Por publicar un reportaje en el cual se evidencia el deterioro ambiental causado por tres poderosas empresas, recibió amenazas vía telefónica
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
El periodista Gaspar Romero Pérez denunció amenazas que un grupo criminal le hizo, vía telefónica, por publicar un reportaje en su periódico digital Retrospectiva, donde exhibe el alto grado de contaminación y deterioro del medio ambiente que provocan empresas privadas dedicadas a la explotación de “caliche” en la montaña en Copoya, en ampliación Terán.
Entrevistado por Amet Samayoa Arce y Eric Ordóñez, director general y subdirector del diario Ultimátum, Romero Pérez dijo que la zona afectada se encuentra colindante al fraccionamiento Homex y el ejido San Francisco, al Sur Poniente de Tuxtla Gutiérrez.
Afirmó que presentará su denuncia legal ante la Fiscalía General de la República (FGR) para que quede un antecedente y se investiguen los hechos.
Recalcó que en Chiapas nunca ha sido fácil el ejercicio periodístico, ya que si no es por movimientos sociales, existe el riesgo de ser víctima de la delincuencia organizada.
Comentó que este tipo de llamadas a veces salen de los penales y se pasan por organizaciones criminales, pero se tiene que aplicar el ejercicio de la ley “para que nosotros como periodistas tengamos alguna garantía en nuestro trabajo”.
Pidió que haya voluntad de parte de las autoridades para esclarecer el asunto y por eso acudirá a las instancias legales correspondientes.
Explicó que esta fracción territorial pertenece al ejido Copoya y, en el sexenio de Manuel Velasco, se le cambió el uso de suelo de zona habitacional para convertirla en un área de explotación que se ha convertido en una catástrofe ambiental.
Afirmó que los potreros están llenos de caliche y el ganado ha dejado de comer, así como también se han cerrado algunas granjas porcícolas.
Al recibir la amenaza, dijo, le hicieron saber que le llamaban de parte de un cártel y le pidieron derecho de piso para protegerlo junto con su familia, pues las empresas de esa zona estaban trabajando con ellos.
Reveló que dos de las compañías son de Tapachula, aunque se reservó los nombres por ser poderosas, y la tercera se dedica a la fabricación de asfalto.
Subrayó que el daño al medio ambiente es impresionante en esa área y, muy probablemente, sea también una zona de amortiguamiento que pudiera pertenecer al Cerro de Mactumatzá.
Dijo que esas empresas, al ser tan poderosas, “no se tientan el alma para hacerle daño a la gente”.
Precisó que el camino de entrada a la comunidad fue destruido por los camiones pesados de Veolia y las demás empresas, por lo que ahora es solo de terracería y no hay transporte público para llegar a ese lugar.
Reveló que antes ya ha sufrido amenazas de muerte, porque “en este trabajo se nada contracorriente y, a veces, por lo mínimo llegan los mensajes”.
Aseguró que cuando se trata de algún político no le preocupa tanto la intimidación, sin embargo, ante esta situación se mantendrá en la misma línea crítica del periodismo que ha ejercido siempre durante 30 años.
Anunció que en Retrospectiva buscan mostrar temas diferentes para llegar a los lectores y por ello retomará la estrategia de ir a las comunidades por la noticia.
Indicó que en el sexenio pasado cambió mucho la percepción de las comunidades hacia la prensa y se cerraron a dar información por la consigna que había de parte del expresidente de la república.
