El día de ayer debieron empezar los trabajos de acuerdo al cronograma
Juan Leyva/Ultimátum
TGZ
El día de hoy, de acuerdo con el contrato de obras públicas del estado de Chiapas, estaba programado el inicio de la construcción del tan esperado Circuito del Interior Tuchtlan en la ciudad capitalina. Sin embargo, el desarrollo de este ambicioso proyecto se ha visto afectado por obstáculos legales que continúan impidiendo su arranque.
La situación se ha vuelto cada vez más tensa debido a los persistentes amparos presentados en contra de la obra, lo que ha generado incertidumbre entre los ciudadanos y autoridades.
Los sectores detractores del proyecto, entre los que destacan la organización “Menos Puente, Más Ciudad” y diversos colectivos ciudadanos, han alzado su voz en los últimos meses en un intento de detener lo que consideran un desarrollo perjudicial para la comunidad. Dichas voces críticas han expresado en reiteradas ocasiones su descontento hacia la propuesta impulsada por la Secretaría de Obras Públicas, argumentando posibles impactos negativos en el entorno urbano y la calidad de vida de los habitantes.
La falta de acuerdo y la persistencia de los obstáculos legales han generado una situación de impase en torno al inicio de la construcción. El secretario de Obras Públicas, Ángel Torres Culebro, hasta el momento no ha emitido un pronunciamiento detallado acerca de las razones detrás de la demora en el arranque de la obra el día de hoy, 30 de agosto, como se tenía previsto.
Empresarios locales ubicados en el Periférico Norte, poniente, frente al Parque Caña Hueca, han expresado sus preocupaciones en relación con el proyecto del Circuito Tuchtlan, que se tiene previsto desarrollar en esa área. Argumentan que esta iniciativa podría tener un impacto negativo en sus negocios y en la comunidad en general.
Uno de los principales puntos de preocupación expresados por estos empresarios es el impacto en la circulación vial. Argumentan que el cierre del acceso a la zona durante la construcción del proyecto podría afectar gravemente la accesibilidad para los pacientes que acuden a sus negocios, especialmente aquellos que vienen a recibir terapia. Afirman que esto podría resultar en la necesidad de mudarse a otro local, lo que conlleva gastos significativos para ellos como emprendedores.
Además, los empresarios cuestionan la asignación de recursos para este proyecto, señalando que podría utilizarse de manera más efectiva en otras obras de infraestructura en la ciudad, como la pavimentación y la mejora del suministro de agua potable. Argumentan que el tráfico en la zona no es excesivo, excepto durante las horas pico, y que el tiempo de espera en el puente es generalmente breve, lo que no justificaría la inversión en esta infraestructura en lugar de otras necesidades apremiantes.
El Circuito del Interior Tuchtlan, cuyo objetivo principal es mejorar la infraestructura vial y la conectividad en la ciudad capitalina de Chiapas, ha sido objeto de controversia desde su concepción. Mientras que los defensores del proyecto señalan los beneficios potenciales para la movilidad y el desarrollo económico, los opositores insisten en que se deben considerar en mayor medida los posibles impactos ambientales y sociales que conllevaría su ejecución.
La incertidumbre en torno al inicio de la construcción persiste, y la sociedad chiapaneca se mantiene a la expectativa de un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades competentes. La resolución de los obstáculos jurídicos y el diálogo entre todas las partes involucradas se presentan como elementos cruciales para despejar el camino hacia la realización del proyecto o para explorar alternativas que permitan un balance entre el desarrollo urbano y la preservación de los valores comunitarios.

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