“Las parteras no somos solo ‘cacha bebés’, somos guardianas de conocimientos ancestrales”.
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
En un contexto donde las parteras tradicionales han sido pilar fundamental en la salud comunitaria de los pueblos indígenas, representantes de diversas organizaciones han alzado la voz para exigir el respeto y reconocimiento de su labor, así como la garantía de los derechos de las mujeres a decidir sobre su propio parto.
En vísperas del Día Internacional de la Mujer, entrevistadas en los estudios de Diario Ultimátum por la periodista Candelaria Rodríguez Sosa, Ofelia Pérez Ruiz, Lucía Guadalupe Silva Martínez y Dora Lucía Méndez, integrantes del Movimiento de Parteras de Chiapas Nich Ixim y Adela Bonilla, integrante de Alianza Azteca Global, reafirmaron la importancia de su labor, destacando que la partería no solo es la asistencia en el nacimiento, sino un acompañamiento integral que abarca la salud física, emocional y espiritual de las mujeres y sus familias.
Asimismo, en 2025, denominado Año de la Mujer Indígena habría que ver como se ejecutan sus derechos en las comunidades y si el gobierno toma cartas en el asunto para combatir la violencia en contra de ellas, porque hasta ahora no se ha armonizado la nueva Ley General de Salud en el estado.
acciones en contra de la violencia y el feminicidio.
Las parteras denunciaron que han enfrentado crecientes obstáculos para ejercer su trabajo, a pesar de que su conocimiento ha sido transmitido de generación en generación y es parte del patrimonio cultural y de salud de los pueblos indígenas. Buscan el reconocimiento legal de sus constancias de alumbramiento, pues muchas madres han enfrentado dificultades para obtener actas de nacimiento para sus hijos, lo que les impide acceder a derechos fundamentales como la educación y la identidad.
Asimismo, enfatizaron que la partería es una práctica arraigada en los principios de cuidado, dignidad y respeto a la naturaleza del parto, en contraste con experiencias de violencia obstétrica en hospitales, donde las mujeres son sometidas a procedimientos sin su consentimiento o atendidas bajo un enfoque deshumanizado.
Agregaron que tienen derecho a decidir dónde y con quién parir, por ello buscan despertar y apropiarse de sus garantías para ejercerlas con respeto mutuo entre hombres y mujeres.
Pidieron que el registro civil acepte la constancia de alumbramiento que emiten, para que realmente las niñas y niños sean reconocidos.
Comentaron que aun cuando la ley avala el documento expedido por las parteras, existen niños de hasta 13 años que no cuentan con acta de nacimiento porque no les valen la constancia en las oficialías del registro civil, y, por ende, no tienen acceso a la educación.
Las parteras han sido clave en la salud de sus comunidades, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19, cuando su demanda creció hasta un 200 por ciento, ya que muchas mujeres recurrieron a ellas ante la saturación hospitalaria y la falta de acceso a servicios de salud convencionales. Sin embargo, señalaron que algunas han abandonado la práctica por la presión e intimidación que han enfrentado, lo que representa un riesgo para la continuidad de este conocimiento ancestral.
A nivel internacional, en 2023 se consolidó la Alianza Continental de Parteras Tradicionales e Indígenas, integrada por representantes de diez países, logrando presentar una declaratoria en el Foro Permanente para Cuestiones Indígenas de la ONU. A través de este esfuerzo, buscan que organismos internacionales insten a los gobiernos a respetar y cumplir las leyes que protegen la partería tradicional y su derecho a seguir atendiendo a las mujeres en sus comunidades.
“Las parteras no somos solo ‘cacha bebés’, somos guardianas de conocimientos ancestrales, de la salud de nuestras comunidades y de la dignidad de las mujeres”, recalcaron. Con este pronunciamiento, esperan que se redignifique su papel en la sociedad y se les permita seguir ejerciendo su labor sin restricciones ni amenazas.
