Habría que observar con atención si Mario Guillén ¿ocupará algún lugar en la mesa de honor donde estará la presidenta de la república, Claudia Sheinbaum.
TAROT POLÍTICO/Amet Samayoa
Todo marcha muy bien a propósito de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Chiapas, así como de los preparativos para celebrar los 100 días de gobierno de la Nueva ERA, sin embargo, lo que aún resulta muy sospechoso y temerario, lo que podría representar el “negrito en el arroz”, como coloquialmente se dice, es que Mario Antonio Guillén Domínguez, alcalde de Comitán de Domínguez, uno de los municipios a los que llegará la mandataria de la nación, aún esté en la mira; la duda permea. Recordemos que, a mediados del mes de diciembre de 2024, la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP) desarmó y detuvo a 92 policías de esa localidad, quienes desde el Centro de Contacto Ciudadano C5 alertaban a supuestos grupos sociales para que bloquearan vías de comunicación e impidieran un operativo en contra de presuntos criminales. En esa misma acción del grupo de élite con que cuenta la actual administración estatal se arrestó a José Santiago “N”, director de seguridad pública de Comitán; así como a Jesús Enrique “N”, coordinador de Tránsito y Vialidad Municipal; José Francisco “N”, coordinador de la Policía Municipal, y Alejandro “N”, comandante en turno de la Policía Municipal, es decir, todo el gabinete de seguridad local. Tres días después de su detención, todos estos angelitos fueron consignados a un juez de control e ingresados a El Amate por los delitos de ejercicio ilegal del servicio público y asociación delictuosa. Las investigaciones continúan su curso y más adelante habrá de esclarecerse totalmente quienes eran sus jefes que les daban órdenes para delinquir impunemente.
Complicidad criminal evidente
Esto, obviamente, se convirtió en un gran escándalo porque, además de ser la primera acción relevante que la FRIP llevó a cabo en contra de la delincuencia en Chiapas, se detectó que mandos policiacos estaban coludidos con los malhechores, razón por la cual era difícil combatir este cáncer que tanto afectaba a la sociedad chiapaneca hasta antes de la llegada de El Jaguar. Lo que también despertó suspicacia en aquella ocasión, fue que el mismo director policiaco del municipio encabezara la operación para favorecer a los criminales y obstaculizara a las autoridades encargadas de recuperar la paz que le había sido arrebatada al pueblo, sobre todo porque un funcionario de ese nivel, en cualquier localidad, se debe al presidente municipal, en este caso particular a Mario Antonio Guillén, pues se supone que quien dirige la corporación debe ser alguien de absoluta confianza en quien se deposita la seguridad de todos sus gobernados. De hecho, en aquella ocasión, el mismo gobernador Eduardo Ramírez recalcó que no se tenía dispuesto ningún operativo contra la policía municipal, simplemente se dieron las cosas porque detectaron el motín y la toma del C5 por parte de los agentes municipales, razón por la cual los Pakales tuvieron que actuar en consecuencia. Con ello quedó desenmascarada la complicidad de la policía local con grupos de pseudo organizaciones que extorsionaban a los habitantes de Comitán y a los comerciantes, así como con bandas criminales. Por eso consideramos que todavía hay un pendiente ahí, el cual se debe resolver con prontitud para que la ciudadanía viva con mayor tranquilidad, porque en este momento se sospecha del alcalde que se quedó sin su hombre de confianza en la corporación policiaca. ¿Ignoraba acaso lo que su jefe policiaco hacía?
De Tarot y Adivinanza
Habría que observar con atención si Mario Guillén ¿ocupará algún lugar en la mesa de honor donde estará la presidenta de la república, Claudia Sheinbaum, y el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, en el evento de inauguración de la Universidad Rosario Castellanos? Lo más sabio sería que hoy presente alguna licencia médica y se ausente o se esconda como lo hizo el martes pasado el Ángel “Caído” Torres en Tuxtla. Si todo marcha bien, la presencia del “Sr. Fox” sólo levantaría conjeturas e interpretaciones. ¿No cree usted? … Servidos.
