Mi amada Naty, ya estás con mi papá Óscar y mi hermana Rosy. Te encuentras con Dios, gracias por todo tu ejemplo, por tu fortaleza y entereza para sacar adelante a toda tu familia. Te recordaré con la sonrisa alegre que siempre te caracterizó y me quedo con todos los buenos recuerdos. Gracias por todo, porque fuiste mi guía, mi ejemplo y la razón por la que mis hermanos y yo salimos adelante. Te vas como una guerrera que supo defender a su familia, su vida y sus ideales. Sé que llegaremos al punto donde tú estarás y volveremos a ser felices. Tu vida fue alegría, te recordaré con la canción que tantas veces cantamos: "Rumbo al sur". Te llevaré en mi corazón por el resto de mi vida porque yo me quedo en la Madre Tierra para cumplir con mi destino pero seguro estoy de que nos volveremos a ver, ni antes ni después, será en el momento justo.Hoy acabas de emprender tu vuelo a lo más alto del cielo.
- Eduardo Ramírez Aguilar
