Piden poner especial atención en las políticas educativas que podrían chocar con la instrucción moral
Alfredo Pacheco/Ultimátum
TGZ
Por considerar que los libros de texto gratuito no cumplieron con el procedimiento de consulta que mandata la ley, además de incluir contenido que adoctrina ilegalmente a los niños en materia de diversidad sexual, integrantes de la Red Unida de Apóstoles de Chiapas (RUACH) de la Iglesia Cristiana Evangélica, representados por José Tomás Bermúdez Padilla, anunciaron la posibilidad de ampararse para frenar la distribución de los volúmenes.
Al dar lectura a un comunicado y acuerpado por los apóstoles Carlos Burguete, del ministerio Rey de Gloria, y Dimas Bravo, del ministerio Torre Fuerte, entre otros, el líder religioso señaló que no aceptan las definiciones discriminatorias que se les atañen, pues no odian a nadie, sino que más bien aman a todas las personas.
“Hemos decidido levantar la voz para exigir que el Estado garantice el cumplimiento del Artículo 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el Artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Artículo 12 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos vigentes, a fecha de hoy”, dijo.
Manifestó que la comunidad cristiana de Chiapas se encuentra preocupada por el rumbo que han tomado las diversas ideologías presentes en la cosmovisión de los dirigentes políticos, principalmente aquellas que atentan contra la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión.
En ese sentido, enfatizó en aquellas disposiciones educativas que podrán contradecir la educación religiosa y moral que se brinda a los hijos, en los libros de texto gratuito que se distribuirán para el ciclo escolar 2023-2024.
“El cristianismo funda desde siempre sus pensamientos y sus prácticas en los textos contenidos en las páginas de la biblia y en la fe en nuestro Señor Jesucristo, que es el camino, la verdad y la vida”, aseguró.
Esta convicción, agregó, no cambiará por disposición del estado u organización alguna, por lo tanto, “pedimos, de la manera más atenta y enérgica, respeto y protección hacia nuestras convicciones y la consideración de las mismas en la toma de decisiones que pueden afectar las libertades antes descritas”.
Declaró que ellos están a favor de la vida y en contra del aborto; “si a la libertad de conciencia, no a la imposición ideológica, no al adoctrinamiento sexual y de género en los niños. Dios, vida, familia y libertad”.
Afirmó que hubo un error de procedimiento en los libros, como la misma Ley Federal de Educación lo establece, y no se les tomó en consideración para dar su punto de vista con relación al contenido que habla de asuntos esotéricos y diversidad de género, cuando ellos solo creen en que existe el hombre y la mujer.
“No se puede adoctrinar a los niños diciéndoles que pueden decidir ser otra cosa e, inclusive, darles la opción de que pueden hacerse cirugías para cambiar de sexo”, recalcó.
Habló de la posibilidad de unirse con el magisterio inconforme, en cuanto a que coinciden en que la educación pública debe ser libre de adoctrinamiento y cumplir con el propósito de educar para la libertad.
Dijo que están abiertos para platicar con las autoridades y su llamado es respetuoso para que se sigan los procedimientos correctos y no se adoctrine a los niños en una ideología que está desviada a sus valores.
Estudiarán la posibilidad de ampararse contra los libros para que el problema se resuelva de manera legal y no con acciones radicales, y aseguró que cada uno de ellos representa miles de personas y familias en el estado de Chiapas.
Señaló que la iglesia evangélica en Chiapas ha sido discriminada y perseguida, en alusión al pastor que se encuentra retenido y pidió la intervención de las autoridades para detener la intolerancia hacia la religión.
A su vez, el apóstol Abdías Tobilla señaló que en el caso de la quema de libros en una comunidad de San Cristóbal de Las Casas son prácticas extremas, porque no se puede cambiar la mentalidad de la gente de una forma violenta y consideró que eso fue una manifestación de inconformidad de los indígenas tzotziles, a quienes nunca consultan y en su cosmovisión tienen una forma diferente de pensar.
Consideró que existe el riesgo de que se repita esta acción en otras comunidades de la misma etnia, porque así ha sido históricamente. Y las autoridades deben tomar cartas en el asunto para explicar cuál es el camino para resolver esta situación y evitar también que la gente sea influenciada para actuar de forma violenta. Dijo que los evangélicos respetan a las autoridades, pero cuando estas se desvían de los principios del Creador que los puso, tienen la facultad de denunciarlos, porque no se puede permitir que haya grupos ideológicos que quieran imponer ciertas ideologías por la fuerza, “porque no se puede dejar que quiten el derecho de los padres para educar a los hijos, porque la primera escuela está en la familia, en la casa, ahí se imparten los valores funda

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