En esta administración se busca vincular el lugar con operadoras de viajes para convertirlo en un referente turístico y cultural: Enriqueta Burelo.
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
Cada vez más mujeres lideran fincas productoras de café, desempeñando roles activos en la elaboración de composta, la pizca del grano y su producción, destacó Enriqueta Burelo Melgar, directora del Museo del Café en Chiapas.
Entrevistada por Eric Ordóñez, subdirector del diario Ultimátum, Burelo explicó que este museo fue creado con el propósito de ofrecer un espacio a los cafeticultores donde se explique todo el proceso de producción de este producto emblemático del estado.
“El museo es un espacio de cultura que da cabida a diversas manifestaciones artísticas como música, literatura, exposiciones y otras expresiones del arte”, señaló.
En cuanto al barismo, precisó que el museo ha capacitado a muchas cafeterías, incluyendo cadenas como Vip’s, restaurantes y oficinas gubernamentales, enseñándoles a elaborar un buen café y promoviendo la compra directa a productores y productoras locales.

Burelo indicó que uno de los objetivos principales es vincular al Museo del Café con operadoras de viajes para que este espacio se convierta en un referente turístico y cultural, atrayendo tanto a visitantes nacionales como internacionales.
Además, mencionó que estudiantes de la UNICACH y otras instituciones privadas frecuentemente acuden al museo para tomar cursos de barismo, fomentando el aprendizaje práctico en torno al café.
“Ha llegado una nueva era al museo. Cuando una operadora de viajes me avisa que tiene un grupo de visitantes, organizamos recorridos, talleres básicos y, por supuesto, una taza de café para que disfruten la experiencia”, comentó.
Burelo subrayó la importancia de que los chiapanecos presuman su café cuando viajen fuera del estado, destacando que Chiapas cuenta con una variedad extraordinaria de marcas. Propuso la creación de una sola marca nacional, al estilo de Colombia, para dar identidad al café chiapaneco.
También destacó el concepto de economía naranja, que combina cultura con recursos financieros, señalando que debe percibirse como una actividad generadora de ingresos para el estado y no solo como algo gratuito.
En este sentido, sugirió institucionalizar el Festival de la Marimba como un evento anual e internacional, además de rescatar el Festival de Jazz, previamente realizado en San Cristóbal de las Casas, pero con la posibilidad de llevarlo a Tuxtla Gutiérrez, aprovechando la Facultad de Música de la UNICACH.
“El Museo del Café es un espacio que combina el apoyo social a los productores con la preservación de un símbolo de nuestra identidad cultural”, afirmó.
Burelo agradeció al gobernador Eduardo Ramírez Aguilar por la confianza para liderar el museo, y a la maestra Angélica Altuzar, directora de Coneculta, por el apoyo recibido.
A pesar de que el edificio no cuenta con la antigüedad suficiente para ser considerado patrimonio histórico, destacó que tiene características arquitectónicas importantes y lo describió como “un lugar de lujo en el corazón de Tuxtla”.
Burelo recordó que el museo está rodeado de sitios emblemáticos como el teatro Francisco I. Madero, el Mercadito de las Flores, la Casa Museo de Edgar Sol y el Café Urbano. También mencionó la intención de redescubrir espacios para celebrar a San Jacinto y recuperar el centro de la ciudad como un punto clave de fiesta, comercio y tradición en la antigua Tuxtla Gutiérrez.
Finalmente, señaló que buscan recuperar la dimensión social del museo, fomentando reuniones y talleres para que los productores sientan que este espacio es su casa. Con el apoyo de la Secretaría del Campo, Incafé y la presidenta de la Comisión del Café en el Congreso del Estado, Maritza Molina Molina, se pretende impulsar nuevas actividades relacionadas con este producto agrícola clave.
