Ahora que vienen las lluvias, con la basura en el piso se regresará al problema que se enfrentaba hace seis o siete años porque se taparán las coladeras, aseguró el regidor Miguel Zárate Izquierdo
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
Cuando en Tuxtla Gutiérrez todos esperaban que en esta administración se empezara con la separación de basura, el ayuntamiento que encabeza Ángel Torres Culebro ha retrocedido en la efectividad de la recolección, no tiene estrategia y mantiene a la capital del estado inundada de desechos, afirmó Miguel Zárate Izquierdo, tercer regidor del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez
Entrevistado por Amet Samayoa Arce y Eric Ordóñez, director general y subdirector del diario Ultimátum, respectivamente, Miguel Zárate precisó que en la administración anterior incluso hubo un proyecto en las escuelas, donde el Ayuntamiento donó contenedores para separar papel, vidrio y pet en 300 instituciones educativas.
“Ahora con que se recoja bien la basura en la ciudad estaríamos bien”, afirmó el representante popular.
Consideró que sería muy triste regresar a la época en que el agua de lluvia arrastraba los desechos y tapaba las coladeras. “Estamos a tiempo de hacer una buena estrategia, porque se nos va a salir de las manos”.
Agregó que continuará insistiendo en que le proporcionen toda la información relacionada con esta situación, para contribuir a sanearla.
Dijo que los ciudadanos acudieron a él para hacer las denuncias y una de sus obligaciones es exponer los casos en las sesiones de cabildo.
Manifestó que la recolección de basura se ha convertido en un problema en Tuxtla Gutiérrez, porque no hay una recolección efectiva de la empresa Veolia, pero también hay una mala coordinación con el Ayuntamiento y no se hace nada para solucionarlo. “Hay falta de interés para solucionar la situación”.
Infirmó que existen 50 rutas del lado Norte y 50 del lado Sur, pero con las deficiencias actuales además de ser un problema de contaminación también sea convertido en mala imagen para la ciudad y el municipio en general.
Recordó el caso específico de un contendor en la Plaza Ambar, el cual tenía mes y medio repleto de basura, sin que nadie lo desalojara.
También mencionó lo que sucede en el fraccionamiento La Herradura, donde de cuatro contenedores el camión recolector solamente se lleva el contenido de uno y deja los demás.
“Si esto no se soluciona se va a convertir en un problema de salud pública. Lo que hizo la administración pasada fue un convenio modificatorio con la empresa para empezar a colocar contenedores y no tener la basura en el piso y hacer más eficiente la recolección, además de evitar que se taparan las coladeras en tiempo de lluvia”, añadió Zárate Izquierdo.
Entre todas las denuncias de la gente, resalta que el camión recolector pasaba antes dos veces por semana y ahora solo una y a veces ninguna.
Denunció que también han salido otras irregularidades, ya que se supone que hay empresas particulares encargadas de lavar los contenedores, por lo menos una vez a la semana, cosa que no sucede porque los depósitos nunca están vacíos y, sin embargo, les pagan.
Destacó que uno de los problemas es que no hay una buena comunicación entre el Ayuntamiento y la empresa Veolia, en tanto que en la administración anterior había mesas de trabajo con la compañía.
Asimismo, Veolia ha manifestado que el pago actual no es suficiente para cubrir al cien por ciento las rutas de recolección de basura en la capital del estado.
Dijo que el presidente Ángel Torres no se ha sentado a revisar, personalmente con la empresa, porque hasta ahora ha sido personal de servicios municipales el que se encarga de reunirse con representantes de la compañía.
Señaló que ahora que vienen las lluvias, con la basura en el piso, se regresará al problema que se enfrentaba hace seis o siete años porque se van a tapar las coladeras.
Afirmó que será aún más grave la situación, porque actualmente hay más desechos en las calles que antes.
En cuanto a los panorámicos de los puentes peatonales, dijo que estos estaban en todo el Libramiento Norte y frente a Plaza Cristal, sin embargo, las colectivas de mujeres se manifestaron en contra porque al colocar las láminas no se podía ver nada al transitar por estas vías.
Dijo que esas armazones aparecieron de un día para otro y permanecieron alrededor de un mes hasta que se hizo la denuncia.
Afirmó que era un problema delicado porque los puentes pueden soportar un peso, pero podían desplomarse y causar una tragedia.
“Vamos a seguir levantando la voz por lo tuxtlecos, porque al final de cuentas estamos ahí por ellos y nosotros nos debemos a ellos. Independientemente que yo pertenezca a la planilla que está en la presidencia, pero tenemos que hacerlo porque la ciudadanía así lo exige”, aseveró Miguel Zárate.
