Todo lo que hoy parece quietud es, en realidad, un compás de espera cargado de tensiones, cálculos y ambiciones.
El 2026 no será un año menor en la vida política de Chiapas. Será, sin exagerar, el año decisivo para la alineación real de los partidos políticos que pretenden llegar con oxígeno y con candidatos al proceso electoral de 2027, cuando se renovará el Congreso del Estado y los 122 Ayuntamientos. Todo lo que hoy parece quietud es, en realidad, un compás de espera cargado de tensiones, cálculos y ambiciones. De entrada, el escenario pinta interesante. Si los tiempos y los dictámenes se confirman, podrían alcanzar su registro dos partidos nacionales y hasta cuatro partidos locales, los que sumados a los siete que actualmente conservan registro, nos llevaría al absurdo -pero legal- 13 partidos políticos en las boletas electorales. Un carnaval de siglas que poco dice de calidad democrática y mucho de la fragmentación del sistema. Los nuevos 4 partidos podrían ser: Foro Político Plural, Esperanza y Humanismo, Fuerza Chiapaneca 4T y Movimiento Humanista.
13, con 4 locales y 2 nacionales nuevos
Conviene recordar que también 13 asociaciones civiles levantaron la mano para intentar convertirse en partidos políticos. Hoy, solo cuatro siguen con vida, y será el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana a cargo de la Consejera Presidenta Dra. Marina López Santiago, quien tenga la última palabra. La fecha límite es marzo, aunque no se descarta que a finales de febrero se estén aprobando los registros que sobrevivan a la criba institucional. Eso sí, una vez que obtengan el registro, los efectos no serán inmediatos. Los nuevos partidos empezarán formalmente a correr de julio a diciembre, periodo clave para que accedan a las prerrogativas. Antes es decir de marzo a julio, no pueden promocionarse como partidos políticos, y si lo hacen, se exponen a sanciones. A esto se suma una variable que aún puede mover el tablero y es el dictamen pendiente del Instituto Nacional Electoral sobre la duplicidad de afiliados. Esa revisión no es un trámite menor, porque puede modificar -y en algunos casos desfondar-el número de asambleas y militantes con los que varias organizaciones presumieron haber cumplido los requisitos. En pocas palabras, todavía no hay nada para nadie, aunque algunos ya se sientan partidos sin serlo.
Morena y Verde seguirán como primera y segunda fuerza
Mientras tanto, el ambiente es de espera forzada. No hay campañas, no hay candidatos formales y no hay definiciones públicas. Pero que nadie se engañe porque el verdadero acomodo vendrá a mediados de 2026, cuando empiecen a barajarse los nombres de quienes buscarán ser diputados y diputadas locales, alcaldes, alcaldesas, síndicos, síndicas, regidores y regidoras para el periodo 2027–2030. Y desde ahora podemos apostar doble contra sencillo que dos partidos están más cerca del acta de defunción que de la participación política: el PAN y el PRI. Sin estructura, sin narrativa y sin conexión social, caminan directo a la desaparición. En contraste, Morena y el PVEM permanecerá como primera y segunda fuerza, mientras que RSP, PT y Movimiento de Esperanza y Humanismo (nuevo partido), se disputarían con todo y todo, la tercera y cuarta fuerza política rumbo al 2030.
De Tarot y Adivinanza
Puede usted dar como un hecho que se acabaron las siglas del tricolor para Rubén Zuarth, quien durante años ha vivido como parásito de las prerrogativas y de la dieta en el congreso local. Su mayor vergüenza a pesar del dinero será haber dado el último palazo para el entierro del partido Fundado por Elías Calles… Servidos.
