Quienes verdaderamente se dedican a esta actividad siempre han vivido con riesgos, afirmó el presidente del Club Primera Plana
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
El oficio de periodista es muy peligroso “y creo que nadie podría dar una receta o una línea directa para ser buen periodista o decir todas las verdades sin correr ningún riesgo”, aseguró Virgilio Adrián Arias Ramírez, presidente del Club Primera Plana (CPP).
Entrevistado por Amet Samayoa Arce y Eric Ordóñez, director general y subdirector del diario Ultimátum, respectivamente, consideró que el periodista debe tomar sus respectivas precauciones como no ir a lugares específicos, en determinados días u horas de la noche, pues el peligro está en todo el país.
Indicó que “el verdadero periodista siempre ha vivido con riesgos y a nivel municipal es donde están más expuestos porque todos saben dónde viven, en qué se traslada y conocen a sus familias”.
Respecto a las nuevas generaciones, subrayó que el periodismo viene desde la raíz y la juventud actual debe tener vocación para desempeñarse en esta profesión.
“Un principio es que el periodista tiene que estar en el lugar de los hechos y debe retroalimentarse del cronista. El cronista alimenta al periodista y al historiador. El periodista o el historiador que no se acerca al cronista del lugar, puede decir, sin querer, cosas falsas”.
Recalcó que se debe estar en el lugar de los hechos, porque quien da un dato, una fecha o un nombre más concreto, es el que vivió el suceso y el periodismo se basa en sucesos.
Consideró que la carrera no es indispensable, porque el periodista puede formarse en la práctica y adquirir madurez y verticalidad, ya sea porque vive directamente del periodismo, o porque paralelamente al periodismo ha tenido otra preparación, pero siempre sigue escribiendo.
“No puedo decir que uno sea mejor que otro. No. Hay de todo en ambos bandos, basta que uno quiera ser responsable con la sociedad en que vive, para que relate los hechos con transparencia, haciendo uso de la libertad que nos da la propia ley, desde don Benito Juárez para acá”.
Afirmó que no se puede fallar a ese principio y se tiene que escribir ajustado a la verdad social, porque a quien le interesa un artículo o una investigación periodística es a la sociedad que nos conoce o nos va a llegar a conocer y con el tiempo va a buscar siempre nuestro trabajo.
Dentro de la agenda actual, informó que llevan a cabo actividades para dar a conocer el estatuto que “prohíbe que un miembro del club hable a nombre del mismo, siendo o actuando en un partido político, porque es apolítico. Afuera pueden ser del color que sea, pero no tomamos bandera por ningún partido político ni religioso”.
Durante la entrevista, el representante del CPP informó que el 13 de marzo llegará a México una delegación de periodistas de China, que representa a organizaciones de esa república popular de millones de habitantes.
Asimismo, dijo que están por formalizar los capítulos de la organización en Tamaulipas, Guerrero, Chihuahua y Oaxaca, además de seguir con la labor diaria. “El periodista no se puede dormir, tiene que trabajar a cualquier hora del día”.
Relató desde sus inicios en la escuela primaria que lleva el nombre del premio nacional de periodismo Ángel Pola Moreno en Villaflores, hasta su llegada al vocacional número 5, donde prácticamente nació el movimiento estudiantil de 1968 por un exceso de la policía.
Ahí le brotó la inquietud de documentar los hechos y, al estar en la Escuela Superior de Economía del Politécnico Nacional, fundó el periódico El Económico, con un tiraje de 2 mil a 3 mil ejemplares.
Relató su experiencia laboral y también hizo referencia a los libros de su autoría, sin dejar pasar la oportunidad de platicar sobre su tesis profesional en la que designó un capítulo a la construcción de las grandes presas hidroeléctricas de Chiapas
También escribió el libro La Frailesca y la biografía del maestro Edgar Robledo Santiago, una obra que le dio mucha satisfacción porque lleva tres ediciones y una de ellas la financió la Universidad Autónoma del Estado de Nuevo León, en el Norte del país.
Entre las anécdotas a las que hizo referencia, platicó el desaire que le hizo un funcionario chiapaneco que se negó a editarle este volumen, y, respetuosamente tomó su obra y se retiró para hablar con el gobernador.
Al llegar a la puerta de la Secretaría Particular del mandatario en turno, la secretaría del funcionario que lo había desdeñado lo alcanzó para casi suplicarle que regresara y, entonces, logró la tercera edición del libro biográfico de tan reconocido maestro.
