Grupos que defienden el cacicazgo de Roberto Kanter doblegan a la gente para que apoye la defensa de sus intereses; en su desesperación, la población puede llegar al límite, afirmó el síndico concejal de esa localidad
Eugenio Hernández Sasso/Ultimátum
TGZ
Al romperse un cacicazgo de 25 años en Altamirano, desde octubre de 2021 se formó el concejo municipal que actualmente gobierna y eso originó una serie de hostilidades encabezadas por el ex alcalde Roberto Pinto Kanter, que mantiene a la población en la zozobra, señaló el síndico concejal de esa localidad, Gabriel Montoya Oseguera.
Los habitantes de esa zona, añadió, se encuentran desconcertados, no pueden ir a trabajar, no salen a las calles porque los pueden encarcelar y hasta la esposa de Roberto Pinto Kanter los insulta a través de su cuenta de Facebook, según se aprecia en unas capturas de pantalla.
Pinto Kanter ha sido alcalde hasta por cuatro ocasiones. También permaneció encarcelado por 28 días en octubre de 2021, luego de que un grupo de ejidatarios lo privara de la libertad, inconformes por el cacicazgo de 12 años que había establecido en la localidad.
Manifestó sus respetos para los ejidatarios, y exhortó a 10 personas que manejan el ejido para ocasionar el problema, que depongan su actitud en beneficio de la sociedad, porque de continuar induciendo a actos de babarie, la población también puede llegar al límite de su desesperación.
AHORA SE VE EL PRESUPUESTO
Pasaron muchos años para que el presupuesto del municipio pudiera llegar a todos los barrios y el ejido, los cuales ahora cuentan con un presupuesto anual para la realización de diferentes acciones en beneficio de la población, afirmó Montoya Oseguera al ser entrevistado por los analistas políticos Alejandro Moguel y Javier Guízar, en los estudios del diario Ultimátum.
Indicó que hay asuntos en los que se tiene que orientar el presupuesto hacia lo social, para que se vea un desarrollo en esa localidad, porque desde hacía 25 años existía el cacicazgo de una familia que se instauró en Altamirano, el cual era imposible sacar por la vía electoral.
Añadió que la población, por todo el daño y el hartazgo que existía, decidió formar un concejo municipal, derivado de la forma en que se manejaba el gobierno local.
El ayuntamiento, dijo, era un edificio abandonado y la atención se daba directamente desde el domicilio de quien gobernaba, lo cual despertaba muchas sospechas.
“La atención era muy escasa y así transitó Altamirano hasta que la población dijo hasta ahí le paramos y formaron el concejo”.
Informó que las autoridades actuales están trabajando en toda el área y se lleva a cabo obra pública en las zonas Tojolabal, Media, Tzeltal, Altos, Tzotzil, en la cabecera municipal y su periferia.
Afirmó que actualmente se resuelven todos los problemas colectivos que plantea la población en cuanto a pavimentación, agua potable, revestimiento de calles o energía eléctrica, pero los caprichos personales se tienen que someter a los acuerdos necesarios.
INICIO DE LAS HOSTILIDADES
Explicó que el pueblo transitaba bien, pero aparecieron dos barrios que supuestamente son afectados, aunque tienen su presupuesto, e incluso en Las Casitas inició el problema con quien no llamó comisariado porque no tiene nombramiento.
Manifestó que más bien sería el jefe de un grupo, porque Rogelio Hernández no cuenta con nombramiento hasta ahora y se sabe que no ha cumplido con la ley que exige la Procuraduría Agraria, para que tenga legalidad y sea registrado ante el RAN (Registro Agrario Nacional).
Esta persona, agregó, desde el ejido ha empezado a generar una problemática muy fuerte, “incluso el día 7 por la noche se reunió con un grupo de personas para que fueran a quemar la maquinaria que estaba trabajando en el barrio Las Casitas”.
En esa localidad, explicó, se hacían obras de drenaje, agua potable y pavimentación por el orden de los cuatro millones de pesos, que la población llevaba 11 años de solicitarlas y no se les había hecho justicia.
