En Mesa de Análisis, especialistas coinciden: la pacificación abrió la ruta para nuevos avances.
Leonardo Gutiérrez/Ultimátum
El Diario Ultimátum reunió este lunes a la presidenta del Congreso del Estado, Alejandra Gómez Mendoza; a Juan Carlos Gómez Aranda, coordinador de Asesores y Proyectos Estratégicos del Gobierno del Estado; a la politóloga Marvin Arriaga, y al periodista Ricardo del Muro, para analizar el Primer Informe de Gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar.
La mesa, moderada por el director general de esta casa editorial, Amet Samayoa Arce, se convirtió en un espacio de reflexión profunda sobre los avances, retos y perspectivas de la administración estatal a un año de su inicio.
Desde el arranque del diálogo, las participaciones convergieron en un punto: la pacificación del territorio como primer eje de gobierno y como condición indispensable para cualquier acción pública posterior. La diputada Gómez Mendoza retomó una frase que marcó el cierre de campaña del hoy gobernador: “volverán las horas serenas”. Explicó que ese mensaje tuvo un eco particular en regiones como la Frailesca y la Sierra, donde la población vivió episodios de violencia que modificaron la vida cotidiana, el tránsito carretero y los procesos comunitarios. La legisladora subrayó que hace un año, en distintos municipios, la presencia de retenes, amenazas y desplazamientos obligó a replantear incluso actividades electorales; por ello, evaluó que el regreso a condiciones de tránsito y vida comunitaria con mayor estabilidad ha sido una de las transformaciones más visibles para la ciudadanía.
Por su parte, Gómez Aranda contextualizó el informe como un ejercicio sobrio y austero, en el que el mandatario priorizó mostrar resultados tangibles. Destacó la ausencia de movilizaciones masivas y la presencia de sectores directamente involucrados en la ejecución de políticas públicas: alfabetizadores, personal médico y de enfermería, obreros que trabajan en la Carretera de las Culturas y en distintos tramos estatales, así como brigadas comunitarias. Para el exfuncionario, este hecho reveló una intención clara: dirigir el mensaje gubernamental hacia quienes realizan las tareas operativas en territorio.
El análisis se extendió hacia los principales indicadores expuestos en el informe: seguridad, educación, salud, infraestructura, medio ambiente y desarrollo económico. En materia educativa, se subrayó la inscripción de cerca de 300 mil personas al programa de alfabetización, así como el primer lugar nacional que obtuvo Chiapas en vacunación. En infraestructura, se mencionaron los avances en los primeros 10 kilómetros de la Carretera de las Culturas, así como la rehabilitación de caminos estatales.
Marvin Arriaga centró su exposición en el enfoque filosófico y discursivo del gobierno. Destacó la presencia de elementos vinculados al humanismo y a la filosofía de la liberación, referencias que el gobernador ha retomado en sus mensajes públicos. Señaló especialmente el uso del concepto “gobernar obedeciendo”, frase que se reconoce como principio característico del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). La panelista observó que este guiño discursivo coincide con acciones como las asambleas comunitarias realizadas en municipios indígenas para definir obras mediante mano alzada, un hecho inédito en el ejercicio público reciente.
A su vez, Arriaga subrayó políticas específicas dirigidas a sectores tradicionalmente marginados, como los pueblos originarios, y resaltó la importancia de incluir a más grupos en programas emergentes, como el acceso al Seguro Social para trabajadores de oficios informales y deportistas de alto rendimiento. Expuso que el vínculo entre derechos sociales y reconocimiento cultural será determinante para la consolidación de un proyecto humanista.
El periodista Ricardo del Muro amplió el análisis hacia el contexto nacional e internacional. Recordó que la crisis de violencia y desigualdad que México arrastra desde hace décadas generó una ruptura en la confianza ciudadana hacia las instituciones públicas. Explicó que la llegada de gobiernos con discursos de transformación responde a este agotamiento, y consideró que el reto real es reconstruir esa confianza a través de resultados verificables. En el caso de Chiapas, afirmó que la recuperación de la paz es un factor clave para la reactivación económica, particularmente del turismo, sector que identifica como una alternativa inmediata para generar ingresos y dinamizar la economía regional.
Del Muro también destacó la necesidad de reposicionar a Chiapas en la prensa internacional. Explicó que, a diferencia de otras entidades, el estado suele aparecer en medios globales únicamente cuando se registran conflictos, desplazamientos o hechos de violencia. Señaló que la reconstrucción de la imagen pública exigirá campañas de comunicación que muestren avances y escenarios seguros, especialmente considerando que países como Canadá y Estados Unidos mantienen alertas de viaje sobre Chiapas.
Una parte sustantiva del análisis se orientó a las expectativas para el segundo año de gobierno. Gómez Mendoza resaltó que desde el Congreso del Estado se trabaja en la creación de nuevas instituciones, como la Secretaría de Pesca, y en la consolidación de AeroBalam, empresa aérea estatal destinada a fortalecer la conexión turística y comercial del estado. Compartió que la ampliación de rutas hacia Oaxaca y Huatulco abre un panorama de vinculación estratégica con el sur y sureste del país, lo que podría traducirse en nuevos flujos turísticos y comerciales.
En su segunda intervención, Gómez Aranda amplió la perspectiva sobre los retos venideros. Explicó que el gobernador recibió un estado con graves deterioros en seguridad, infraestructura y confianza institucional, por lo que la estrategia actual busca atender lo urgente mientras se construyen bases de desarrollo a largo plazo. Señaló que, en materia ambiental, se inició un proyecto de intervención en 77 microcuencas, considerado uno de los más amplios en décadas. En economía, destacó que Chiapas recibió más de 10 mil millones de pesos en inversiones durante el último año y que el desarrollo de los polos económicos en Puerto Chiapas y Tonalá podría modificar la estructura productiva de la región.
Marvin Arriaga celebró el diálogo sostenido con comunidades indígenas para la elección de autoridades y la resolución de conflictos históricos, como en Pantelhó y Oxchuc. No obstante, planteó que la administración estatal deberá profundizar el trabajo para evitar tensiones en territorios autónomos y garantizar un entorno de respeto a los pueblos originarios. Identificó como desafío clave la consolidación de un gabinete que acompañe la visión del gobernador con resultados sostenidos, especialmente en áreas que requieren eficacia operativa.
En el cierre de la mesa, Del Muro analizó el papel de la ciudadanía y del sector empresarial. Señaló que Chiapas enfrenta rezagos estructurales que no pueden ser atendidos únicamente desde el gobierno y que el desarrollo futuro dependerá de la participación activa de los distintos sectores sociales. Reconoció que la entidad posee recursos naturales y culturales extraordinarios, pero advirtió que su aprovechamiento requiere organización comunitaria, profesionalización y participación de universidades, empresas y gobiernos.
El intercambio concluyó con una reflexión compartida: el primer año de gobierno sentó condiciones mínimas de estabilidad que permiten imaginar un escenario distinto para el futuro de la entidad. La pacificación, la recuperación de infraestructura básica, el avance de programas sociales y el diálogo con los pueblos indígenas constituyen, según los panelistas, el punto de partida para una etapa orientada hacia la prosperidad compartida, el humanismo y la reactivación económica.
Con esta mesa, el Diario Ultimátum abrió un espacio para entender el presente político de Chiapas desde múltiples voces, reconociendo que el debate público es indispensable para evaluar, cuestionar y comprender el rumbo del estado.

