialismo podría ni contar con la mayoría calificada ni incluso, mayorías absolutas como las que ahora le permiten impulsar reformas no constitucionales.
Habrá, pues, que esperar, y no poco…
ASTERISCOS
* Ahora sí que, al más puro estilo del inquilino de Palacio, en el caso de los padres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, el impresentable (des)gobernador de Baja California Sur, el moreno Víctor Castro Cossío sigue, tras dos semanas ya, resistiéndose a reunirse “cara a cara” con maestros del estado que le reclaman el pago de sus quincenas atrasadas. Seguirán, pues, los plantones, y mil niños y jóvenes sin clases. Uf…
* Al grito de “Sin vida no hay futuro”, tal como le informamos en nuestra pasada entrega, miles de jóvenes de asociaciones convocadas por Pasos por la Vida marcharon en demanda de apoyo a la mujer embarazada y a su hijo no nacido, pues, exigieron a candidatos de todas fuerzas políticas, “no es opción que (sólo) les ofrezcan la muerte, en lugar de mejores tratos, presupuesto, respaldo y subsidiariedad efectiva”.
Veámonos aquí mañana con otro asunto De naturaleza política.


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