Los feminicidios de Erika en Palenque y de Laura en Tuxtla Gutiérrez han expuesto la ineficacia y corrupción de los alcaldes de estas ciudades importantes.
✍?PUNTO DE FUGA | Alfredo Pacheco
Erika
Erika “N”, de 23 años y con siete meses de embarazo, fue brutalmente asesinada en el municipio de Palenque. Su cuerpo fue encontrado en un terreno baldío el lunes 4 de noviembre. Sus familiares reportaron que la última comunicación que tuvieron con ella fue el jueves 31 de octubre, en la que informó que estaba con su pareja, Luis Jiovani “N”, actualmente detenido como el principal sospechoso de su feminicidio.
Luis Jiovani es hijo de José Luis Ramírez Gallegos, principal financiador y asesor del alcalde de Palenque, Jorge Cabrera Aguilar. Se rumora que José Luis buscaba que su vástago se perfilara a la presidencia de Palenque en 2027. En 2022, Luis Jiovani inició el proyecto “Haciendo la diferencia por Palenque”, impulsado y financiado por su padre, con el objetivo de ganar notoriedad social a través del altruismo y asegurar así un espacio en la política.
La noticia del feminicidio de Erika y su bebé impactó a la sociedad. Activistas de la Colectiva 50+1, capítulo Chiapas, y la Fundación Karla Velasco condenaron el lamentable crimen y exigieron a las autoridades que se haga justicia y que no quede impune. En las últimas horas, la Fiscalía General del Estado informó la detención de Luis Jiovani y de una mujer de nombre Jazmín “N” como los probables responsables del atroz crimen que le arrebató la vida a Erika y a su bebé.
Este caso resulta aún más indignante por el estado de embarazo de Erika y la relación del presunto feminicida con el alcalde de Palenque, Jorge Cabrera Aguilar. Se especula que el edil podría haberlo ayudado a escapar, pero, al tratarse de un caso mediático ocurrido en la tierra donde reside el expresidente López Obrador, el sospechoso no tuvo otra opción más que enfrentar la justicia.
LAURA
Laura “N”, de aproximadamente 35 años, fue víctima de feminicidio en la delegación Terán de Tuxtla Gutiérrez la noche del mismo lunes 4 de noviembre, en un acto de violencia machista cuando su pareja le disparó en un arranque de celos. Según testigos, ambos estaban bebiendo en un bar; tras una discusión, el sujeto salió del lugar y regresó minutos después para dispararle.
Lamentablemente, este caso no tuvo tanta cobertura mediática como el de Erika. A pesar de que el responsable fue identificado por varias personas en el bar, aún no ha sido detenido y continúa prófugo. Al igual que en el caso de Erika, las colectivas se pronunciaron contra este crimen que arrebató la vida a otra mujer en Chiapas.
50+1 condenó el femincidio por medio de un comunicado, en tanto que Doña Maricruz Velasco Nájera, presidenta de la Fundación Karla Velasco, afirmó categóricamente que, con el edil tuxtleco Ángel Torres Culebro, las mujeres no están seguras, pues la violencia contra ellas ha aumentado desde que el exsecretario de Obras Públicas asumió el cargo en la capital chiapaneca. Cabe recordar que Torres Culebro prometió “cuidar” a los tuxtlecos mientras duermen, pero de nada sirve que patrulle por las noches si no implementa operativos de seguridad efectivos, para lo cual se requiere personal capacitado.
Los ciudadanos no quieren un alcalde desvelado, sino uno capaz de designar funcionarios honestos y competentes para las tareas encomendadas. Estas responsabilidades, por cierto, también han sido descuidadas. El sábado 1 de noviembre, por ejemplo, los elementos de seguridad brillaron por su ausencia en la colonia La Hacienda, durante la celebración de Todos Santos, donde miles de personas —niños, jóvenes, adultos y familias enteras— acudieron a pedir la tradicional “calabacita, tía”.
Los feminicidios de Erika en Palenque y de Laura en Tuxtla Gutiérrez han expuesto la ineficacia y corrupción de los alcaldes de estas ciudades importantes: Palenque, que crece a gran velocidad, especialmente con la llegada del expresidente López Obrador, y Tuxtla, capital del estado, donde se concentran los poderes políticos y económicos.
PERSPECTIVA
El gobernador electo Eduardo Ramírez Aguilar presentó ayer al resto de los integrantes de su gabinete. Entre los perfiles destaca José Domingo Bezares Vázquez, quien será el próximo titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública. Su responsabilidad será coordinar, planear y ejecutar las acciones derivadas de los programas y acuerdos del Sistema Nacional de Seguridad Pública en el ámbito estatal, en un momento en que la inseguridad en Chiapas ha escalado notablemente.


Discussion about this post