La joven huyó con su familia de la violencia en Frontera Comalapa y esta la alcanzó en la capital chiapaneca.
✍?Alfredo Pacheco
Una bala perdida de una refriega entre civiles armados durante la noche del pasado miércoles le arrebató la vida a Yuridia, una adolescente de tan solo 16 años de edad.
La violencia desaforada en la capital chiapaneca cobró otra víctima, Yuridia, una joven originaria del municipio de Frontera Comalapa, del cual huyó junto a su familia a la capital chiapaneca debido a la violencia de esa entidad fronteriza.

Yuridia viajaba junto a su papá y su hermanita a bordo del colectivo A45 de Tuxtla Gutiérrez, el cual pasaba por el bulevar Belisario Domínguez al momento del enfrentamiento y uno de los proyectiles alcanzó la cabeza de Yuridia, el chofer detuvo su marcha metros delante de donde fue el enfrentamiento y fue hasta entonces que se percataron que la adolescente ya no tenía signos vitales.
Fue hasta casi doce horas después que el Servicio Médico Forense le entregó el cuerpo de Yuridia sus familiares quienes se trasladaron a una funeraria del Barrio San Francisco en donde acudieron amigos y miembros de la iglesia presbiteriana Getsemaní a la que Yuridia asistía en compañía de su familia.
Dagoberto López Pérez, uno de los miembros de dicha iglesia que acudió a la funeraria comentó que la menor venía de regreso a su casa junto a su papá y su hermanita.

“Ellos venían sentados cuando escucharon los balazos, como son de Comalapa ya saben identificarlos y se tiraron pecho a tierra dentro de la combi. La hermanita después fue a ver a Yuri para preguntarle si estaba bien, porque la vio sangrando de los oídos y le dijo: ‘Te lastimaron’. Ya fue un enfermero que checó su pulso, pero ya no contaba con signos vitales. La bala le entró en la cabeza y fue rápido su muerte”, expuso.
Bulmaro Morales, otro de los miembros de la iglesia Getsemaní detalló que la familia de Yuridia tenía seis meses de haberse mudado a de Frontera Comalapa a Tuxtla Gutiérrez pues la inseguridad en esa entidad los hizo salir de su hogar.

Morales indicó que Yuridia era una joven alegre y quien era parte del coro de su iglesia, y que la noticia consternó a su comunidad “todos aquí estamos, ahí está mi hijo que es el pastor de la iglesia, todos los consejeros, y los muchachos miembros de la iglesia, la familia completa venía de Frontera Comalapa y nosotros los acuerpamos, son dos niñas ella su hermanita, el papá y la mamá”.
Por su parte la comunidad la Iglesia Presbiteriana Getsemaní ha expresado su profunda condena ante los recientes actos de violencia que han afectado a la entidad y señalan que Yuridia era una integrante ejemplar de su comunidad, al tiempo que destacaron su dedicación y servicio a Dios.
“Era una servidora fiel, destacada como tecladista, pianista y cantante. Estamos profundamente conmovidos y dolidos, ya que la noticia nos llegó anoche sin saber exactamente qué había sucedido”, expresó Dagoberto López.

Asimismo, la congregación ha hecho un llamado urgente a las autoridades para que den una atención prioritaria a la crisis de inseguridad en Chiapas y cuestionaron las declaraciones del ex presidente de México, y señalaron que en Chiapas no es un estado en el que “no pasa nada” como se ha dicho.
“Estamos viviendo una realidad distinta. Antes podíamos respirar tranquilidad en Chiapas, pero hoy eso ha cambiado. Ya no salimos de casa con confianza, sino con temor. Solo salimos por necesidad extrema y nos resguardamos temprano porque la inseguridad nos acecha”, compartió un miembro de la iglesia.

En un llamado paralelo, el pastor de la congregación Jesucristo Puerta de Salvación en Frontera Comalapa urgió a la presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, a intervenir en la problemática de violencia en el Sur del país.
“Pedimos que voltee su atención hacia el Sur. Aquí sufrimos la inseguridad y enfrentamos disputas territoriales derivadas del crimen organizado. Solicitamos la implementación de la ley de delito de extorsión, una medida que los ciudadanos anhelamos para recuperar la paz y la justicia”, el pastor Morales.
Finalmente, el cuerpo de Yuridia fue despedido por los integrantes de su iglesia, luego de que salió en la carroza fúnebre con destino al camposanto de su natal Frontera Comalapa en donde descansarán sus restos.
