Mientras autoridades de transporte exigen una serie de requisitos a los taxistas, a quienes prestan servicio de transporte público por las plataformas Didi y Uber les permiten todo
✍?Eugenio Hernández Sasso
Ante la competencia desleal de las plataformas Didi y Uber, taxistas de Chiapas urgieron una ley que proteja el modo de vida de choferes y el patrimonio de concesionarios, pues estas empresas china y americana solo se llevan el dinero de los mexicanos a sus países, afirmaron transportistas.
Entrevistados por Amet Samayoa Arce, director general del diario Ultimátum, Roberto Valentín Gordillo Padilla, Candelaria Susalena Pérez Guillén, Miriam Escobar Espinosa, Marco Antonio Estrada Salguero y Gregorio Camacho de los Santos coincidieron en afirmar que la nueva administración tiene que legislar para poner en la balanza el servicio de transporte por medio de aplicaciones.
Revelaron que en Tuxtla existen 5 mil 740 taxis concesionados, incluidos los rosa, los cuales enfrentan diferentes problemas para desempeñar sus labores, entre ellas que al no tener recursos para comprar un vehículo dan sus concesiones rentadas y ahí se genera también la competencia desleal del servicio por aplicaciones.
Indicó que las tarifas que cobran esas plataformas no son justas y manifestaron que los taxistas, para tener el derecho de ser concesionados tienen que pagar 25 mil pesos, más 8 mil, dependiendo del tipo y modelo de su automóvil.
Además, en los operativos les piden licencia de chofer que sea del estado de Chiapas, un certificado de actitud, rotulación y seguro, en tanto los conductores de Didi y Uber pueden tener cualquier tipo de licencia, se ha demostrado que traen placas de Campeche, del Estado de México, Ciudad de México, Oaxaca y Puebla y lo usuarios no tienen ninguna certeza en caso de accidente.
Comentaron que la Ley de Movilidad y Transporte considera la existencia de plataformas, pero deben reunir una serie de requisitos, sin embargo, reveló que Uber cuenta con demandas de corrupción en otros países.
Señalaron que esa norma establece el servicio de transporte en esa modalidad, a través de un taxi concesionado, por seguridad del usuario.
Manifestaron que solo en Chiapas Uber ha ganado un amparo hasta para las generaciones venideras, en todas las modalidades, lo cual indica que tarde o temprano afectará a los colectivos, acarreo de materiales y alimentos, entre otros.
Destacaron que en el caso de Didi no ganó el amparo y, por lo tanto, no deberían circular esos vehículos para dar servicio de transporte público.
Dijeron que han metido recursos legales para que se hagan operativos en contra de la plataforma Didi y las unidades clonadas que traen placas particulares, así como los taxis ejecutivos o de los hoteles, considerados piratas.
Se quejaron también de los taxis foráneos que hacen base en la capital del estado, cuando lo prohíben los reglamentos de Transporte y Tránsito.
Tienen que lidiar con los taxis del aeropuerto que pueden levantar pasaje en la ciudad y los amarillos ni siquiera pueden ir a buscar a sus familiares a la terminal aeroportuaria.
Candelaria Susalena Pérez Guillén comentó que por enfermedad dio su taxi número 3235 a trabajar y “Coordinación” detuvo al chofer, a quien por estética del automóvil le “metieron” cuatro artículos y se llevaron la unidad al corralón. Cuando fue a preguntar le cobraban 10 mil pesos de multa y, en este momento, ha subido a 26 mil y lleva tres meses sin trabajar su automóvil.
Aclaró que ella renta placas, porque hasta este momento no le han dado una concesión, a pesar de contar con 14 años de antigüedad como chofer del servicio público.
Miriam Escobar Espinosa manifestó que como chofer de taxi rosa ha quedado en desventaja ante la competencia desleal.
De 200 unidades solo quedan alrededor de 15 prestando el servicio, porque como no les permiten subir hombres, solo mujeres, la situación se les complicó demasiado. Las infracciones por subir a un caballero ascienden a 30 mil pesos.
Además, denunció que ninguna madre soltera es concesionaria, pues quienes están apoderadas de los taxis rosa son las mismas empleadas de gobierno.
Destacó que mientras a ellos las autoridades les piden carta de antecedentes no penales, a los conductores de Didi y Uber no les exigen absolutamente nada. Circulan, además, con vidrios polarizados.
