“Hace falta el castigo, no podemos ver con sangre fría como se desmorona nuestra Patria amada”. Pablo Neruda.
✍?DERECHO DE RÉPLICA | Victor Manuel Cruz Roque
Otra vez 43, septiembre y la justicia. Los mexicanos tenemos tatuado en nuestra memoria este número, por los sucesos trágicos del 26 de septiembre del 2014, cuando en Iguala, Guerrero, las fuerzas oscuras del régimen gobernante en esos años, aparece como culpable por omisión, complicidad o decisión, de la desaparición de los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa. Océanos de letras se han escrito a diez años de lo sucedido y los que vienen…
Pero ahora se trata de otros 43, y son los senadores que hoy se encuentran bajo el microscopio, porque de ellos–aunque solo uno es el punto de quiebre—depende de que se apruebe o no la reforma judicial en curso, impulsada por el actual gobierno y sus aliados políticos. 22 del PAN, 16 del PRI y 5 de Movimiento Ciudadano.
En el primer caso, de los ayotzinapos, es la ausencia de justicia producto de un sistema podrido en sus cuatro puntos cardinales, lo que ha impedido que se conozca la verdad de lo sucedido, y sobre todo que impere el reino de la justicia. En el segundo, referido a los prominentes miembros del zoo político mexicano instalados como opositores, pero que, en cualquier momento, subyugados por sus ambiciones de poder, dinero o impunidad, alguno o varios de ellos pueden sucumbir y alzar la mano en favor de la “última batalla” capitaneada por el Comandante en Jefe de la Cuarta Transformación. En esas estamos a estas horas que parecen interminables, luego que pasara sin complicaciones por los feudos de la Cámara de Diputados, donde MORENA y sus amanuenses políticos son mayoría consagrada por los resultados del proceso electoral del pasado 2 de junio. “Es un mandato popular”, dicen; “Es resultados de la decisión del pueblo”, reiteran sus impulsores.
La especie de nudo gordiano de todos los contenidos de la multicitada reforma, es la elección de jueces, magistrados y ministros, y es, a su vez, el más vulnerable por el extremo en que se plantea, sin espacios de negociación o cambios sustantivos de esa metodología que viste ropaje de democrática, pero con maquillaje caprichoso.
Este fin de semana, la dichosa reforma judicial ya pasó a comisiones y muy orondos y meticulosos, los senadores analizaron y seguramente decidieron, pero a los oficialistas le falta uno, solo uno para que tengan buen aterrizaje en el pleno, donde necesitan mayoría calificada, y ahí está el sonido estridente del suspenso.
Llama la atención el hecho de que en las trincheras cobijadas por la cuatroté avancen con seguridad plena, absoluta, como el jugador que tiene “un as bajo la manga” y sabe que, llegado el momento, hará valer su superioridad, y es como entregar el último diamante para coronar al hombre que se dice dispuesto a pasar a la historia. ¿En calidad de…?
En los próximos días veremos “de qué cuero salen más correas” como suele decir el pópulo. Y los mexicanos estaremos asistiendo a uno de los exorcismos que, en vez de utilizar agua vendida y cruces, se decidió la inflamación. ¿Quién de los senadores del grupo 43 emulará al milenario personaje que cambiará principios y convicciones por intereses monetarios o de cobijo político?. Esa es la gran interrogante, y es también, como los ansiados finales de una película, donde, los mexicanos solamente somos espectadores…comiéndonos las uñas.
Es todo, gracias.
vmcruzroque@hotmail.com


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