IDENTIDAD POLÍTICA /JOSÉ ADÁN ALTÚZAR FIGUEROA
En México, la justicia suele avanzar con lentitud, especialmente cuando las personas acusadas ostentan poder e influencias. Un claro ejemplo de ello es el caso de Alejandro Moreno Cárdenas, Senador plurinominal y presidente de lo poco que queda del PRI. La figura de Moreno personifica cómo el sistema político mexicano es capaz de pervertirse para proteger a los suyos.
La vida de lujo de Moreno, con relojes valuados en $10,000,000 autos McLaren y mansiones de $300,000,000 es solo una muestra de su cinismo y presunta corrupción. A pesar de portar un fuero y presumir una credencial de representante popular, jamás ha pedido el voto ciudadano; su llegada al Senado fue por la puerta trasera, al colocarse él mismo en el primer lugar de la lista plurinominal, no para legislar, sino para blindarse y evadir la justicia.
Señalamientos y Antecedentes en Campeche
La trayectoria de Moreno Cárdenas en Campeche dejó más sospechas que resultados. Existen graves señalamientos en su contra, incluyendo enriquecimiento ilícito. Más que Gobernador, fue calificado como “gober ladrón”, y ahora intenta que el fuero opere como certificado de inocencia, aunque no lo sea.
Ningún corrupto sobrevive solo. Se dice que Moreno Cárdenas cuenta con protectores, siendo uno de los más visibles Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada de MORENA en la Cámara de Diputados. Bajo el argumento de tiempos legislativos y revisión jurídica, Monreal ha sido señalado por congelar, administrar y posponer el proceso de desafuero de Moreno, convirtiéndose en un obstáculo para que este personaje no enfrente la ley.
El Desafuero: Una Demanda de la Sociedad
Con el inicio del periodo ordinario de sesiones en la Cámara de Diputados en febrero, el tema del desafuero de Moreno debe estar en la agenda de manera inmediata. Los mexicanos tienen derecho a exigir que no haya más retrasos, que el caso se discuta y se vote, y que Moreno enfrente la ley como cualquier ciudadano, sin fueros, privilegios ni pactos en lo oscurito.
Corrupción y Complicidad
Alejandro Moreno no es una víctima, sino un político señalado por corrupción que utiliza el fuero como escondite. Monreal no es un espectador neutral, sino un actor fundamental en la protección de Moreno, quien simboliza el cinismo y la corrupción del sistema. Si el discurso es de cero tolerancias a la corrupción, deben demostrarse los hechos; la justicia debe empezar por los de arriba, por aquellos que se ocultan tras el fuero.
Vigilancia y Exigencia Ciudadana
La sociedad debe mantenerse vigilante, señalando cada retraso, maniobra y acto de encubrimiento. La justicia contra los políticos corruptos no se defiende solo con discursos, sino despojando del fuero a los responsables y llevándolos ante la ley. Es momento de exigir: no más corrupción, no más complicidad; el fuero no puede seguir siendo refugio para delincuentes.
La exigencia del cumplimiento de la ley involucra también a otros personajes que han sido señalados en diferentes momentos, por su paso en los cargos ostentados y protegidos por los grupos de poder que imperan en México.
Adán Augusto López Hernández, Senador de la República, exsecretario de Gobernación y Exgobernador de Tabasco. MORENA.
Manuel Velasco Coello, Senador de la República, Exgobernador de Chiapas. PVEM.
Ricardo Anaya Cortés, Senador de la República, Excandidato Presidencial. PAN.
Gerardo Fernández Noroña, Senador de la República, Exdiputado Federal. MORENA.
Lily del Carmen Tellez García, Senadora de la República en dos periodos continuos. PAN.
Los Gobernadores de los Estados de Tamaulipas, Sinaloa, Baja California, Sonora, Nuevo León, Coahuila, Hidalgo, Michoacán.
Francisco García Cabeza de Vaca, Exgobernador de Tamaulipas, ahora prófugo de la justicia. PAN.
Rutilio Cruz Escandón Cadenas, Cónsul en Miami Florida, Exgobernador de Chiapas. MORENA.
Rubén Moreira Valdés, Diputado Federal, exsenador de la República, Exgobernador de Coahuila. PRI. Y otros no menos importantes que viven de la corrupción.
Ultimátum
La Constitución establece la obligación de garantizar orden y transparencia en la gestión pública. Si bien algunas decisiones pueden resultar difíciles, son indispensables para prevenir que la indiferencia comprometa los intereses políticos de quienes buscan continuar participando en el ámbito electoral.
Ultimátum dos
¿Cuánto es el gasto por mantener a 20 guaruras en vehículos blindados para proteger la integridad física de un corrupto “líder” del PRI? Por el momento, es cuánto.
