Este 4 de agosto, la UNACH abre su ciclo escolar con más de 35 mil estudiantes en todo Chiapas. La universidad fortalece su compromiso con la equidad e inclusión educativa, bajo el liderazgo del rector Oswaldo Chacón.
PANORAMA CHIAPAS/Javier Guízar Ovando
Este lunes 4 de agosto, la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) abre un nuevo ciclo escolar, recibiendo a más de 35 mil estudiantes en sus distintas unidades académicas distribuidas a lo largo del estado. Este acontecimiento, más que una formalidad administrativa, representa un paso significativo en los esfuerzos institucionales por ampliar el acceso a la educación superior en una de las entidades con mayores desafíos socioeconómicos de México: Chiapas. El crecimiento sostenido de la matrícula, junto con el fortalecimiento de la infraestructura y los programas académicos, refleja una política universitaria orientada a la inclusión y la equidad, impulsada bajo el liderazgo del rector Dr. Oswaldo Chacón Rojas y el equipo que lo acompaña en la gestión de la UNACH.
La educación superior en Chiapas enfrenta retos históricos: rezago educativo, dispersión territorial, limitaciones de conectividad en comunidades rurales y una estructura social marcada por profundas desigualdades. En este contexto, el hecho de que más de 35 mil jóvenes y adultos inicien o continúen su formación profesional en la UNACH constituye un logro que trasciende la cifra. La universidad ha logrado articular políticas institucionales que permiten que estudiantes provenientes de comunidades rurales, pueblos originarios, entornos urbanos con carencias estructurales y sectores históricamente excluidos encuentren un espacio formativo con pertinencia social y altos estándares académicos.
Cabe destacar que el incremento en la matrícula, con 9 mil alumnos inscritos para iniciar sus estudios universitarios —un 24 % más del total de la matrícula—, no es fortuito; es el resultado de una planeación integral en materia de política educativa.
Uno de los ejes centrales de la gestión del Dr. Chacón Rojas ha sido concebir la inclusión educativa no como un objetivo estadístico, sino como un compromiso integral. No basta con incrementar la matrícula: se trata de garantizar que quienes ingresan cuenten con las condiciones necesarias para permanecer, desarrollarse y concluir con éxito su trayectoria universitaria. Para ello, la UNACH ha fortalecido esquemas de becas, programas de acompañamiento académico y la expansión de modalidades semipresenciales y virtuales que eliminan barreras geográficas y sociales.
La cobertura universitaria en Chiapas requiere estrategias descentralizadas y flexibles. Bajo esta visión, la UNACH ha consolidado su presencia en municipios como Tuxtla Gutiérrez (la capital), Comitán, Tapachula, Playas de Catazajá, Tonalá, Pijijiapan, Pichucalco, Villaflores, San Cristóbal de Las Casas, y las nuevas sedes en Berriozábal y Cacahoatán, por mencionar algunos. Esta red de unidades académicas responde a una política que vincula el desarrollo regional con la formación profesional, evitando la migración forzada hacia las grandes ciudades y fortaleciendo el arraigo comunitario de los futuros profesionistas.
La innovación tecnológica ha sido otro de los pilares de esta etapa institucional. A partir de las lecciones de la pandemia de COVID-19, la universidad ha invertido en plataformas digitales, capacitación docente y desarrollo de contenidos en línea, permitiendo ofrecer programas de calidad en modalidades virtuales e híbridas. Esta estrategia ha abierto oportunidades para sectores de la población que, por razones laborales, familiares o geográficas, no podían acceder a la educación superior tradicional. En ese sentido, la política universitaria del rector Dr. Oswaldo Chacón Rojas ha sido invertir y fortalecer estas unidades de atención escolar universitaria, como en el caso del municipio de San Andrés Larráinzar.
De igual forma, la UNACH ha asumido un enfoque intercultural como parte de su compromiso con la diversidad de Chiapas. Se han incorporado líneas curriculares que fortalecen la comprensión de las realidades de los pueblos originarios, la pluralidad lingüística y la justicia social. Espacios de diálogo académico integran saberes tradicionales, ciencia contemporánea y pensamiento crítico, convirtiendo a la universidad en una institución más abierta, contextualizada y democrática.
El liderazgo del Dr. Chacón Rojas ha sido fundamental para articular estos avances. Su trayectoria académica, su compromiso con la defensa de los derechos humanos y su sensibilidad ante las desigualdades estructurales del estado se reflejan en una gestión universitaria que coloca la inclusión como horizonte ético y político. Su administración ha demostrado que es posible fortalecer la educación pública desde una visión crítica, humanista y con vocación de justicia social.
El inicio de este ciclo escolar no solo marca la apertura de aulas físicas y virtuales: reafirma el papel de la UNACH como motor de transformación social. En una época en la que la educación enfrenta presiones mercantiles y el sistema público es puesto a prueba, la universidad mantiene viva la convicción de que otra educación es posible: una que reconozca la dignidad de todos los pueblos, que promueva la ciencia con sentido social y que construya ciudadanía crítica desde las aulas.
La presencia de más de 35 mil estudiantes no es solo una estadística; es evidencia de que, con voluntad política, compromiso ético y visión de largo plazo, las universidades públicas pueden derribar barreras de exclusión y convertirse en plataformas para el desarrollo humano integral. El inicio del ciclo escolar 2025 no es únicamente un acto académico: es una celebración del derecho a la educación y una renovación del compromiso de la UNACH con el pueblo de Chiapas.
¡Es cuento!
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