PUNTO DE FUGA/Alfredo Pacheco
Los parques deportivos ‘Caña Hueca’ y ‘Parque del Oriente’ son un lucrativo negocio para Ángel Torres Culebro, alcalde de la capital chiapaneca, quien ha ponderado los ingresos a discreción por encima de fomentar el deporte y la actividad física en esos emblemáticos espacios de Tuxtla Gutiérrez.
El pasado mes de octubre de 2025 trascendió que las canchas de basquetbol del parque ‘Caña Hueca’ fueron rentadas por una empresa privada para un evento, lo que causó molestias entre los deportistas que llegaron a jugar ese día y no pudieron realizar los partidos programados. Además, generó indignación, ya que esos espacios no pueden ser utilizados para eventos privados. Además, desde que inició la administración de Ángel Torres en ‘Caña Hueca’ proliferaron los “food trucks”, en los que se vende comida, así como otros locales improvisados, por lo que surge la duda sobre qué ocurre con los ingresos por la renta de espacios.
Destacó que, tras conocerse la noticia, no hubo una sanción para el protegido del edil Max Betanzos, quien ha sido señalado de acoso sexual por jóvenes deportistas y que en ese momento fungía como director del Instituto del Deporte Tuxtleco (INDETUX), el cual está a cargo del parque deportivo ‘Caña Hueca’. En su lugar, solo hubo un escueto comunicado en el que informaron del despido de la administradora de ‘Caña Hueca’, una funcionaria menor, mientras que Betanzos seguía cobijado por Ángel Torres. No fue sino hasta el mes de diciembre que se confirmó que Betanzos fue separado de la dirección del INDETUX, luego de un periodo marcado por inconformidades públicas respecto al manejo del instituto y de los espacios deportivos de la capital.
Resalta que en el periodo de Betanzos no solo ‘Caña Hueca’ presentó irregularidades, sino también el ‘Parque del Oriente’, donde el deterioro de sus instalaciones era muy visible, lo que provocó un creciente descontento ciudadano por las acciones del señalado Max Betanzos e impulsó llamados a revisar la administración del INDETUX para garantizar transparencia en la gestión de esos espacios públicos. En días recientes salieron a la luz imágenes de los equipos del gimnasio del Parque del Oriente, en las cuales se aprecia cómo se encuentran en pésimas condiciones, lo que representa un riesgo para los deportistas que acuden a ese espacio.
Y la agravante de las pésimas condiciones de los equipos es que el ayuntamiento capitalino paga $80 mil pesos mensuales de renta por ellos a uno de los trabajadores del ayuntamiento, quien además cobra una “cuota de recuperación” a los deportistas que llegan al gimnasio del Parque del Oriente, lo que representa un triple negocio. Otra situación preocupante es que la instalación eléctrica del gimnasio es hechiza, lo que representa un gran peligro para los deportistas, pues en cualquier momento puede presentarse un cortocircuito y generar un incendio, lo que podría ser fatal si no se toman cartas en el asunto.
Es una realidad que estas irregularidades en la renta de espacios en estos parques deportivos no pueden pasar desapercibidas por Ángel Torres, por lo que debe rendir cuentas sobre ello y la posible corrupción que expone a los deportistas tuxtlecos; o, si en verdad lo desconoce, debería renunciar, pues no estar capacitado para ejercer un cargo público también es corrupción.
PERSPECTIVA
Supe de muy buena fuente que el gobernador Eduardo Ramírez autorizó la remodelación y mejoras para el Parque del Oriente; sin embargo, Ángel Torres estaría bloqueándola, ya que presuntamente planea que esa obra se asigne a una de sus constructoras favoritas y no a la que indicó el gobernador, lo que sería un franco desafío a la autoridad del Jaguar con tal de recibir un porcentaje, pues estaría buscando juntar recursos para financiar su descolocada reelección en Tuxtla. ¡Hasta la próxima!
