Tarot Político/Amet Samayoa
La psicosis que provocó en Chiapas la noticia del abatimiento del “Mencho” no surgió por generación espontánea. Es la cicatriz abierta del sexenio de Andrés Manuel López Obrador en el que el crimen organizado operó con descaro bajo la política de “abrazos, no balazos”. Una frase que terminó siendo licencia para que los grupos criminales se expandieran impunemente. Y en Chiapas, a Rutilio Escandón le acomodó perfectamente esa narrativa. “Gobernó” dando el clima mientras que los delincuentes cohabitaban y me metían hasta la cocina de su propia casa. Por eso resulta insultante que hoy el exgobernador, convertido en Cónsul General de México en Miami, suba a sus redes sociales una expresión necia y desvergonzada: “todo nuestro respaldo a nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, por defender a México a través de nuestras instituciones”.
Qué mejor cierre el hocico
¿Respaldo? ¿Instituciones?
Sería mejor que cerrara el hocico. No se atreve a ser más explícito porque no tiene ni la conciencia tranquila ni expediente limpio frente a lo que ocurrió en Chiapas durante su administración. La historia reciente no se borra con un tuit oportunista. Cuando el estado se incendiaba en algunas regiones, él prefería la agenda cómoda y los boletines maquillados. La gente no olvida que el crimen se enseñoreó impunemente.
Hoy se gobierna sin miedo
Hoy el escenario es distinto. Con la presidenta Claudia Sheinbaum se terminó el discurso complaciente porque el Estado retoma el control. Y en Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, El Jaguar, desde el primer minuto de su gobierno el 8 de diciembre de 2024, accionó lo que prometió de encarar sin titubeos al crimen organizado. Por eso, tras la caída del “Mencho”, pudo afirmarse que la vida seguía con normalidad. Y así ocurrió, sin estallidos, porque el grupo que antes operaba con impunidad hoy está acotado. El gabinete de seguridad -con Jorge Luis Llaven Abarca en la Fiscalía y el Dr. Óscar Aparicio Avendaño en la Secretaría de Seguridad del Pueblo- ha dado resultados tangibles. Y es que antes se abrió la puerta, y hoy está cerrada. Chiapas y los chiapanecos que vivimos la pesadilla tenemos memoria, por lo tanto Rutilio mejor debía cerrar la boca.
De Tarot y Adivinanza
El exgobernador “inutilio” quiere ahora dar lecciones de institucionalidad, que se vaya al carajo. ¿No cree usted ? … Servidos.
