Tarot Político/Amet Samayoa Arce
La Secretaría de Infraestructura del Gobierno de Chiapas lanzó nuevas convocatorias públicas para continuar con la construcción de la autopista Palenque – San Cristóbal, fundamental dentro del plan integral que articula conectividad, turismo y desarrollo de la región. Se trata de tres acciones específicas con inversión relevante:
1. Primera etapa de modernización y ampliación de la carretera federal en diversas localidades del municipio, con un monto aproximado de 66 millones de pesos.
2. Construcción de otro tramo carretero que describimos en la licitación que en este espacio insertamos, también en distintas localidades de Palenque, con una inversión cercana a 180 millones de pesos y,
3. Construcción de gasas y obras complementarias del distribuidor vial, en el entronque hacia Misol-Ha y puntos estratégicos de la zona, con una inversión estimada en 90 millones de pesos.
La nueva ERA cumple
En conjunto, estas obras podrían alcanzar un monto superior a los 300 millones de pesos, lo que confirma que el proyecto sigue avanzando con inversión concreta, calendarizada y sujeta a procesos de licitación pública. La autopista y sus obras asociadas no solo representan mayor fluidez vehicular, se trata de infraestructura estratégica para fortalecer el acceso a los polos turísticos de la región, reducir tiempos de traslado, incrementar la seguridad vial y detonar actividad económica en comunidades que históricamente han permanecido rezagadas, y que como hemos dicho antes, otros gobernantes no pudieron concretar a pesar de sus promesas.
Los que no están cumpliendo
El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar está cumpliendo con la palabra empeñada de impulsar esta obra magna. Sin embargo, junto al avance institucional también surge un punto que no puede soslayarse. Algunas empresas que obtuvieron los fallos en los concursos anteriores no están respondiendo a la confianza depositada por el gobierno estatal. Particularmente trasciende de presuntos incumplimientos en los plazos de ejecución de dos puentes al parecer de parte de empresas como ALZ y Daniel López, lo que genera retrasos y presión sobre la programación general de la obra. En un proyecto de esta magnitud, el incumplimiento no es un detalle menor. Los contratos de obra pública establecen tiempos, metas físicas y compromisos financieros. Si las empresas chiapanecas fueron consideradas bajo la premisa de fortalecer la economía local, esa confianza debe honrarse con eficiencia, capacidad técnica y cumplimiento puntual. El reto ahora no es únicamente licitar y asignar; es supervisar y cumplir con rigor. Porque tan importante como anunciar inversiones es garantizar que cada peso público se traduzca en infraestructura funcional y entregada en tiempo. Abundaremos de los que están cumpliendo con profesionalismo y quiénes están quedando a deber.
De Tarot y Adivinanza
¿Será cierto que los constructores que están fallando confían en el “madrinazgo” y “padrinazgo” que los recomendó para conseguir los contratos?… Servidos.
