Es un ejemplo de cómo el emprendimiento femenino en Chiapas se fortalece desde las raíces.
Eric Ordóñez/Ultimátum
En la más reciente edición del programa En zona E, espacio dedicado a mujeres emprendedoras chiapanecas, se contó con la presencia de Bety Nazar, una mujer que ha encontrado en la cocina un camino de vida, un emprendimiento y una forma de honrar el legado de su madre y su abuela.
joven, ella ayudaba en la preparación de alimentos. “Yo tenía quizás unos 12 o 13 años, y me quedaba en la cocina cuando mi mamá salía al mercado. Ella hacía tamales y en la tarde los vendía. Ahí es donde empecé mis pininos”, recordó emocionada.
Años después, ya con sus hijos grandes, retomó la cocina como un proyecto formal. Comenzó vendiendo mole por litro y luego amplió su oferta: botanas, desayunos, chilaquiles y comidas diarias. “Tengo clientes que todos los días me piden comida. Los chilaquiles, por ejemplo, los hago con huevito o carne asada. Y el éxito está en la salsa. Como dices tú, si la salsa no tiene sabor, tus tacos o chilaquiles serán como los de todos”.
Pero su historia de emprendimiento no se detiene en la cocina. También incursionó en el mercado inmobiliario, donde descubrió otra pasión. “Un día buscando ingresos, me invitaron a una inmobiliaria. Ahí empecé desde cero, como una escuelita. Me enseñaron cómo abordar a los clientes, cómo ver una propiedad y cómo ganarte su confianza. No es fácil, pero es un buen negocio. A mí lo que me gusta es que vas conociendo personas que luego se convierten en amistades”.
Agradecida con sus raíces, Bety también compartió que su mole no contiene conservadores, pero puede durar hasta 15 días refrigerado y hasta tres meses congelado. “Eso sí, sin perder el sabor, porque la clave está en el sazón que heredé de mi mamá y de mi abuela”.
También habló con cariño de otra gran influencia en su vida: la señora Betty, fundadora del bar “Las Latitas”, a quien recuerda como su maestra en el arte de las botanas. “La tía Chelita me enseñó muchísimo. Estoy muy agradecida con ella. De ahí aprendí muchas recetas que hoy aplico”.
Bety es conocida por sus tamales de mole, chipilín con pollo, bola, en salsa roja, verde y dulce, algunos rellenos con crema pastelera. Estos últimos son muy demandados por sus clientes originarios del centro del país. “Cuando me visitan, lo primero que me piden son esos tamalitos. Les recuerdan su tierra”.
Con una sonrisa franca, Bety dejó un mensaje claro para quienes desean emprender: “Hablando de emprendimientos, si están con esa visión, que lo hagan. El miedo siempre va a estar, pero háganlo con miedo. Como dicen por ahí: ‘el no ya lo tienes, ve por el sí’”.
Quienes quieran conocer su cocina pueden contactarla vía WhatsApp al 9613373009 o en su página de Facebook Mole Doña Loli. Con cada platillo, Bety Nazar demuestra que el sabor, la constancia y la pasión son ingredientes clave para conquistar corazones y paladares.