Se han registrado 13 eventos, impulsados principalmente por ráfagas de viento, fogatas mal apagadas y quemas imprudentes
TGZ. El año 2026 comenzó con un panorama preocupante en materia ambiental para Chiapas, dado que los incendios forestales se adelantaron y, en apenas las primeras semanas, ya han provocado la afectación de 2 mil 233 hectáreas en distintos puntos del estado, informó Carlos Morales Vázquez, promotor de desarrollo de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en la entidad.
Durante la entrevista con Amet Samayoa Arce, director general del diario Ultimátum, el funcionario explicó que este periodo debería corresponder a la fase de planeación, prevención y sensibilización previa a la temporada crítica de siniestros, sin embargo, las condiciones climáticas y los descuidos humanos han precipitado los incendios.
En lo que va del año, agregó, se han registrado 13 eventos, impulsados principalmente por ráfagas de viento, fogatas mal apagadas y quemas imprudentes.
“Estamos empezando mal”, admitió Morales Vázquez, al subrayar que el número de hectáreas afectadas supera ampliamente lo registrado en el mismo periodo del año anterior, lo que obliga a reforzar la estrategia interinstitucional de combate y prevención.
Actualmente, Chiapas se ubica entre los estados con mayor impacto por incendios en el país, al colocarse en el segundo lugar nacional en superficie afectada, solo por debajo de Oaxaca.
La situación contrasta con el cierre de 2025, cuando la entidad se posicionó en el lugar número 12 en número de incendios forestales a nivel nacional, recordó Morales Vázquez.
Ante este escenario, la Conafor ha planteado la necesidad de coordinar esfuerzos con Protección Civil, la Secretaría del Medio Ambiente estatal, la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y autoridades municipales, con el objetivo de contener el avance del fuego y fortalecer la capacidad de respuesta.
Enfatizó que la prevención es la herramienta más eficaz, ya que una quema fuera de control puede provocar daños severos al patrimonio natural por la emisión de contaminantes, afectaciones al suelo, pérdida de flora y fauna, así como impactos directos al equilibrio ecológico.
La mayoría de los incendios recientes, explicó, no están relacionados con actividades agropecuarias reguladas, sino con descuidos en carreteras, fogatas que no se apagan correctamente o acciones intencionales que derivan en la quema de pastizales.
Morales Vázquez recordó que el uso del fuego en labores del campo está permitido bajo condiciones específicas de seguridad, como hacerlo en zonas confinadas, con apoyo comunitario y aviso previo a autoridades ejidales.
Las zonas de mayor riesgo se concentran en los municipios de Tonalá, Arriaga, Jiquipilas, Cintalapa, Villacorzo, Villaflores, Ángel Albino Corzo y La Concordia, que conforman un corredor en la región Centro del estado, caracterizado por menor precipitación pluvial y mayor vulnerabilidad al fuego.
En estas áreas, reveló, ya operan brigadas de Conafor y ayuntamientos, aunque resultan insuficientes frente a la magnitud del problema.
El funcionario federal insistió en que la participación ciudadana es clave para frenar la propagación de incendios. Entre las recomendaciones prioritarias exhortó a no arrojar colillas de cigarro, evitar la quema de cohetes y extremar precauciones al utilizar fuego en actividades rurales.
Advirtió que, de no fortalecerse la prevención, cualquier esfuerzo institucional será limitado ante una temporada que apenas comienza y que podría intensificarse en los próximos meses por condiciones climáticas adversas.
“El llamado es a unir esfuerzos desde ahora. Si se actúa a tiempo, todavía es posible contener los daños y reducir la incidencia”, indicó.
CAMBIO CLIMÁTICO, RIESGO GRAVE
El cambio climático representa el mayor riesgo para la humanidad por sus efectos en la disponibilidad de agua, la producción de alimentos y el aumento de fenómenos extremos, advirtió.
De igual manera, consideró que la alteración del clima provoca lluvias torrenciales, plagas, enfriamientos atípicos e incluso zonas que podrían volverse inhabitables, además del incremento en el nivel del mar y las inundaciones.
Ante este panorama, subrayó la necesidad de acciones conjuntas entre gobiernos, organismos internacionales y ciudadanía, como generar menos basura, evitar contaminar cuerpos de agua y reducir el uso del automóvil.
También destacó la importancia de proteger la Selva Lacandona mediante programas de pago por servicios ambientales, brigadas comunitarias y monitoreo permanente para prevenir incendios y daños al entorno.
Chiapas, dijo, aún mantiene una amplia riqueza forestal, con una parte importante del territorio bajo protección legal y nuevas áreas naturales decretadas por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar.
Asimismo, declaró que la Conafor reforzará acciones de educación ambiental en escuelas preparatorias y secundarias para promover una cultura de cuidado de los bosques y del patrimonio natural.
