“Defender a la población de cero a 17 años, es abogar por el desarrollo; se necesita incrementar el presupuesto y la coordinación entre gobiernos Federal y Estatal”.
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
Atender los primeros años de vida de una persona es la estrategia más oportuna para prevenir la desnutrición, pobreza, salud, deficiente capacidad productiva, escaso coeficiente intelectual, mal aprovechamiento escolar y la tendencia o no a las adicciones sostuvo Magda Ortiz Salomón, coordinadora del Pacto por la Primera Infancia en Chiapas.
Entrevistada por Eric Ordóñez, subdirector del diario Ultimátum, Ortiz Salomón afirmó que si los niños de entre cero y cinco años se atienden con una adecuada alimentación y buena educación inicial se reduce la explotación en sus siguientes años de vida.
Manifestó que la organización que representa es un colectivo propositivo que firmó un acuerdo con los candidatos al gobierno de Chiapas desde 2018, y, a partir de allí, se convirtieron en una especie de apoyo técnico para la administración pública.
Recalcó que la entidad ocupa primer lugar nacional en pobreza infantil, en rezago de registro de nacimiento oportuno, en desnutrición y baja tasa de lactancia.
Se necesita, añadió, incrementar el presupuesto y la coordinación para revertir esos índices, así como también el de la baja cobertura en educación inicial, ya que en este momento los indicadores son de tan solo el dos por ciento en este rubro.
Recordó que del 6 al 19 de enero se hicieron foros en todo México para que la ciudadanía presentara propuestas en esta materia, con el propósito de que sean incluidas en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) y se conviertan en políticas públicas.
Indicó que a pesar de haber firmado un compromiso para incluir en el PND lo necesario que permita cumplir metas y objetivos del Pacto por la Primera Infancia, en el documento presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum se excluye la atención de y para niños, niñas y adolescentes.
Magda Ortiz precisó que, como la primera infancia requiere una atención prioritaria y diferenciada, así como también la adolescencia y la segunda infancia, se ha propuesto que en el PND se incluya una quinceava república específica para este sector.
La iniciativa también propone que esta república se divida en tres bloques: Raíces del Bienestar, Creciendo en Bienestar y Creando en Bienestar, los cuales están enfocados a cada ciclo de vida.
LAS CIFRAS
Reveló que de casi 37 millones de personas de cero a 17 años que viven en México, 15 millones no tienen afiliación a servicios de salud, 21 millones presentaron carencia de acceso a seguridad social y 5 mil niños y niñas han fallecido por violencia homicida, lo cual sustenta sus propuestas en la realidad que se vive en el país.
Comentó que a nivel estatal se van a realizar foros ciudadanos para integrar sus propuestas al Plan Estatal de Desarrollo (PED), y, al parecer, el mes próximo saldrá la convocatoria para que participen.
COMPROMISO DE TODOS
Abogar por la primera infancia es abogar por el desarrollo del estado, dijo. Por ello, en su momento también se comprometió a candidatos a senadores, diputados federales, legisladores al Congreso del Estado y a las presidencias municipales.
Un elemento importante, agregó, es que debe haber un mecanismo de monitoreo tanto en el PED como en el PND para que toda la ciudadanía sepa cómo quedaron los instrumentos de planeación y de qué manera se verán reflejados en los presupuestos.
Comentó que detrás de la propuesta de incluir una quinceava república en el Plan Nacional, están más de 500 organizaciones de la sociedad civil, públicas y privadas que la respaldan, preocupadas por la atención a la primera infancia.
Explicó que esta es una etapa de nuestras vidas entre cero y cinco años de edad, en la cual se desarrolla el cerebro de la persona, capacidades y habilidades para el resto de su vida.
De eso depende el estado de salud, capacidad productiva, coeficiente intelectual, aprovechamiento escolar y la tendencia o no a las adicciones, explicó Ortiz Salomón.
En esta fase de la vida, el estado tiene que garantizar una atención integral y multisectorial, nutrición, salud adecuada, aprendizaje temprano, protección contra maltrato y abuso.
