La ginecóloga Marisol Villela indicó que cuando este tipo de problemas se presenta en una mujer, es necesario que tenga la confianza para acudir a un especialista.
✍?Eugenio Hernández Sasso
Cuando se detecta a tiempo y representa lesiones milimétricas, el cáncer de mama se puede combatir y la esperanza de vida es muy prometedora, por ello, hombres y mujeres se deben realizar autoexploraciones una vez al mes y realizarse estudios de prevención a partir de los 40 años, afirmó la ginecóloga Marisol Villela.
Entrevistada por Eric Ordóñez, en los estudios del diario Ultimátum, en el marco del Día Mundial de la Menopausia que se conmemora el 18 de octubre, Marisol Villela explicó que cuando cesan las menstruaciones se marca el fin de la actividad reproductiva de la mujer y pasa a otra etapa en la que muchas de ellas sufren padecimientos muy importantes que afectan su vida cotidiana.
Sin embargo, precisó que solo entre un 20 o 30 por ciento acuden al especialista que, en este caso es el ginecólogo o ginecóloga, para tratar esos padecimientos.
Esta molestia, dijo, toda mujer la va a tener en algún momento de la vida, y, en promedio, los síntomas se empiezan a sentir a la edad de los 40 años.
Señaló que las señales más frecuentes que se presentan, hasta en un 80 por ciento de las pacientes, son los calores nocturnos por la pérdida de estrógeno que se vive en esa etapa.
Esos trastornos, añadió, afectan la vida cotidiana porque, en ocasiones, los bochornos se presentan varias veces en el día, y, al no entender lo que le pasa la mujer sufre depresión y ansiedad.
Asimismo, experimentan dispareunia en el acto sexual porque al perder estrógenos les causa resequedad en la piel y en el área vaginal y la paciente empieza a sufrir con esos síntomas.
Cuando este tipo de problemas se presenta en una mujer, es necesario que tenga la confianza para acudir a un ginecólogo o ginecóloga para su atención, ya que existen tratamientos para compensar la pérdida de estrógenos.
Explicó que la perimenopausia se presenta entre los 40 y 45 años, sin embargo, si los síntomas empiezan antes puede ser por una falla ovárica prematura, la cual se puede asociar a otros padecimientos.
Consideró que el principal apoyo debe ser de la pareja y entender que esos indicios son normales porque es una transición de toda mujer.
Los hombres deben acompañarlas a sus esposas al especialista, para que se le atienda y se le suministren tratamientos que compensen esos síntomas y restablezcan sus actividades normales.
Indicó que una actividad que les aumenta la calidad de vida es el hacer ejercicio con pesas. Además, llevar una alimentación sana, baja en carbohidratos y grasas, y rica en proteínas magras, antioxidantes, así como vegetales de hoja verde, va a aumentar la salud.
Comentó, de igual forma, que el cáncer de mama es el número uno a nivel mundial y es causa de muerte en las mujeres.
Recomendó que se realicen todos los estudios de prevención, principalmente mastografías y ultrasonido mamario porque con ello se detectan lesiones que no son palpables.
Al descubrirse alguna lesión pequeña, mediante los estudios clínicos correspondientes, el padecimiento es cien por ciento curable, recalcó.
Señaló que el cuidado debe iniciar en casa con una autoexploración mamaria, por lo regular, tres días después de que finaliza la menstruación.
El reconocimiento debe ser también delante de un espejo, porque si la mujer se conoce a la perfección puede detectar con facilidad cualquier cambio que se le presente.
Aseguró que este padecimiento es más frecuente en pacientes mayores de 40 años, por lo que es recomendable hacerse la mastografía.
Sin embargo, si tuvo algún familiar de primer grado como abuela, mamá o hermana que haya padecido cáncer de mama, se debe realizar los estudios por lo menos diez años antes de la edad en que debutó su pariente.
Es decir, si la mamá padeció cáncer de mama a los 45 años, la hija se tiene que hacer una mastografía a los 35 años.
Advirtió que los hombres no están exentos de esta enfermedad, pues, aunque el porcentaje es del uno por ciento, existe el cáncer de mama en los varones.
También existe un 20 o 25 por ciento de posibilidades que se pueda heredar, aunque puede influir el sedentarismo, el tabaquismo, alcoholismo y el exceso de peso porque en la grasa corporal hay una transición excesiva de estrógenos, los cuales provocan crecimiento de tumores de mama.
Es importante, insistió, conocer los factores de riesgo para modificar los estilos de vida y disminuir la posibilidad de que, en algún momento, padezcan cáncer de mama.
