Están llenos de colores, sabores y tradiciones, son verdaderos tesoros que reflejan la idiosincrasia y la esencia de la ciudad
Juan Leyva/Ultimátum
TGZ
Conocidos por su encanto y autenticidad, los mercados de Tuxtla Gutiérrez se han convertido en destinos imperdibles tanto para los habitantes locales como para los turistas que visitan la región. Estos mercados emblemáticos, llenos de colores, sabores y tradiciones, son verdaderos tesoros que reflejan la identidad y la esencia de la ciudad.
El mercado Gustavo Díaz Ordaz, convertido actualmente en Juan Sabines, cuenta 55 años de servicio, desde la fundación de Tuxtla Gutiérrez en 1560 hasta 1895, el mercado público municipal funcionó en la antigua Plaza Principal, frente al edificio del Palacio de la Prefectura Política de Tuxtla y de la Casa Municipal, al lado de una centenaria Ceiba, bajo su sombra que abarcaba más de 72 metros cuadrados, misma que fue derribada en 1871.
La historia de este mercado se remonta a la fundación de Tuxtla Gutiérrez en 1560 hasta 1895, cuando operaba como el mercado público municipal en la antigua Plaza Principal, ubicada frente al Palacio de la Prefectura Política de Tuxtla y la Casa Municipal. En aquel tiempo, su emplazamiento estaba bajo la sombra de una centenaria Ceiba, que lamentablemente fue derribada en 1871.
Maribel Vázquez Domínguez, actual dirigente del mercado Juan Sabines,
invitó a los habitantes de Tuxtla Gutiérrez a apoyar la economía local mediante la visita al centro de comercio. Destacó que los productos ofrecidos son de excelente calidad, frescos y a precios accesibles, asi mismo dió a conocer que gracias al mercado a sacado adelante a sus familia dándoles estudios a todos sus hijos.
A lo largo de su historia, el mercado ha experimentado diversas etapas de crecimiento y transformación. El 16 de septiembre de 1892, bajo la administración del presidente municipal Matías Malpica, fue inaugurado un nuevo mercado público conocido popularmente como “El Ciempiés”, por las 48 columnas de ladrillo que lo sostenían y con 185 locales para atender a una población de 10 mil habitantes, hasta su cierre en 1895.
Posteriormente, el 31 de diciembre de 1942, el entonces gobernador del Estado, Dr. Rafael Pascacio Gamboa, lideró la modernización y ampliación del antiguo mercado, dándole el nombre de Mercado Público Municipal “Rafael Pascasio Gamboa”. Este mercado se ubicaba en la antigua “Calle del Comercio”, hoy conocida como Primera Poniente Sur.
Sin embargo, el crecimiento demográfico de Tuxtla Gutiérrez exigía más espacios de abasto. Por esta razón, el 3 de junio de 1968, el presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz, acompañado del gobernador Constitucional del Estado de Chiapas, José Castillo Tielemans, y el presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, Romeo Rincón Castillejos, inauguraron el nuevo Mercado Público Municipal “Gustavo Díaz Ordaz” en homenaje al mandatario en funciones.
El gobierno del estado adquirió una manzana de terreno para la construcción del mercado, que se ubicó entre las calles Tercera y Cuarta Sur y Calle Central y Primera Poniente. El proyecto fue financiado mediante un préstamo con la entidad Bancomer por un monto de 4 millones 769 mil 071 pesos con 20 centavos.
Con el paso del tiempo, la población continuó aumentando exponencialmente, por lo que, a partir de noviembre de 2009, se inició la demolición del antiguo edificio del mercado “Gustavo Díaz Ordaz”. Sin embargo, el gobierno del estado había previsto la construcción de un centro de abasto provisional en la Plaza Cívica (Parque Central), donde los 967 locatarios se trasladaron temporalmente mientras se edificaba el nuevo mercado.
Hoy en día, el mercado Juan Sabines, antes conocido como Gustavo Díaz Ordaz, continúa siendo un lugar emblemático para los tuxtlecos. Sus instalaciones modernas y acogedoras ofrecen una amplia variedad de productos de calidad a precios competitivos. Los comerciantes se preocupan por brindar un trato amable a los clientes y han implementado medidas sanitarias como el uso de gel antibacterial y el respeto de la sana distancia para garantizar la seguridad de los visitantes.
Asimismo, cabe mencionar que el mercado “5 de Mayo” es otro relevante centro de abasto en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, con cerca de cuatro décadas de historia. Desde el 1 de julio de 1975, este mercado ha sido un punto clave para la adquisición de productos frescos y de calidad en la zona, ubicado frente al parque Cinco de Mayo.
Con más de cinco décadas de servicio, el mercado Juan Sabines se mantiene como un referente comercial y cultural en la ciudad, una muestra viva de la historia tuxtleca que sigue siendo valorada y apreciada por los habitantes de la capital chiapaneca.
El Mercado de los Ancianos, situado en el centro histórico de Tuxtla Gutiérrez, es reconocido por su amplia variedad de productos frescos y deliciosos. Los pasillos del mercado se encuentran repletos de puestos que ofrecen frutas y verduras de la región, carnes, pescados y mariscos de alta calidad. Aquí, los visitantes pueden disfrutar de una experiencia culinaria única y descubrir los sabores auténticos de Chiapas.
Además de ser destinos de compras, estos mercados también son lugares de encuentro social y cultural. Los Chispas, como se les conoce cariñosamente, son puntos de reunión donde la gente se encuentra, comparte historias y disfruta de la gastronomía local. Los vendedores, con sus sonrisas amigables, hacen que la experiencia de compra sea especial y acogedora.
Sin embargo, a pesar de su importancia y popularidad, los mercados emblemáticos de Tuxtla Gutiérrez también enfrentan desafíos en la era moderna. La competencia de los supermercados y las grandes cadenas comerciales ha impactado en cierta medida la economía local de los mercados tradicionales.
Ante este panorama, las autoridades locales y diversas organizaciones están trabajando para preservar y promover la cultura de los mercados emblemáticos. Se están implementando programas de revitalización, promoción y apoyo a los vendedores locales, con el objetivo de mantener vivo el espíritu de los Chispas y atraer a más visitantes. En conclusión, los mercados emblemáticos de Tuxtla Gutiérrez son más que simples lugares de compra y venta, son espacios llenos de tradición, cultura y autenticidad. Invitamos a todos los visitantes y residentes a disfrutar de la riqueza que ofrecen estos mercados, descubriendo los sabores, colores y tesoros artesanales que los hacen únicos en su clase

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