Desde La Concordia exportan a Estados Unidos, Japón, Europa y Corea.
Sarah Valenzuela / Ultimátum
En la primera entrevista del 2025 para Zona E, un espacio dedicado a mujeres empresarias sobresalientes conducido por María Enriqueta Burelo Melgar, se enviaron buenos deseos al auditorio con un mensaje de motivación:
“Un abrazo a todos y todas quienes nos han acompañado durante el 2024. Esperamos contar con ustedes este año en este programa dedicado a empresarias chiapanecas que se destacan por su espíritu innovador y sus ganas de crecer, trascendiendo las fronteras de nuestro estado.”
La entrevistada, Karina Argüello, propietaria de la Finca Santa Cruz ubicada en el municipio de La Concordia, compartió detalles de su trayectoria y de la calidad excepcional del café producido en su finca, que ha ganado reconocimientos nacionales e internacionales.
UNA TRADICIÓN CAFETALERA FAMILIAR
Karina es parte de la segunda generación de cafeticultores en su familia. Su padre inició en este negocio hace más de 30 años, y desde pequeña acompañaba a su familia en las vacaciones a las fincas. Profesionalmente, lleva 17 años involucrada en el sector, desde que concluyó sus estudios en Negocios Internacionales.
Hace una década, Karina adquirió la Finca Santa Cruz, ubicada en la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biósfera “El Triunfo”, un lugar privilegiado por su flora y fauna, que contribuyen a la calidad del café.
“La calidad del café depende de muchas características, pero especialmente del terruño y de los microorganismos presentes en el subsuelo, que aportan notas únicas al grano”, explicó.
DEL CAFÉ CONVENCIONAL AL CAFÉ DE ESPECIALIDAD
Hace 20 años, la finca migró al cultivo de café de especialidad, un proceso que requiere un control más estricto. Mientras el café convencional alcanza puntajes de 80 a 82 puntos en catas, el café de especialidad supera los 84 puntos y puede llegar hasta los 92, dependiendo de la variedad y el proceso.
“Cuando compramos la finca, estaba abandonada. Nos tocó empezar desde cero, sembrando y cuidando cada detalle. Mi hermano experimentó con variedades y procesos hasta establecer protocolos de calidad que hoy nos distinguen”, relató Karina.
El equipo trabajó con fermentaciones que iban desde cero hasta 250 horas, adaptando las técnicas a las condiciones específicas de la finca en La Concordia, demostrando que no hay una fórmula universal en el café de especialidad.
PRESENCIA FEMENINA EN EL CAFÉ CHIAPANECO
Karina resaltó que, hace 17 años, las mujeres empresarias en el sector cafetalero eran escasas; hoy, son muchas las que lideran fincas y producen café de calidad.
“Trabajo con organizaciones de La Concordia, La Costa, Yajalón y Comitán, apoyándolas en exportaciones, auditorías y cumplimiento de certificaciones como café orgánico y comercio justo. Las mujeres han ganado un espacio crucial en este sector.”
EXPORTACIÓN Y MERCADO INTERNACIONAL
La Finca Santa Cruz exporta café a países como Estados Unidos, Japón, Europa y Corea. Además, Karina administra un tostador en Tuxtla Gutiérrez, lidera las ventas y supervisa la logística del negocio, asegurando que cada grano mantenga la calidad que lo caracteriza.
Con orgullo, Karina compartió que el café no solo es un producto, sino parte de su vida y de su identidad. Siguiendo los consejos de su padre, se dedica a garantizar precios justos, promover la calidad y mantener la excelencia en cada etapa de la producción y comercialización.
“El café es nuestra esencia, nuestra pasión y una forma de conectar con el mundo. Para mí, trabajar en esto es profundamente satisfactorio”, concluyó.
