Todo indica que el nuevo gobierno de Chiapas, encabezado por Eduardo Ramírez Aguilar, le apuesta a la educación como uno de los ejes en que habrá de apoyarse el progreso de la sociedad.
✍🏽LA POLÍTICA Y SUS NÚMEROS | Isidro Ovando Medina
Hay varias maneras de saber si un gobierno es de izquierda o es de derecha, pero la que más me gusta, quizás por el sesgo de que soy maestro, es aquella que plantea esta pregunta: ¿La inteligencia se hereda o se adquiere? Los que tienen pensamiento de derecha dicen que se nace inteligente o sin esa cualidad, y que, por lo tanto, solo hay que dar una instrucción básica a las personas, pues solas van a buscar su camino individual hacia el éxito. Por la otra parte, los camaradas de izquierda piensan que la inteligencia es una habilidad que se adquiere y se va desarrollando tanto con la instrucción informal y empírica como con la educación institucional, por lo que hay que educar al pueblo.
Todo indica que el nuevo gobierno de Chiapas, encabezado por Eduardo Ramírez Aguilar, le apuesta a la educación como uno de los ejes en que habrá de apoyarse el progreso de la sociedad, habrá que ver tanto la implementación de dicha política como sus resultados. De ahí mi pregunta inicial: ¿Chiapas puede? Claro que puede y debe educarse. Hay muchos caminos al bienestar y la felicidad de los pueblos, pero todos pasan por la aduana de la educación formal de las masas. No hay ninguna nación que haya mejorado su estatus de vida sin antes haber educado a su pueblo.
El programa cubano de alfabetización llamado “Yo sí puedo” se creó e implementó en la isla al inicio de la revolución y ha dado excelentes resultados en Cuba y en más de 30 países, se han alfabetizado a millones de personas, tanto en países pobres como naciones ricas como Canadá y Nueva Zelanda, con la gran diferencia de que en estos últimos países están aplicando el método cubano para lograr la “alfabetización funcional”, que es la etapa superior de aprender a leer y escribir.
¡Es fabuloso que se vaya a aplicar en Chiapas!, sí, pero no basta con alfabetizar a una generación y contar con más del 99% de los ciudadanos alfabetizados. Recordemos que a inicios de los años 2000 el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía ya implementó dicho programa cubano en Chiapas y que tuvo muy buenos resultados; pero fue un éxito transitorio porque subió el indicador de alfabetización solo unos años y luego Chiapas volvió a caer al último lugar nacional.
Somos el lugar 32 de 32 estados de la república en índice de alfabetización según el INEGI en su último censo del año 2020. ¿Por qué pasa eso si el sector Educación es al que más recursos del presupuesto estatal se le destinan? Hice ese análisis en los años 2023 y 2024 y expresé desde la tribuna del Congreso del Estado que, a la Secretaría de Educación, a los organismos descentralizados educativos y a las universidades públicas le estábamos asignando recursos por un monto superior al del presupuesto total de algunos estados de la república; el secretario de educación de Chiapas maneja más presupuesto que el gobernador de Tlaxcala. Lo anterior, sin contar que los municipios más grandes tienen secretarías o direcciones de educación que cuentan con nómina y presupuesto, pero el problema, que es estructural, sigue y sigue. La pregunta es ¿Seguiremos en el último lugar educativo o al fin habrá un cambio en la estructura y en la ideología educativa? La mayoría de los chiapanecos abrigamos esperanzas de que nuestros hijos sean una generación educada.
La política: “Chiapas Puede” es un ambicioso programa para la alfabetización total.
Los números:
14% de los chiapanecos no saben leer ni escribir.
Al 2025 serán casi 800 mil analfabetas mayores a 15 años.
5000 alfabetizadores.
365 días para lograr el objetivo.
*Investigador Nacional Nivel 1. SNII-CONACYT


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