De ahí, aseguró, dio inició el problema con gente armada, para lo cual mostró un video en el que se aprecia a personas que hacen disparos con armas largas, a quienes mencionó como “los Aguilares y los Hernández”.
Después de eso empezaron los bloqueos en las salidas a Comitán, Ocosingo y Morelia, donde converge una de las zonas más grandes que es la Tzeltal y La Laguna de la zona Media, para no dejar pasar a la gente.
Esto, añadió, ha generado descontento en la gente, porque los obligan a que firmen y pongan su huella en una lista, participen en los cierres o les lleven despensas, para que les puedan dar un pase que les permita circular por la zona sin problemas.
También los presionan para que vayan sus hijos, nietos y cónyuges, o de lo contrario les quitan las tierras porque son ejidales y los habitantes del lugar no tienen para pagar un abogado que los defienda ante las autoridades correspondientes.
En el caso de la comunidad Joaquín Miguel Gutiérrez, precisó que le cortaron la energía eléctrica y el agua, como coacción para que los habitantes de esa comunidad los apoyen en su movimiento, por lo que tuvieron que mandar 10 personas diarias al bloqueo para recuperar el servicio.
Señaló que en 2022 los habitantes de Altamirano habían donado un terreno de cinco hectáreas para la construcción de una Universidad Benito Juárez y una facultad de medicina, pero cuando llegó Rogelio Hernández inició un problema de oposición que tuvieron que mover la obra a Ocosingo.
Manifestó su confianza en el presidente Andrés Manuel López Obrador y en el gobernador Rutilio Escandón Cadenas, para que esa universidad regrese a Altamirano, porque no es una obra que se pueda conseguir con facilidad y el mandatario nacional había designado a ese municipio para que ahí se construyera.
Aseguró que quienes protagonizan la violencia son gente de Pinto Kanter, porque los tenía a su servicio y le cuidaban las espaldas cuando gobernaba como cacique el pueblo.
Mencionó que Armando y Amílcar Pinto (hermanos), así como Óscar Pinto (primo) y otros integrantes de su grupo han estado muy activos en todo el movimiento de violencia, además de una sobrina que financia para desestabilizar al municipio.
Subrayó que prácticamente Pinto Kanter se burla del gobierno, porque han sido llamados y se han reunido, inclusive, con el subsecretario de Gobierno, Jorge Cruz Pineda, y no ha cesado la violencia en contra de los habitantes de Altamirano.
Reveló la construcción de obras que el concejo municipal ha ejecutado en diferentes zonas y rancherías muy lejanas, donde nunca les había llegado ningún beneficio del gobierno, y especificó que se han pavimentado calles y se han rehabilitado caminos sacacosechas, entre otras.
CONFIANZA EN EL GOBIERNO
Señaló que confían en que las autoridades de los gobiernos estatal y federal puedan resolver ese problema y manifestó que se le ha pedido a toda la gente que se tiene que conservar la paz, porque matarse entre uno y otro no es la solución.
El problema ha llegado al grado de que no dejan pasar a los enfermos para ser atendidos en los hospitales y tienen que regresar a sus comunidades o morir en el lugar, como lamentablemente ya ha sucedido, aseveró.
Indicó que la familia Pinto Kanter lo que busca es un derramamiento de sangre y por eso provoca a la gente y las autoridades, con el propósito de generar un enfrentamiento armado, y pidió a los diputados federales como Roberto Rubio que lo apoya, a que se dé cuenta que representa ese distrito y no puede respaldar esas acciones, porque está dentro de un poder al servicio de la gente y no para defender los intereses de una familia.
Denunció también al Partido Verde Ecologista por estar detrás de quien representa el cacicazgo que tiene harto al pueblo de Altamirano, para que las cosas se arreglen de la mejor manera y se recupere la tranquilidad, porque no hay ningún problema de obra, sino de intransigencia de quienes perdieron privilegios en el gobierno.





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