Mediante la fuerza de policías, Angélica Méndez Cruz mandó a desalojar a vendedoras y artesanas de la vía pública, a pesar de que en campaña prometió darles su apoyo.
✍?Leonardo Gutiérrez
La presidenta municipal de Ocosingo Angélica Méndez Cruz, ha atentado contra mujeres indígenas tsetzales del pueblo indígena de Sibaca, toda vez que, mediante la fuerza de policías municipales, las ha desalojado de un espacio en la vía pública el cual utilizaban para vender sus productos del campo y sus artesanías que son el sustento para sus familias.
Desde antes de que comenzara su administración, Angélica Méndez Cruz no era bien vista por los ciudadanos, toda vez que, desde los resultados de las elecciones, fue cuestionada por su triunfo, y varios afirmaron que no llegó con legitimación al poder. Ante tal situación, se dudaba que hiciera un buen trabajo al frente de Ocosingo, situación que se ha visto reflejada en los primeros 30 días de su mandato.
Los habitantes se preguntan, donde quedó el humanismo y las raíces indígenas de Méndez Cruz, ya que hasta donde se sabe, ella también es una mujer indígena y no esperaban tal tiranía de su parte hacia sus conciudadanas, quienes honradamente salen a buscar el sustento a través de sus ventas.
“Hacemos la denuncia ya nuestras hermanas fueron intimidadas y amenazadas por los policías municipales que no quisieron dar sus nombres, pero fueron por instrucciones de la Dra. Angélica Méndez Cruz, presidenta actual para que les levantarán sus productos que honradamente salen a vender”, señalaron.
Informaron que ellas fueron desplazadas en el año 2017 en la administración municipal de Héctor Albores Cruz. Sin embargo, se hicieron acuerdos con la administración de Jesús Alberto Oropeza Nájera, y Gilberto Rodríguez de los Santos para permitirles vender sus productos en vías públicas, pero gracias a la tiranía de Angélica Méndez Cruz, dicho espacio también les fue arrebatado.
Destacaron que durante su campaña, a Méndez Cruz ya se le había planteado la problemática que vienen las compañeras para hacerles justicia por el despojo del mercado, ante lo cual se comprometió que llegaba al poder les compraría un terreno para ubicarlas en un espacio adecuado para mercado, lo cual evidentemente no cumplió y lejos de apoyarlas ahora optó por desalojarlas de la vía pública.
“Como ya logró su objetivo se olvidó de ellas y ahora les paga con este operativo policiaco a pesar de que ella es supuestamente indígena y por ser mujer pensamos que las respetaría, pero ya vimos que no es así. Nuestras compañeras padecieron amenazas e intimidaciones, por lo cual pedimos respeto a sus derechos humanos, justicia para ellas, ya que ellas son las que producen y traen sus cosechas para que los ocosinguenses tengan seguridad alimentaria”, concluyeron.


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