Desde su creación ha representado una respuesta fundamental a la necesidad de ofrecer educación superior de calidad.
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Este mes de abril marcará el inicio de un periodo de celebraciones para la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), una institución que llega a sus primeros 50 años de vida académica con un legado invaluable para la educación, la cultura y el desarrollo sustentable del estado. Desde su creación, la UNACH ha representado una respuesta fundamental a la necesidad de ofrecer educación superior de calidad en Chiapas, evitando que los jóvenes tuvieran que emigrar a otras regiones para cursar su formación profesional.
Hoy, medio siglo después, la UNACH no solo se ha consolidado como el pilar de la educación superior en la entidad, sino que ha evolucionado con los tiempos, enfrentando nuevos retos y adaptándose a las demandas de una sociedad en constante transformación. La celebración de este aniversario no solo es una oportunidad para reconocer su impacto en la educación, sino también para destacar su papel en la cultura, el medio ambiente y el desarrollo social de Chiapas.
Un modelo educativo en evolución
El sistema educativo ha cambiado radicalmente en las últimas décadas, y la UNACH no ha sido ajena a esta transformación. En un entorno donde el mercado laboral se redefine constantemente debido a los avances tecnológicos y las nuevas dinámicas sociales, la universidad ha trabajado para modernizar su modelo de enseñanza.
Lejos de ser un simple centro de formación profesional, la UNACH ha buscado un modelo centrado en el aprendizaje, donde los estudiantes desarrollen habilidades y competencias que les permitan no solo integrarse exitosamente en el mundo laboral, sino también ser agentes de cambio en la sociedad. La educación en línea, la formación en habilidades digitales y la incorporación de metodologías innovadoras en la enseñanza son parte de esta evolución.
Además, la UNACH ha comprendido la importancia de formar profesionales que no solo dominen conocimientos técnicos, sino que también tengan una visión crítica y propositiva para enfrentar desafíos globales, desde problemas ambientales hasta cuestiones de justicia social.
La UNACH y su impacto en la cultura chiapaneca
Más allá de la academia, la UNACH ha dejado una huella profunda en la vida cultural del estado. Un claro ejemplo de ello son la Biblioteca Central Universitaria, que recientemente cumplió 40 años de vida y la Librería José Emilio Pacheco, un espacio que no solo rinde homenaje al ilustre escritor mexicano, sino que también fomenta el acceso a la lectura y la cultura en la comunidad.
Estos espacios son una muestra tangible del compromiso de la universidad con la cultura de la paz y la equidad, al ofrecer un punto de encuentro para el pensamiento, la literatura y el debate de ideas. En tiempos en los que la cultura enfrenta desafíos por la digitalización y la falta de apoyo institucional en algunos sectores, la UNACH demuestra que el acceso a los libros y el conocimiento sigue siendo una prioridad para la formación integral de las personas.
Además, la universidad ha promovido diversas actividades culturales a lo largo de su historia, desde conferencias y exposiciones hasta eventos artísticos que han enriquecido el panorama cultural de Chiapas. Su papel como impulsora de la identidad y la creatividad en el estado es innegable.
Un compromiso firme con el medio ambiente
Por otra parte, en un mundo cada vez más consciente de la crisis climática, las universidades juegan un papel crucial en la formación de ciudadanos responsables con el entorno. La UNACH ha asumido este compromiso con seriedad, incorporando principios de sustentabilidad en sus programas y promoviendo el respeto al medio ambiente entre sus estudiantes y docentes.
A través de la investigación y la extensión universitaria, la UNACH ha desarrollado iniciativas que buscan soluciones a los problemas ambientales locales, desde la conservación de los recursos naturales hasta el desarrollo de energías limpias y el manejo sostenible de los ecosistemas.
Pero su aporte no se limita a la investigación. La universidad también ha trabajado en la sensibilización de la comunidad, fomentando la educación ambiental y la participación activa de sus estudiantes en proyectos ecológicos. Con ello, se refuerza la idea de que la educación no solo debe formar profesionales, sino también ciudadanos comprometidos con el bienestar del planeta.
Hacia la Benemérita UNACH
En reconocimiento a su invaluable contribución a la educación y el desarrollo de Chiapas, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ha propuesto que la UNACH sea declarada Benemérita, solicitando al presidente del Congreso del Estado, Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, que someta la iniciativa a consideración.
La respuesta ha sido inmediata y favorable. Legisladores locales, especialmente aquellos que encabezan las comisiones de educación, ciencia y tecnología, han expresado su respaldo unánime para otorgar este título honorífico a la universidad, destacando los eminentes servicios que ha prestado a la sociedad chiapaneca y al país.
De aprobarse la propuesta, la UNACH se uniría al grupo selecto de instituciones de educación superior que han recibido esta distinción en México, como la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Benemérita Universidad Autónoma de Baja California, la Benemérita Universidad de Guadalajara, la Universidad Benemérita de Guanajuato, la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas y la Universidad Autónoma de Aguascalientes.
Este reconocimiento no solo impulsaría el prestigio de la universidad, sino que también representaría un símbolo de orgullo para Chiapas y un incentivo para que la UNACH continúe creciendo y evolucionando en beneficio de las futuras generaciones.
Un futuro prometedor para la UNACH
Los primeros 50 años de la Universidad Autónoma de Chiapas han sido de consolidación y transformación. Desde sus inicios, ha trabajado para garantizar el acceso a la educación superior en el estado, pero su impacto ha trascendido lo académico. Su labor en la cultura, el medio ambiente y el desarrollo social la ha convertido en una institución clave para Chiapas.
Ahora, al entrar en una nueva etapa, la UNACH enfrenta el reto de seguir innovando y adaptándose a los cambios del mundo contemporáneo. La educación a distancia, la inteligencia artificial, la globalización y la crisis climática son solo algunos de los desafíos que marcarán su camino en los próximos años.
Sin embargo, con el respaldo de su comunidad estudiantil, docente y administrativa, así como el reconocimiento de las autoridades y la sociedad, la UNACH tiene todo el potencial para seguir siendo una institución de vanguardia.
El 50 aniversario no solo es un momento de celebración, sino también una oportunidad para reflexionar sobre el futuro y reafirmar el compromiso con la educación, la cultura y la sustentabilidad. La historia de la UNACH aún tiene muchos capítulos por escribir, y sin duda, serán de gran impacto para Chiapas y para México.
