Fue escrito para su hijo Amador, pero se ha convertido en un texto de cabecera para las y los adolescentes y adultos en el mundo de habla hispana.
COLABORACIÓN INVITADA/ENRIQUETA BURELO MELGAR
Cuando repasamos nuestra historia y reflexionamos las influencias que hemos recibido a lo largo de nuestra vida, y ello va desde personas, películas y libros. Recuerdo con gran cariño los libros de Charles Dickens, quien fue un pionero en el tema de la explotación de los niños en haciéndolos trabajar un sinnúmero de horas, sin salario digno, vilmente explotados, pero también está el humor de Tom Sawyer de Mark Twain, o la fina ironía para criticar a la sociedad inglesa de su época, a través de la escritura en el caso de Oscar Wilde.
Hoy que tenemos una ausencia de ética en la toma de decisiones, nuestros ojos voltean a un libro que se ha vuelto un clásico Ética para Amador lleva desde 1991 defendiendo el arte de vivir y la autorreflexión como herramienta no solo para dar sentido a nuestros pensamientos y emociones, sino para encontrar claridad en los momentos de frustración. El libro fue escrito para su hijo Amador, pero se ha convertido en un texto de cabecera para las y los adolescentes y adultos en el mundo de habla hispana.
El autor es profundamente empático con las y los adolescentes del mundo, y señala en el prólogo: «Llevarse razonablemente bien con un adulto incluye, a veces, tener ganas de ahogarle. De otro modo no vale. Si yo tuviera 15 años, lo que ya no es probable que vuelva a pasarme, desconfiaría de todos los mayores demasiado ‘simpáticos’, de todos los que parece como si quisieran ser más jóvenes que yo y de todos los que me diesen por sistema la razón».
Para mí, lo importante es la relación que Savater establece entre la ética con la libertad y a lo largo de sus nueve capítulos, el libro aborda temas como la libertad, las órdenes, las costumbres, los caprichos, la empatía, la justicia, el deber, la responsabilidad, el bien y el mal, entre muchos otros. También pone de manifiesto la necesidad de pensar por nosotros mismos y reflexionar sobre nuestras decisiones, considerando siempre tanto el bienestar propio y el de los demás.
Cuando leemos Ética para Amador, hay que comprender algo muy importante, en nuestra vida estaremos expuestos a situaciones en las que no hay una decisión correcta del todo, además, dichos momentos nos obligan a participar en ellos, aunque no estemos dispuestos a tomar una decisión.
Y como dijo Lucien Leuwen, y como comparte Savater al final de su libro, «adiós, amigo lector; intenta no ocupar tu vida en odiar y tener miedo».
