Ultimatum Chiapas
jueves, 25 junio, 2026
  • Noticias
    • Chiapas
    • Nacional
    • Municipios
    • Editorial
  • Opiniones
  • Policiacas
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Tecnología
  • Periódico dígital
No Result
View All Result
  • Noticias
    • Chiapas
    • Nacional
    • Municipios
    • Editorial
  • Opiniones
  • Policiacas
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Tecnología
  • Periódico dígital
No Result
View All Result
Ultimatum Chiapas
No Result
View All Result
  • Aviso de Privacidad
Home Opiniones GALIMATIAS

GALIMATÍAS

23 de mayo de 2023
in GALIMATIAS, Opiniones
GALIMATÍAS
Compartir en FacebookCompartir en Twitter

A Los Pinos sin permiso

Ernesto Gómez Pananá/Ultimátum

1988, julio. Una parte de la sociedad argu­menta fraude electo­ral en contra de Cuau­htémoc Cárdenas. Enfrente, el candidato “oficial” -entién­dase el del partido mayorita­rio ganador de prácticamente todo-, era Carlos Salinas de Gortari, a la postre presiden­te de México. No me desviaré ahora con el relato de la cam­paña de mi padre como can­didato a gobernador acompa­ñando a Cárdenas. Solo diré, como elemento contextual, que en casa Salinas era un espurio.

Diciembre del mismo año. Salinas anuncia su ga­binete. Para encabezar la política pública en deporte, crea la CONADE, Comisión Nacional del Deporte y pa­ra encabezarla nombra a un ex marchista norteño, doble medallista olímpico en Los Ángeles 1984. El señor Raúl González.

Agosto de 1989. Ciudad de México. Primera Olim­piada Nacional Escolar. Apo­teósico: todas las entidades, todos los deportes. Miles de jovencitas y chamacos pe­leando por medallas o al me­nos por un buen resultado. Por Chiapas -mi estado- acu­dimos gimnastas, futbolis­tas, atletas de pista y campo y por supuesto, nadadores. Tampoco me desviaré aquí narrando la historia de có­mo, de la mano de la profe Amanda Moguel tuve el pri­vilegio de ganar la primera medalla de oro nacional para Chiapas, tal vez en otra oca­sión. Solo diré que luego de la premiación, aún cargados de adrenalina y vértigo por el momento, nos avisaron a mi entrenadora y a mi que mientras el resto del equipo retornaba, ella y yo debíamos permanecer en la capital del país pues todos los ganadores seríamos recibidos primero por Raúl González y luego por el Presidente de México en Los Pinos.

Tiempos de telefonía ar­caica, hube de llamar a casa para informar y pedir permi­so para quedarme y acudir a Los Pinos. “Los quieren cop­tar” dijo mi padre imaginan­do un teté a teté entre Salinas y yo y no lo que en realidad fue, un evento masivo con 500 medallistas en el Salón Carranza, en Los Pinos. Des­pués del permiso vino la ins­trucción de cautela y mesu­ra, insisto, no fuera a ser que como en escena de Naranja Mecánica, me quisiesen ino­cular de oficialismo. Ahí tu­ve el honor de saludar a Raúl -igualado que a veces soy, así le llamé nervioso- mientras le pedía una foto.

El primer director de la CONADE afable platicó ins­tantes con todos quienes nos acercamos. Paciente. Dotado de la paciencia de un cam­peón que solo se forja a punta de persistencia, disciplina, coraje y eso, paciencia.

Esa no fue la única oca­sión que pude conversar con Raúl. Un año después volví y ganar y ese año ganaron va­rios más -Lili, Citlally, Agus­tín, David y éste que relata-. De nuevo a Los Pinos y antes a la CONADE. Más fotos y más plática. También becas. Debo reiterar. Un maestro, eso, un maestro que sin de­jar de ser político era un tipo que escuchaba, era cálido y empático con quienes co­mo él, éramos deportistas. Entendía del deporte des­de la raíz hasta la cima del Olimpo.

La última ocasión que me reuní con el campeón fue un año más tarde, de nuevo en agosto pero de 1991. La histo­ria tiene algo de irreverencia y osadía de mi parte pero una vez más, una enorme sensibi­lidad de don Raúl. Resumo:

Yo había obtenido una beca académica en una uni­versidad de la Europa del Este, incluía absolutamente todo a excepción del pasaje México-Kharkiv-México. Mi opción “ganadora” para conseguirlo despachaba en la CONADE.

Hice mis rústicos cálcu­los políticos y entendí que pedir una cita complicaría tortuosamente la ruta y deci­dí mejor simplificarla, recor­dé que después de comer, el campeón volvía a la oficina, descendía de su auto a pie de calle y entraba “marchando” al edificio de la calle de Se­rapio Rendón. Literalmente fui y me senté en la banque­ta calculando el momento. Y atiné: de pronto ese día de agosto vi llegar un auto ne­gro, mi corazón aceleró, me puse de pie, me paré enfrente del personaje, le extendí mi mano y dije “Raúl seguro te acuerdas de mi, soy fulano de tal, soy nadador, soy de Chiapas y necesito tu apoyo”, Raúl sonrió y me dijo “si cla­ro” -dudo que me recordara hasta hoy- me tomó del brazo y entré con él hasta su oficina. Sobra decir que salí de ahí con mi boleto,una beca y mi res­peto refrendado al campeón. Tengo décadas sin verlo pero lo recuerdo con enorme ad­miración y aprecio.

Oximoronas 1. Esta se­mana falleció Mario Vergara, fundador de “Los Otros Des­aparecidos”, organización de­dicada a localizar víctimas de la delincuencia organizada. En qué momento acumula­mos 110 mil personas desa­parecidas en nuestro país. En qué momento.

Oximoronas 2. Ahí va de nuevo Guatemala: las en­cuestas a la presidencia las encabeza un tiktoker. No les bastó con Jimmy Morales. En democracia, los errores se re­piten. Es la condena.

Oximoronas 3. Ana. Ana solo fue subcampeona olím­pica.

gomezpanana@hotmail.com

Discussion about this post

Ultimatum Chiapas

© 2025 Editorial MOSA
Sitio creado por XION Tecnologías.

Navegación

  • Aviso de Privacidad

Redes Sociales

No Result
View All Result
  • Noticias
    • Chiapas
    • Nacional
    • Municipios
    • Editorial
  • Opiniones
  • Policiacas
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Tecnología
  • Periódico dígital

© 2025 Editorial MOSA
Sitio creado por XION Tecnologías.