La adolescencia es una etapa necesaria e importante para hacernos adultos.
COLABORACIÓN INVITADA/ Enriqueta Burelo
La adolescencia es una etapa de la vida, que desafortunadamente tiene mala fama, socialmente esta fase puede verse como un periodo complicado, el dolor de cabeza de los padres y maestros, muchas veces nos vinculamos con los adolescentes desde el miedo, ubicándolos en el lugar de “problemáticos”, sin darnos cuenta de que hemos rodeado este período de prejuicios.
¿Acaso los adultos nos olvidamos de cuando fuimos adolescentes?
¿No recordamos cómo nos veían y qué cosas hacíamos?
La adolescencia es una etapa necesaria e importante para hacernos adultos. Pero esencialmente es una etapa con valor y riqueza en sí misma, que brinda infinitas posibilidades para el aprendizaje y el desarrollo de fortalezas. Es una etapa desafiante, de muchos cambios e interrogantes para los adolescentes, pero también para sus padres y adultos cercanos.
Hoy Adolescencia es una mini serie de Netflix, que nos hace reflexionar, sobre las oportunidades, pero también los obstáculos que la vida ofrece a quienes hoy transitan por esta fase de la vida, la serie utiliza un estilo narrativo realista y crudo, sin filtros ni juicios morales. Esto permite a los espectadores conectar con los personajes y reflexionar sobre los temas que se presentan.
Adolescencia trata de Jamie Miller, un joven de 13 años que es acusado por asesinar a Katie, una compañera de su escuela a la que apuñaló siete veces con un cuchillo de cocina. A pesar de tener las evidencias que lo confirman, los motivos detrás del acto no son claros, y a través de un formato episódico, la historia acompaña a la policía y a la familia del acusado en una búsqueda por la verdad y las repercusiones de este crimen en su entorno.
La serie pone un foco de atención en problemas como la normalización de la violencia, la crisis de salud mental y la masculinidad tóxica. Internet está jugando un papel fundamental a la hora de promover mensajes de odio en entornos de un ambiente signado por una mal construida masculinidad, un sistema patriarcal que incluye por igual a adultos y adolescentes, formado por usuarios con perfiles generalmente reaccionarios, misóginos, racistas y homófobos.
El final de Adolescencia no es acompañado por una conclusión feliz, y me parece que es un buen cierre porque permite ver que el mundo de Jamie no es color de rosa, el asume su culpa, pero también acusa al padre de la situación por la que está atravesando. A lo largo de los capítulos, la idea de un joven inocente se desmorona para presentar a un adolescente influenciado por las ideas misóginas replicadas a su alrededor. Si bien, de inicio no se conocía el motivo por el cual Jamie asesinó a Katie, se revela que fue una respuesta al rechazo público en el que ella lo tenía.
Desde la infancia hasta la vida adulta, los hombres a menudo son socializados para ver la ira como una de las pocas emociones aceptables, y se enfrentan a un sistema emocional que limita su capacidad para expresar sentimientos más vulnerables, como la tristeza o el miedo. En este contexto, la ira puede ser la única salida emocional a la que muchos hombres recurren. La cultura también juega un papel significativo en cómo los hombres experimentan y expresan su ira. Desde una edad temprana, se les enseña que deben ser fuertes y no mostrar debilidad. Este condicionamiento social crea un espiral que lleva a los hombres a reprimir otros sentimientos en lugar de lidiar con ellos de una manera saludable.
