La feminista manifestó que existen presiones que demandan distanciamiento del expresidente Andrés Manuel López, pero la mandataria no tiene que tomar distancia porque ejecuta claramente el gobierno
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
La presidenta Claudia Sheinbuam no tiene por qué tomar distancia del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, porque es una cuestión de proyecto político y, en los hechos, ella ejerce claramente el gobierno además de que, en la medida de las posibilidades, ejerce el poder, manifestó la doctora Inés Castro Apreza, feminista y académica.
Durante La Entrevista con la periodista Candelaria Rodríguez, habló de los obstáculos y las críticas de “comentócratas” que la primera mujer presidenta de México ha tenido que enfrentar, así como de las acciones a favor de todas en el país, en su primer año de ejercicio gubernamental.
Subrayó que, en la política de igualdad de la presidenta de México, destaca el haber diseñado la República de y para las Mujeres que consta de cinco puntos y que no puede abarcar todo por razones presupuestales, como el Sistema Nacional de Cuidados que se replicaría en los niveles estatal y municipal.
Sin embargo, se ha tenido avance en la Cartilla de Derechos de las Mujeres en su masiva difusión que a nivel de Estado tiene mucho más impacto, cobertura y relevancia que el trabajo a nivel micro.
Lo relativo a las 150 mil mujeres con derechos agrarios es otro de los asuntos logrados durante el primer año de su sexenio y se materializará en la medida que pase el tiempo.
Asimismo, ya cumplió con la creación de la Secretaría de las Mujeres y todo ello sería la base para seguir avanzando en los siguientes años.
Al referirse al programa de mujeres del bienestar es algo significativo que ha definido el gobierno de Claudia Sheinbaum, pues existe una mayor cantidad de programas sociales que en el sexenio anterior y demandan mayor presupuesto.
Destacó que el Sistema Nacional de Cuidados es fundamental, porque históricamente han presenciado, argumentado, demostrado en la academia y fuera de ella, en el activismo, que si no se transforma la esfera privada, el trabajo de cuidado y el trabajo doméstico, si siguen cayendo en las mujeres, va a ser muy difícil que se apropien plenamente de los espacios públicos y de la esfera pública por autonomasia, que son los cargos de elección popular en todos los niveles y en la administración pública.
Habló de la urgencia de una reforma fiscal para recaudar más impuestos, que los más ricos paguen más y que el señor (Ricardo Salinas Pliego) pague sus impuestos, porque la situación financiera del país es complicada y el Sistema Nacional de Cuidados requiere de un gran presupuesto.
Sin embargo, consideró que no es un objetivo en la agenda de la presidenta una reforma fiscal. “Hasta este momento, hasta este año, parece que no”.
Inés Castro señaló, en ese sentido, que Sheimbaum Pardo va poco a poco porque enfrenta distintos poderes, pero el económico “es un gran poder. Podrá haber una gran inversión extranjera, pero debes de tener como aliados a los empresarios. No puedes tomar medidas sin consensos”.
Afirmó que en esta última semana se acaban de presentar reformas en materia de igualdad sustantiva y es importante que no solo se modifiquen 17 leyes.
Comentó que en la modificación de la legislación hace falta mucha mano feminista para lograr verdaderas reformas a favor de las mujeres.
Agregó que Claudia Sheinbuam enfrenta decisiones que la presionan desde la opinión pública, dentro y fuera de Morena.
Consideró que ha dado muestras de ejercer un liderazgo femenino adecuado a los nuevos tiempos, pero enfrenta poderes de muchos tipos en una situación más compleja que cuando gobernó Andrés Manuel López Obrador.
“Habría que ver si es por el hecho de ser mujer y a las resistencias que todavía encontramos entre caballeros, pero no pocas veces entre las mismas mujeres”, precisó la académica.
Expresó que la presidenta cuenta con trabajo de territorio no de escritorio, tiene la mañanera del pueblo como un mecanismo de comunicación política con más virtudes que defectos, a través de la cual mantiene contacto con los medios, y posee su gabinete de seguridad, donde ha habido cambios que tienen que ver con las mujeres.
Comentó que en las nuevas generaciones, específicamente en la llamada Z, hay resistencias a los avances que han tenido las mujeres.
“Me parece que algo que no hemos trabajado desde los años 70, o que muy pocas mujeres feministas han trabajado, es justo con los hombres. Pienso que los hombres empezaron desde fines de los 80’s, principios de los 90’s, a trabajar, muy pocos, espero que cada vez sean más, el tema de las masculinidades. Dejar las masculinidades hegemónicas, tóxicas, violentas, patriarcales, machistas atrás y trabajar las nuevas masculinidades”.
Si no cambiamos todos, todas, no vamos a lograr la igualdad sustantiva, el derecho a una vida libre de violencia, la aplicación de la perspectiva de género y perspectiva feminista en todos los programas.

