Especialista en banca de inversión advierte sobre la comercialización de piezas presuntamente extraídas ilegalmente de México y plantea mayor participación privada para preservar el patrimonio cultural
Eugenio Sasso/Ultimátum
TGZ. En el contexto de la reciente controversia por la subasta internacional Les Empires de Lumière, organizada en Francia por la firma Casa Millon, el especialista en banca de inversión y fusiones internacionales, Wilbert Sánchez Montes de Oca, compartió su experiencia como coleccionista y su visión sobre la circulación global de bienes culturales, algunos de los cuales podrían tener origen ilícito.
Sánchez Montes de Oca reveló, durante La Entrevista con el analista político José Adán Altuzar Figueroa, que participó en dicha subasta, donde adquirió diversas piezas.
Sin embargo, le llamó particularmente la atención el señalamiento de que algunos de los objetos ofertados habrían sido extraídos ilegalmente de México, lo que ha generado un fuerte debate sobre la legalidad y ética de este tipo de transacciones en el mercado internacional del arte.
El especialista explicó que, como coleccionista, mantiene un interés personal en objetos como tazas mayas, cerámicas y libros antiguos, lo que lo ha llevado a seguir de cerca este tipo de eventos.
Indicó que, incluso, algunas de las piezas subastadas coincidían con imágenes previamente difundidas en medios de comunicación.
Respecto al fenómeno de la comercialización de bienes culturales robados, Sánchez Montes de Oca enfatizó que cualquier objeto sustraído ilegalmente puede ser introducido al mercado por diversas vías.
En este sentido, subrayó que los coleccionistas suelen priorizar la autenticidad de las piezas, aunque reconoció que muchas de ellas pudieron haber sido extraídas décadas atrás, antes de aparecer en subastas formales.
El entrevistado, originario de Chiapas, también compartió su interés por las culturas indígenas de México.
Relató que, tras haber residido en África durante varios años, ha retomado su cercanía con el país y actualmente estudia el idioma náhuatl desde hace dos años, en colaboración con profesores de la región Huasteca.
Aseguró que su intención es contribuir de manera activa al fortalecimiento y preservación de las lenguas originarias.
En el ámbito cultural, propuso la necesidad de abrir espacios a la participación de capital privado para fortalecer museos e infraestructura cultural en México.
Afirmó que existen recursos suficientes en el país que podrían canalizarse hacia estos fines, incentivando una mayor interacción entre la sociedad y su patrimonio histórico.
Asimismo, destacó que, si bien el gobierno tiene un papel fundamental en la protección del patrimonio, también existe un creciente interés del sector privado en involucrarse desde una perspectiva académica y de inclusión cultural.
Cabe recordar que la subasta Les Empires de Lumière fue objeto de rechazo por parte del Gobierno de México, que, a través de la Secretaría de Cultura, encabezada por Claudia Curiel, solicitó su cancelación al considerar que las piezas ofertadas representan un legado invaluable de las culturas ancestrales y habrían salido del país mediante procesos de extracción ilegal. Este caso reabre el debate sobre la protección del patrimonio cultural y la responsabilidad compartida entre gobiernos, coleccionistas y actores privados en su preservación.
