Juan Pablo Zárate señaló en Ultimátum MX que la formación de ciudadanía es el eje central de la licenciatura que imparte la UNICACH.
Leonardo Gutiérrez/Ultimátum
En el espacio La Entrevista de Ultimátum MX, el doctor Juan Pablo Zárate Izquierdo, coordinador académico de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública de la UNICACH, subrayó que la política, entendida como ciencia y no como politiquería, es clave para construir ciudadanía, fortalecer instituciones y evitar que los conflictos públicos deriven en violencia.
Recordó que la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública que ofrece la UNICACH es la única de una universidad pública en Chiapas y una de las pocas en el sureste del país, junto con Tabasco y Quintana Roo. Por ello, consideró que su papel es estratégico para dotar al estado y al país de perfiles mejor preparados para el servicio público, los congresos, los partidos políticos, los ayuntamientos y demás espacios donde se toman decisiones de impacto social.
Zárate Izquierdo explicó que el objetivo no es únicamente entregar títulos, sino formar ciudadanos profesionalmente capacitados que comprendan la democracia, las libertades, la construcción de instituciones y la solución pacífica de conflictos. “No solo se trata de formar profesionales, se trata de formar ciudadanía”, enfatizó.
El académico detalló que la política está presente en todos los ámbitos de la vida cotidiana, no solo en el Congreso o en los partidos. Puso como ejemplo las asambleas ejidales, donde las y los ejidatarios se reúnen, debaten y votan a mano alzada las decisiones que afectan a la comunidad. Ese ejercicio, dijo, es política en su expresión más clara: diálogo, acuerdos y respeto a la decisión de la mayoría.
Durante la charla, también se abordó la diferencia entre la ciencia política y la barbarie disfrazada de política. Se recordó que decisiones tomadas sin cultura democrática, sin diálogo ni respeto a la ley pueden desembocar en tragedias que marcan la historia del país. De ahí la importancia de que quienes aspiran a cargos públicos o a influir en la vida pública cuenten con formación académica sólida, conocimiento de leyes, teorías políticas, estadísticas y herramientas de análisis.
En este contexto, Zárate destacó que la licenciatura ha comenzado a consolidarse: ya suma seis generaciones, ha incrementado el número de grupos y mantiene una alta eficiencia terminal. Además, la planta docente impulsa acciones que trascienden el aula, como el primer Congreso Estudiantil de Ciencias Políticas, enfocado en la próxima reforma electoral de 2026. En este encuentro, fueron las y los estudiantes quienes moderaron mesas, elaboraron relatorías y presentaron propuestas, mismas que, dijo, se buscará hacer llegar a la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral.
Otro paso importante ha sido la publicación de la primera gaceta de Ciencias Políticas, un ejercicio de divulgación del conocimiento donde participan docentes, estudiantes y personal administrativo. El contenido aborda temas como la importancia de la ciencia política en Chiapas, la ciencia política como herramienta de transformación social, el papel de las redes sociales en la comunicación política, reflexiones sobre la ignorancia de las masas, el impacto de la inteligencia artificial y hasta una reseña de la película La ley de Herodes, utilizada como recurso crítico para entender la política mexicana.
Zárate Izquierdo subrayó que la formación en ciencias políticas no se limita a teorías abstractas. Incluye inglés, estadística, diseño de muestreo y metodologías de investigación, con miras a que las y los egresados puedan intervenir en fenómenos sociales concretos, diseñar políticas públicas y dialogar incluso en escenarios internacionales.
Al cierre de la entrevista, el académico lanzó un llamado a la sociedad y a las juventudes: reconocer que la política no es sinónimo de corrupción o confrontación, sino una herramienta para transformar la realidad. “La política no solo la hace el que está en el Senado o en la Cámara; la hacemos todos”, afirmó. Subrayó que, en un país donde las diferencias a veces se resuelven con agresiones físicas, la formación en ciencias políticas se vuelve indispensable para aprender a dialogar, acordar y respetar la diversidad de ideas sin recurrir a la violencia.
Finalmente, Zárate Izquierdo reiteró que la ciencia política es fundamental para reconstruir el tejido social, fortalecer la democracia y formar generaciones capaces de tomar decisiones con responsabilidad y visión de futuro. “Si queremos un Chiapas más pacífico y un México más democrático, necesitamos más ciencia política, no menos”, concluyó.

