Mario Hernández Aguilar y su tesorero, El Flaco, están en la mira por presunto abuso de poder y un delito grave.
TAROT POLÍTICO/Amet Samayoa
Al alcalde de Chilón, Mario Hernández Aguilar, se le acabará pronto la impunidad y habrá de estar tras las rejas, puesto que el gobierno de la Nueva ERA no es, ni por asomo, el de Rutilio Escandón Cadenas en el que logró evadir la justicia por su probable participación en el asesinato de Neftalí Jiménez Moreno, chofer del ex alcalde Carlos Ildefonso Jiménez Trujillo. Este presidente municipal, extraído de las filas del Partido del Trabajo (PT), debe poner sus barbas a remojar porque la justicia, tarde que temprano, lo va a alcanzar mediante el programa Cero Impunidad y Cero Corrupción que tiene el propósito de no dejar impune ni un solo delito en el estado de Chiapas. Se dice que su director de seguridad pública, José Alfredo Moreno Pérez o José Alfredo Pérez Moreno, fue quien no solamente encabezó el operativo para liquidar a Neftalí, sino que también le dio el tiro de gracia. La estrategia de la actual administración estatal se centra en el combate frontal a la delincuencia, precisamente porque en Chiapas hay autoridad moral de parte del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y de quienes integran su gabinete de seguridad, liderado por Oscar Aparicio Avendaño en la Secretaría de Seguridad del Pueblo (SSP) y Jorge Luis LlavenAbarca en la Fiscalía General del Estado (FGE), quienes trabajan arduamente para erradicar la delincuencia y esclarecer los delitos de homicidio que se han cometido.
No importa que caiga quien caiga. La instrucción del gobernador ha sido tan precisa que, en su momento, dijo que inclusive habrá quienes lo apoyaron en su campaña, pero si cometen algún delito u operan al margen de la ley, se tendrán que enfrentar a la justicia y, por su puesto, a la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP).
Se acabó la impunidad Rutilista, El Amate lo espera
Por ello es que bajo esta política del nuevo régimen en el estado no se duda que el alcalde de Chilón, Mario Hernández Aguilar, termine tras las rejas en una fría celda de El Amate, porque hay una investigación en curso sobre el crimen ocurrido a pocos días de haber tomado posesión como presidente municipal, en donde se presume que Neftalí Jiménez perdió la vida a manos de sus elementos policiacos. Sin embargo, para ocultar los hechos, se comenta que el presidente municipal montó un supuesto atentado en su contra, en el que además del muerto resultaron algunos heridos a manos de efectivos de la corporación. Todos sabemos que ningún jefe policiaco actúa por voluntad propia, por supuesto que siempre va a recibir instrucciones de su jefe político, en este caso el alcalde petista, quien se dice que por conducto de su tesorero Alfredo Guzmán, alias El Flaco, detenido y sospechosamente liberado inmediatamente después, se dio la orden para que los policías abrieran fuego en el que perdió la vida el chofer del ex alcalde Carlos Ildefonso Jiménez. Existe en nuestras manos una copia de la causa penal 35/2024, mediante la que se liberó la orden de aprehensión en contra de El Flaco, y el jefe de la policía municipal por su posible coautoría de homicidio en grado de tentativa calificada en contra de Ángel Alberto Pérez Díaz, en Yaalton conocido también como barrio El Roble de San Jerónimo Bachajón, del municipio de Chilón. El problema aquí es que, amparado por el gobierno anterior, El Flaco logró salir en libertad y continuar en el desempeño de la misma función de tesorero del Ayuntamiento de Chilón. Esto se ha interpretado como un alto nivel de burla hacia las autoridades, pero también un abierto desafío al Gobierno de la Nueva ERA que pretende aplicar la justicia a quienes hayan transgredido la ley. Además, el presidente municipal Mario Hernández se ha conducido de manera violenta, convirtiéndose en el azote de sus gobernados. En el pueblo se comenta que, un día sí y otro también, ordena la detención de ciudadanos, quienes son agredidos por la policía municipal sin miramientos, violando flagrantemente las normas y los derechos humanos de la gente. El asunto es que las autoridades respectivas deben continuar el curso de las investigaciones y llegar hasta las últimas consecuencias, porque se dice que, efectivamente, la policía de Chilón mató a este chofer, una de las personas más allegadas y de confianza de del ex alcalde y, cuando Mario Hernández Aguilar vio que se le venía el mudo encima, optó por montar el presunto atentado en su contra, con el propósito de ocultar el homicidio, secuestro, lesiones y demás delitos que se le puedan imputar.
De Tarot y Adivinanza
Y para que se enteren en el Congreso y el Tribunal del Estado, el tesorero alias “El Flaco” se encuentra, a pesar del expediente, en funciones. ¿¿¿Qué le parece??? … Servidos.
