Insistir desde el principio en la pregunta que ha despertado inquietud no es gratuito: ¿por qué el “eventazo” del partido que encabeza Manolo Pulido? ¿Fue un acto de respaldo interno o el arranque anticipado de una estrategia mayor? En política, las formas son fondo. Y cuando el fondo parece desproporcionado frente a la forma, la duda no solo es legítima, es inevitable.
Tarot Político/Amet Samayoa Arce
La duda que aún permea tras la asamblea del Partido Verde Ecologista de México el pasado fin de semana no es menor. Desde el arranque del evento se respiraba más que un simple acto protocolario porque se trató de un despliegue logístico y político que inevitablemente abrió interrogantes. Para anunciar el nombramiento de Maru Culebro como secretaria de la Mujer del comité estatal, no parecía estrictamente necesario el despliegue en la Arena Coesy, un espacio que requiere cerca de cuatro mil almas para lucir lleno. La magnitud del espacio, la movilización y la parafernalia contrastaron con la naturaleza del anuncio, lo que llevó a más de uno a preguntarse si el objetivo era únicamente formalizar un cargo partidista, mismo que pudo hacerse en una reunión solo con los comités municipales de la entidad, senadores, diputados y alcaldes. No más de 300 personas. En efecto porque si de reivindicar el liderazgo de Maru Culebro se trataba, bastaba un acto más sobrio, acorde con la responsabilidad interna que asume. Sin embargo, el mensaje pareció ir mucho más allá de una designación. Fue una demostración de estructura, de convocatoria y sobre todo de músculo político.
Mensaje y músculo
En un contexto donde Movimiento Regeneración Nacional mantiene la hegemonía en Chiapas, el Verde parece decidido a recordar que no es un actor secundario. El despliegue podría leerse como una señal clara de que busca sostenerse -y mostrarse- como la segunda fuerza política en la entidad, con capacidad de movilización propia y estructura territorial activa. Insistir desde el principio en la pregunta que ha despertado inquietud no es gratuito: ¿por qué el “eventazo” del partido que encabeza Manolo Pulido? ¿Fue un acto de respaldo interno o el arranque anticipado de una estrategia mayor? En política, las formas son fondo. Y cuando el fondo parece desproporcionado frente a la forma, la duda no solo es legítima, es inevitable.
De Tarot y Adivinanza
Más inquietante resulta aún que el senador Luis Armando Melgar Bravo haya sido protagonista importante en el encuentro Verde… Servidos.
