Deforestación imparable: México pierde millones de hectáreas. Chiapas en crisis, 26% de sus bosques desaparecen.
✍?ECOLOGÍA HUMANA | Amado Ríos Valdez
México ha perdido cerca de 10 millones de hectáreas de bosques, selvas y superficies forestales desde el año 2000 a la fecha, esto representa alrededor del 13% de la superficie forestal original del país. La tasa actual de deforestación es equivalente a 347 hectáreas por día (datos actualizados a 2024 por Global Forest Watch). Los estados donde más superficie forestal se ha perdido son Chiapas con el 26% de su superficie original, Yucatán 23% y Campeche con 22%. Todo ello ocurre a pesar de los esfuerzos anuales por reforestar tierras degradadas, tanto desde el gobierno como desde las organizaciones civiles y privadas. A esta crítica situación en México, hay que agregarle que, de acuerdo con un informe reciente de la SEMARNAT, el 71% de la superficie total del país (142 millones de hectáreas) se encuentra afectada por algún tipo de degradación del suelo.
¿POR QUÉ SE SIGUEN PERDIENDO ÁREAS FORESTALES SI REFORESTAMOS CADA AÑO?
Cada año se realizan campañas de reforestación con mayor o menor convocatoria y se anuncia que se han plantado millones de árboles, sin embargo sabemos que la mayoría de esos árboles plantados van a morir, pues normalmente la tasa de mortalidad en las reforestaciones es de entre 70% al 90%. La altísima mortalidad de los árboles en las reforestaciones tiene varias causas: falta de mantenimiento, mala elección de especies, mala elección del terreno, mala elección de la época del año, incompatibilidad con el uso del suelo que le quiera dar el propietario del terreno, etc.
Ante este drama ambiental que colabora directamente con la crisis climática mundial, nada ayuda el uso y abuso político o comercial que se le da a las actividades de reforestación o restauración de terrenos degradados. Tristemente, algunos oportunistas han convertido la reforestación en una actividad publicitaria y es en esos casos en los que con mayor facilidad ocurren errores que incrementan la mortalidad de la plantación pues lo que importa para ellos es la foto del momento de plantar el árbol, no el mantenimiento y la sobrevivencia, ya ni hablemos de la elección de las especies y terrenos adecuados.
El caso es que cada año perdemos miles de hectáreas de terrenos forestales que se transforman en potreros, actividades agrícolas, desarrollo urbano, actividades turísticas o industriales, entre otras. Ante ello cabe preguntarse ¿qué es mejor para recuperar los terrenos degradados: la reforestación o la restauración ambiental?
¿QUÉ ES LA RESTAURACIÓN AMBIENTAL?
La restauración ambiental son las acciones encaminadas a recuperar total o parcialmente las funciones ecológicas, la biodiversidad y todos los servicios ecosistémicos de los ecosistemas degradados. Esta práctica no se limita a la reforestación, es decir, la plantación de árboles, sino que abarca un enfoque integral que considera la recuperación de todos los componentes del ecosistema, incluyendo el suelo, el agua, la fauna y la flora.
La restauración ecológica es la mejor manera de recuperar ecosistemas dañados. Es un proceso complejo que requiere un enfoque integral, pero los beneficios a largo plazo son invaluables para la naturaleza y las personas. Normalmente ocupa más tiempo que la simple reforestación pues de suyo implica la realización de más acciones y una mayor supervisión y seguimiento.
La restauración ambiental, para ser exitosa en el largo plazo, tendría que fundamentarse en principios fundamentales. Estos principios incluyen:
Enfoque ecosistémico: La restauración debe considerar todos los componentes del ecosistema y sus interacciones, no sólo los elementos más visibles como los árboles.
Participación social: Es fundamental involucrar a las comunidades locales en el proceso de restauración, ya que son los actores clave para garantizar su sostenibilidad.
Uso de especies nativas: Se deben utilizar especies de árboles, plantas y animales propias de la región a restaurar.
Manejo sostenible: Las prácticas de restauración deben ser sostenibles en el tiempo y contribuir al bienestar de las comunidades locales.
Adaptación al cambio climático: La restauración debe considerar los impactos del cambio climático y diseñar estrategias para que los ecosistemas restaurados sean más resilientes.
ACCIONES MÁS COMUNES EN LA RESTAURACIÓN AMBIENTAL
Reforestación: Plantación de árboles en áreas deforestadas o degradadas.
Recuperación del suelo: Mejorar la calidad del suelo mediante técnicas como la adición de materia orgánica, la labranza sostenible y la erosión.
Restauración hidrológica: Restaurar el flujo natural del agua en el ecosistema, por ejemplo, mediante la construcción de diques o la reforestación de riberas.
Reintroducción de especies: Reintroducir especies de animales o plantas que han desaparecido del ecosistema.
Manejo de invasoras: Controlar y eliminar las especies invasoras que compiten con las especies nativas.
¿Y LA REFORESTACIÓN?
La reforestación son las actividades que buscan restaurar la cobertura forestal en áreas que han sido deforestadas o degradadas por diversas causas, como la tala inmoderada, la agricultura extensiva o los incendios forestales. Este proceso implica la plantación de árboles, pero también abarca otras acciones como la preparación del terreno, la protección de lo plantado y el monitoreo del crecimiento del bosque.
Pero la reforestación, al menos la reforestación responsable y no aquella que solo busca la foto publicitaria, implica muchas acciones más allá del momento de plantar el árbol. Estas actividades son: la planeación que incluye la selección del sitio, la elección de las especies, la preparación del terreno; la plantación, que incluye la selección de planta, la plantación los de árboles; y por último el mantenimiento con el riego, el control de malezas, la protección contra plagas y enfermedades y el monitoreo constante.
¿ENTONCES ES MEJOR REFORESTAR O RESTAURAR?
Aunque pareciera que la respuesta lógica es la restauración, no es tan simple. La decisión principal está en función de qué destino o uso le quieren dar al terreno en cuestión el o los propietarios del predio. Por más que la restauración sea lo más adecuado para la recuperación de los ecosistemas a largo plazo, si el uso que le quieren dar los propietarios es netamente comercial entonces es lógico que la reforestación con fines comerciales es lo más adecuado.
Si el destino que le quieren dar el o los propietarios del terreno, a largo plazo, es la conservación ecológica, entonces no hay duda que es mejor la restauración ambiental.
Por ello, si lo que queremos es incrementar las superficies y ecosistemas con fines de conservación en México, no es suficiente con reforestar, lo que debemos es incrementar los acuerdos con los propietarios de la tierra y darle valor económico a la conservación y a la producción con prácticas sustentables, que la conservación ecológica no tenga solo valor moral o sentimental.
amado.rios@gmail.com
