Desde la Selva Lacandona hasta San Cristóbal de Las Casas un el legado que se convierte en alternativa de bienestar
Eric Ordóñez/Ultimátum
La riqueza herbolaria de Chiapas es un tesoro que ha sido resguardado por generaciones de comunidades indígenas, donde el conocimiento de las plantas medicinales forma parte del tejido cultural. En este contexto, Poxantun surge como un claro ejemplo de cómo la tradición y el saber ancestral pueden convertirse en una empresa familiar con impacto social, promoviendo el bienestar a través de la medicina natural. Fundada en 2017 por Margarita Gutiérrez y su esposo Antonio, un médico tradicional empírico, esta marca ha logrado consolidarse como un referente en la elaboración de productos herbolarios en la región.
Originaria de la comunidad Nueva Palestina, en la Selva Lacandona, Margarita creció en un entorno donde las plantas medicinales eran parte fundamental de la vida cotidiana. Desde pequeña, aprendió sobre sus propiedades y usos, aunque en un principio no imaginó que este conocimiento marcaría su futuro. Fue hasta años después, en San Cristóbal de Las Casas, cuando decidió dedicarse por completo a la elaboración de productos naturales. Con el respaldo de su esposo, Poxantun comenzó con una producción modesta de jarabes, pomadas y jabones, los cuales fueron ganando popularidad gracias a la recomendación de sus clientes, quienes valoraron la calidad y efectividad de sus fórmulas.
El crecimiento de la empresa llevó a la familia a registrar la marca en 2016 y consolidarla formalmente en 2017. Actualmente, Poxantun es un negocio familiar en el que sus hijos también desempeñan un papel fundamental, participando en los procesos de producción, inventarios y etiquetado. La marca ofrece una amplia variedad de productos elaborados a base de hierbas como romero, tepezcohuite y la chilchahua (Tagetes nelsonii Greenm.), una planta reconocida por sus propiedades curativas en el tratamiento de enfermedades gastrointestinales, fiebre y fortalecimiento capilar.
El eje central de Poxantun es el conocimiento de la medicina tradicional, una herencia que Antonio recibió desde la infancia. Su madre, quien fue partera, le transmitió el respeto por la naturaleza y el valor de las plantas como aliadas en la sanación. Desde niño, Antonio tenía sueños en los que aparecían canastas llenas de hierbas, lo que interpretó como una señal de su vocación. Con el paso del tiempo, complementó su intuición con experiencia y estudio, profundizando en la investigación y el uso de diversas especies medicinales.
Poxantun no solo representa una opción de bienestar natural, sino también un esfuerzo por preservar y difundir la sabiduría herbolaria de Chiapas. Su impacto ha trascendido el ámbito familiar, convirtiéndose en un modelo de emprendimiento basado en el respeto a las tradiciones y el compromiso con la salud de las personas. La marca ha logrado expandirse, y hoy sus productos pueden adquirirse en Tuxtla Gutiérrez, en la 9a Poniente Norte #149, frente al Parque de la Marimba. También están disponibles a través de su página de Facebook Productos Herbolarios Poxantun Tuxtla GTZ o vía WhatsApp al 967 103 6110.
La historia de Poxantun es un testimonio del valor de la herbolaria chiapaneca y de cómo su preservación puede convertirse en una alternativa accesible para el bienestar de muchas personas. En un mundo donde la medicina natural cobra cada vez mayor relevancia, esta empresa demuestra que la tradición y la innovación pueden ir de la mano, generando un impacto positivo en la salud y en la revalorización del conocimiento ancestral.
